El Pedir Mal - Por Saúl Guevara (Estudio No. 803)

 

Santiago 4:3…5 NVI “Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones. ¡Oh, gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. ¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?”

 El libro de Santiago contiene muchas instrucciones prácticas sobre cómo deben vivir los cristianos. Santiago escribió a creyentes que parecían tener bastantes problemas con su comportamiento. Uno de ellos, se aborda al principio del capítulo 4 y tiene que ver con el deseo de las personas de conseguir cosas.

 El texto nos enseña que se puede orar incorrectamente. “porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones”. Oras mal cuando lo que le pides a Dios es para gastar en tus deleites.

 Cuando le pides cosas a Dios para gastar en tus deleites en lugar de Dios, estas siendo infiel a Dios, es como la esposa que usa los bienes que su marido le da para pagarle a hombres extraños para acostarse con ellos. Ezequiel 16:32…34 NVI: “¡Adúltera! Prefieres a los extraños, en vez de a tu marido.  A todas las prostitutas se les paga; tú, en cambio, pagas a tus amantes. Los sobornas para que vengan de todas partes a acostarse contigo. En tu prostitución has sido diferente a otras mujeres: como nadie se te ofrecía, tú pagabas en vez de que te pagaran a ti. ¡En eso sí eras diferente a las demás!

 Es posible pedirle a Dios un bien material y que Él no nos lo conceda, porque ese bien sería objeto de idolatría, que es lo mismo que adulterio espiritual.

 Reparemos siempre en Santiago 4 ahora en los versículos 2 y 3 NVI: “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”

 Tu deleite ha de ser Dios y no que Dios sea un medio para conseguir cosas que amas más que a Dios.

 Alguien podrá venir y argumentarme que Mateo 7:7 dice: “Pedid y se os dará”

 ¿Es Mateo 7:7 una exhortación a usar a Dios como el genio de la lámpara de Aladino?

 No y no. Generalmente caemos en la mala costumbre de leer y apropiarnos de partes bíblicas que nos guastan, sin hacer el esfuerzo de encontrar el espíritu de aquello, en nuestro caso hemos de leer e interpretar Mateo 7:7…11, el espíritu es

pedir con confianza la gracia necesaria para vivir la vida cristiana, pues Dios te lo concederá.

Las personas de aquel entonces, como la mayoría de nuestro tiempo, deseaban mucho y esto les hacía pelear y reñir entre ellos. Probablemente, se sentían frustrados los unos con los otros al no poder conseguir lo que querían. La imposibilidad de conseguir lo que querían había llevado a algunos de ellos a "matar". Tal vez se estaban matando literalmente unos a otros; lo más probable es que estuvieran pensando y haciendo cosas desagradables que, según Jesús, equivaldrían a un asesinato. Codiciaban, pero no podían conseguir lo que querían, así que seguían discutiendo y peleando. Se negaban a orar o, si lo hacían, lo hacían por motivos egoístas.

 Santiago dice que hay una mejor manera. En vez de codiciar, reñir, pelear e incluso matar, los cristianos necesitamos simplemente pedir a Dios lo que queramos. Una de las razones por las que no tienen lo que quieren es que no han pedido… no han orado bien.

 Algo que nos puede ayudar a ver y usar la oración correctamente es reconociendo que es un arma de guerra. En Efesios 6, Pablo nos describe cuales son nuestras armas espirituales para luchar. Efesios 6:17…19: “Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alertas y perseveren en oración por todos los creyentes. Oren también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor el misterio del evangelio”

 La oración es un instrumento de guerra, no una varita mágica para satisfacer nuestros deseos terrenales. El mantener una mentalidad de guerra nos ayudará evitar peticiones malas.

 John Stephen Piper (1) escribe: La oración no es un interfono doméstico, sino más bien un walkie- talkie de guerra.

 Un interfono doméstico es el instrumento de comunicación que utilizan las personas adineradas para solicitar los servicios de sus mayordomos, mientras que el walkie-talkie es un instrumento de comunicación que utilizan los soldados en la guerra para pedir municiones y refuerzos, informar la ubicación del enemigo, pedir asistencia para los heridos, etc.

 Así han de ser nuestras oraciones. Todo lo que pidamos ha de ser para contribuir con la causa de la guerra.

 Si hay algo que quieres, tienes que pedírselo a Dios. Muchas veces, "no tienes porque no pides". No hay garantía de que lo consigas, pero es la mejor oportunidad que tienes, y la oración te mantendrá dentro de la voluntad de Dios. Cuando hayas sometido tu voluntad a la de Él, estarás contento con lo que te dé, independientemente de si obtienes o no lo que pediste en un principio.

 Oremos por todo para la gloria de Dios

 Hermanos, en ninguna manera es nuestra intención y mucho menos la intención de nuestro Salvador que dejes de orar por las cosas materiales. Orad sin cesar. Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego. La intención es que nuestras oraciones están cada vez más saturadas por peticiones espirituales y que aun las peticiones por cosas materiales y temporales sean con el propósito de glorificar a Dios con nuestras vidas y aumentar nuestro gozo y deleite en Él más que en sus dones.

 Ahora más que nunca pidamos con la seguridad plena de que Dios nos concederá todo lo que le pedimos que contribuya para nuestro mayor bien y gozo.

 (1)     John Stephen Piper (Chattanooga, Tennessee, 11 de enero de 1946) es un predicador evangélico bautista y escritor estadounidense. Fue pastor en la Iglesia Bautista de Belén en Minneapolis, afiliada a Converge, durante 33 años

S.A.G. – 22 – SEP – 2024

(Estudio No. 803)

 

 

 

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