Santiago 4:3…5 NVI “Y cuando piden, no reciben porque
piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. ¡Oh, gente
adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si
alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. ¿O creen que la
Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en
nosotros?”
El
libro de Santiago contiene muchas instrucciones prácticas sobre cómo deben
vivir los cristianos. Santiago escribió a creyentes que parecían tener
bastantes problemas con su comportamiento. Uno de ellos, se aborda al principio
del capítulo 4 y tiene que ver con el deseo de las personas de conseguir cosas.
El texto nos enseña que se puede orar incorrectamente. “porque
piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones”. Oras mal
cuando lo que le pides a Dios es para gastar en tus deleites.
Cuando le pides cosas a Dios para gastar en tus deleites
en lugar de Dios, estas siendo infiel a Dios, es como la esposa que usa los
bienes que su marido le da para pagarle a hombres extraños para acostarse con
ellos. Ezequiel 16:32…34 NVI: “¡Adúltera! Prefieres a los extraños, en
vez de a tu marido. A todas las prostitutas se les
paga; tú, en cambio, pagas a tus amantes. Los sobornas para que vengan de todas
partes a acostarse contigo. En tu prostitución has sido diferente a otras
mujeres: como nadie se te ofrecía, tú pagabas en vez de que te pagaran a ti.
¡En eso sí eras diferente a las demás!”
Es posible pedirle a Dios un bien material y que Él no
nos lo conceda, porque ese bien sería objeto de idolatría, que es lo mismo que
adulterio espiritual.
Reparemos siempre en Santiago 4 ahora en los versículos 2
y 3 NVI: “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis
alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”
Tu deleite ha de ser Dios y no que Dios sea un medio para
conseguir cosas que amas más que a Dios.
Alguien podrá venir y argumentarme que Mateo 7:7 dice: “Pedid
y se os dará”
¿Es Mateo 7:7 una exhortación a usar a Dios como el genio
de la lámpara de Aladino?
No y no. Generalmente caemos en la mala costumbre de leer
y apropiarnos de partes bíblicas que nos guastan, sin hacer el esfuerzo de
encontrar el espíritu de aquello, en nuestro caso hemos de leer e interpretar Mateo
7:7…11, el espíritu es
pedir con confianza la gracia necesaria para vivir la
vida cristiana, pues Dios te lo concederá.
Las personas de aquel entonces, como la mayoría de
nuestro tiempo, deseaban mucho y esto les hacía pelear y reñir
entre ellos. Probablemente, se sentían frustrados los unos con los otros al no
poder conseguir lo que querían. La imposibilidad de conseguir lo que querían
había llevado a algunos de ellos a "matar". Tal vez se estaban
matando literalmente unos a otros; lo más probable es que estuvieran pensando y
haciendo cosas desagradables que, según Jesús, equivaldrían a un asesinato. Codiciaban,
pero no podían conseguir lo que querían, así que seguían discutiendo y
peleando. Se negaban a orar o, si lo hacían, lo hacían por motivos egoístas.
Santiago dice que hay una mejor manera. En vez de
codiciar, reñir, pelear e incluso matar, los cristianos necesitamos simplemente
pedir a Dios lo que queramos. Una de las razones por las que no tienen lo que
quieren es que no han pedido… no han orado bien.
Algo que nos puede ayudar a ver y usar la oración
correctamente es reconociendo que es un arma de guerra. En Efesios 6, Pablo nos
describe cuales son nuestras armas espirituales para luchar. Efesios 6:17…19: “Tomen
el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Oren
en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alertas y
perseveren en oración por todos los creyentes. Oren también por mí para que,
cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio
del evangelio”
La oración es un instrumento de guerra, no una varita
mágica para satisfacer nuestros deseos terrenales. El mantener una mentalidad
de guerra nos ayudará evitar peticiones malas.
John
Stephen Piper (1) escribe: La oración
no es un interfono doméstico, sino más bien un walkie- talkie de guerra.
Un interfono doméstico es el instrumento de comunicación
que utilizan las personas adineradas para solicitar los servicios de sus
mayordomos, mientras que el walkie-talkie es un instrumento de comunicación que
utilizan los soldados en la guerra para pedir municiones y refuerzos, informar
la ubicación del enemigo, pedir asistencia para los heridos, etc.
Así han de ser nuestras oraciones. Todo lo que pidamos ha
de ser para contribuir con la causa de la guerra.
Si hay algo que quieres, tienes que pedírselo a Dios.
Muchas veces, "no tienes porque no pides". No hay garantía de que lo
consigas, pero es la mejor oportunidad que tienes, y la oración te mantendrá
dentro de la voluntad de Dios. Cuando hayas sometido tu voluntad a la de Él,
estarás contento con lo que te dé, independientemente de si obtienes o no lo
que pediste en un principio.
Oremos por todo para la gloria de Dios
Hermanos, en ninguna manera es nuestra intención y mucho
menos la intención de nuestro Salvador que dejes de orar por las cosas
materiales. Orad sin cesar. Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios
en toda oración y ruego. La intención es que nuestras oraciones están cada vez
más saturadas por peticiones espirituales y que aun las peticiones por cosas
materiales y temporales sean con el propósito de glorificar a Dios con nuestras
vidas y aumentar nuestro gozo y deleite en Él más que en sus dones.
Ahora más que nunca pidamos con la seguridad plena de que
Dios nos concederá todo lo que le pedimos que contribuya para nuestro mayor
bien y gozo.
(1)
John Stephen Piper (Chattanooga, Tennessee, 11 de
enero de 1946) es un predicador evangélico bautista y escritor estadounidense.
Fue pastor en la Iglesia Bautista de Belén en Minneapolis, afiliada a Converge,
durante 33 años
S.A.G.
– 22 – SEP – 2024
(Estudio
No. 803)
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