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Durmiendo En Los Sermones

Hechos 20:7-12: 7 El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.  8 Y había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos;  9 y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto.  10 Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo.  11 Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió.  12 Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados. 

He predicado en varias iglesias. También he asistido a conferencias diversas; talleres; platicas etc. y en todas ellas he visto un mal común: Una o más personas se duermen en las predicaciones o conferencias. Llegué a pensar con gran preocupación que era yo el causante. Pero con el correr del tiempo y para descanso de mi alma me pude dar cuenta que no era yo, sino ellos mismos los causantes de su sueño. Ya que incluso durante las charlas de los considerados grandes oradores se puede observar este fenómeno. En la porción bíblica que leímos al principio, podemos observar como ya en la época de antigua y ante un gran siervo de Dios hubo un concurrente que se durmió en la predicación. 

PERO VEAMOS A CONTINUACIÓN EL PELIGRO DE DORMIR:

I.- LA PRINCIPAL CAUSA DE DORMIRSE EN LAS PREDICACIONES ES LA FALTA DE ATENCIÓN A LA PALABRA DE DIOS (V.9):

A) Algunos que se duermen tienden a culpar siempre la persona que esta predicando (Es que el hermano no se preparó, o es que es muy mal predicador etc. Pero, igualmente, con cualquier orador se dormirían). 

B) El pasaje nos deja entrever que el único que se durmió fue EUTICO, osea que el motivo de su sopor no fue la voz chillona de Pablo, ni lo extenso del discurso, sino su falta de atención a la Palabra. 

II.- EJERCITÉMONOS EN IDENTIFICAR LAS DISTRACCIONES (HE. 5:14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal):

A) La dispersión mental o falta de concentración: Una persona que no es capaz de estar concentrada en algo será presa fácil de la distracción. Pr. 1:24. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,  extendí mi mano, y no hubo quien atendiese.

B) El espíritu de crítica: escuchan para ver que encuentran de malo en el expositor. Mt. 9:4. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?. 

C) Los factores psicológicos: Preocupación, tribulaciones. Ex. 6:9. De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. 

D) El escuchar defensivamente: cuando el predicador está diciendo algo que incomoda. Mr. 11:18. Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina. 

E) Ser uno de "los visuales": Miran el reloj, Voltean a ver lo que otra persona hace, prestan atención a un sonido, carecen de motivación y creen saberlo todo ya. 

III.- AYUDAS PARA PODER TENER CONCENTRACIÓN (MT. 13:16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen):
A) Mira directamente a los ojos. (Un truco: si ver fijamente a los ojos te incomoda, puedes mirar a la nariz). 

B) Mantén tu atención en estado de alerta. (Concéntrate en la persona que esta compartiendo el tema, está alerta a él para cuidar que tu mirada no se desvíe). Pr. 8:34. Bienaventurado el hombre que me escucha,  Velando a mis puertas cada día,  Aguardando a los postes de mis puertas.

C) Oye con los oídos espirituales. I Sam. 3:19 Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.  

D) Samuel escuchó la voz de Dios que ni el mismo Elí pudo escuchar. Logró esto porque procuraba estar cerca de la presencia de Dios, orando y estudiando su palabra. I Sam. 3:3-4. 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada,  3:4 Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. Aprende a estar en quietud. Ec. 9:17 Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios. A vivir en integridad: I Sam. 3:20 Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.  

IV.- DIOS NOS QUIERE DESPERTAR DE NUESTRO SUEÑO DE MUERTE: HCH. 20:10-12 10 Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo.  11 Después de haber subido, y partido el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así salió.  12 Y llevaron al joven vivo, y fueron grandemente consolados: Pablo abrazó a aquel joven y lo revivió; nuestro Señor quiere despertar a todos aquellos que se encuentren dormidos espiritualmente y lo hace a través de su misma palabra: · La Biblia es nuestro alimento, nos hace crecer espiritualmente: nos estimula, nos da descanso, nos nutre y aviva el fuego del don de Dios. Debemos proponernos de ahora en adelante escuchar con atención y entonces y solo entonces resucitaremos del letargo en el que estamos. Muchos, con tristeza lo digo, van al templo solo a dormir. Y el peligro de este sueño de muerte es algo así como el sueño que les da a los alpinistas de montañas muy frías como el Everest. Jamás despiertan.

Algunos Hogares Tienen Lepra

La lepra es una de las enfermedades mas desagradables y horrendas que puedan existir, la carne empieza a cambiar de color, hasta el punto en que esa carne empieza a pudrirse y caerse por pedazos. ¿Ha conocido a alguna persona con lepra?. La lepra en la Biblia es descrita como resultado de la existencia de pecado, la persona es apartada por un término de siete días para su purificación; el caso de María la hermana de Moisés es el mejor ejemplo que tenemos, por su pecado de murmuración, Dios la castigó con lepra, y fue separada del campamento por siete días, entonces el pueblo de Dios no camino por ese tiempo. (Por favor lea en su Biblia, Levítico 14:34..39). Muchos de nosotros experimentamos muchas cosas durante las reuniones en la iglesia y mas si hay ministración; muchas veces saltamos de gozo, lloramos por la presencia del Señor en medio de nosotros, en otras ocasiones nos caemos por la unción del Espíritu Santo, sentimos escalofríos, electricidad que corre por todo nuestro cuerpo, etc. Nos llenamos de gozo, de fe, de paz, de paciencia, salimos con firmes decisiones de cambiar muchas cosas en nuestra vida, de ya no ser los mismos que hemos sido, salimos llenos de bendiciones de lo alto, prácticamente nos sentimos verdaderos triunfadores algo así como un superhéroe victorioso. 

Pero...¿Qué pasa cuando vamos de camino a casa? ¿Qué pasa al llegar a casa? ¿Qué fue de todo aquello que sentimos? ¿Qué hay de las cosas que le dijimos a Dios que cambiarían en nuestra vida? ¿Qué será lo que sucede?. Ocuparemos el conocido cuento infantil de Cenicienta...  Se nos viene a la mente, el momento en que dan las doce de la noche y suenan las campanas y Cenicienta se acuerda de lo que le dijo la Ada madrina...¡el encantamiento!. Sale corriendo de vuelta a casa, aun con la emoción de haber bailado con el príncipe; en el camino hay muchas cosas que va pensando tales como:  La mirada de asombro de las personas que estaban en la fiesta del rey.  Si realmente le agradó al príncipe haber bailado con ella.  Su corazón aun palpita de emoción por lo que sucedió esa noche y ella estaba mas que segura que nunca se olvidaría de esa ocasión.

Aunque esta es una historieta irreal, no podemos dejar de pensar, cuando ella llega a su casa y solamente le queda el recuerdo de los sucesos de esa ocasión. Y vuelve a las mismas de siempre: La frustración de ver la cara de su madrastra y las actitudes de sus hermanastras. “Vuelve a la misma miseria en la que vivía”. ¿No nos pasará algo similar a nosotros cuando regresamos a casa, después de una reunión tan especial, en la cual la presencia del Señor se dejó sentir y experimentamos cosas grandes? Y a diferencia de Cenicienta esto si es real. Perdemos la gloria de Dios, cuando vamos en el camino se va desvaneciendo y solamente nos quedó el recuerdo de lo que vivimos o sentimos. Se ha puesto a pensar ¿Qué pasa en casa?... ¿Será está la voluntad de Dios que se borre tan rápido la expresión de Su manifestación?. Dije anteriormente que la lepra es un efecto o resultado del pecado. ¿No será que hay pecado en nuestra vida? ¿Qué hay cosas en casa que no son agradables ni propicias para que la presencia de Dios se siga manifestando igual o mayor que cuando estuvimos en la reunión de la congregación? 

Por lo general si existen “Efectos negativos de cosas impuras en casa”. Pueda ser que estos efectos se deban a que hay cosas que están contaminado nuestras vidas y nuestros hogares. Efectos negativos como por ejemplo: Tristeza, Depresión, falta de paz, inquietud o desasosiego, sentimiento de amargura, no logramos conciliar el sueño, no se logra mantener la comunión con Dios, no sentimos deseos de leer la Biblia, no sentimos deseos de orar... Nuestra mente esta expuesta a dardos de impureza, de contiendas (internas y externas) . Cuando los Israelitas entraban a una ciudad a tomar posesión de ellas, habitaban en las casas de esa ciudad.  En estas casas quedaban guardados ídolos en las paredes de la casa y que afectaban a las familias. (Leamos nuevamente Levítico 14 :34..38). ¿No tendremos ídolos o cosas que estén contaminando nuestros hogares y que por eso no se esta manifestando la presencia de Dios en casa?. Por ejemplo la TV, la programación que vemos: 


Las telenovelas (muchas personas reaccionan tal como ven actuar a su actriz favorita), Los comentarios que hacemos...Que oímos...Nuestro ambiente familiar...¿Cómo es? ¿Cuál es el pan nuestro de cada día? ¿Hay lugar para Dios el Padre en nuestros hogares? ¿Hay lugar para Jesucristo el Hijo de Dios en nuestros hogares? ¿Hay lugar para el Espíritu Santo en nuestros hogares?.

Cuando existen manifestaciones de la falta de la presencia de Dios en nuestros hogares, faltamos a nuestro rol como sacerdotes de nuestra familia. No velamos por la salud espiritual de nuestra esposa, esposo, hijos, etc.. Nos sentimos amargados o heridos por alguno de nuestra familia. Tenemos inconformidad con todo, que la comida, que la ropa, que la cama, que el carro, etc. Tenemos abundante falta de perdón. La voluntad de Dios es, que no nos contaminemos con las cosas del mundo, que lo único que traen es maldición a nuestra vida, muerte y destrucción. “Anatema en el pueblo de Dios”: Josué 6 :18 “Pero vosotros guardaos del anatema ; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.”  (Leer también Josué 7 :1..26). Pongamos especial cuidado en Josué 7:11..12 “11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé ; y también ha tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. 12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros” 

¿Cuantos de nosotros deseamos darle cosas buenas a nuestros hijos? ¿Cuantos desean prosperidad para sus familias? Y muchos para lograrlo hacemos cosas que Dios No manda afuera de casa, en los trabajos, en los negocios, etc. Leamos: Josué 7 :24 “Entonces Josué, y todo Israel con él, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, su asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor (turbación).” Y 7 :25 “Y le dijo Josué : ¿Por qué nos has turbado ? túrbete Jehová en este día. Y todos los Israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos.” ¡Que triste final para una familia que pudo ser próspera, una familia que pudo haber permanecido en la presencia de Dios!. Hay dos formas de sacar la maldición de nuestras casas :  Siendo apedreados y quemados con todo lo que tenemos o... limpiándonos de toda contaminación : presentando una avecilla para expiación de pecados (arrepentimiento y perdón) y la otra la dejará libre como símbolo de libertad del pecado en nuestras vidas y nuestros hogares. Favor de leer Levítico 14 :49..53

Si hemos tomado el primer paso, entonces no queda mas que decir... Pero si tomamos el siguiente paso, entonces veamos cual es el procedimiento : 2 Crónicas 7 :14 “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos ; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” Tenemos que restaurar lo que quedo dañado y empezar de nuevo nuestras vidas, para que la presencia de Dios permanezca con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. ¿Qué esta pasando ahora, en estos precisos momentos en los cuales nos encontramos leyendo?: 2 Crónicas 7 :15..16 “Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.” ¿Qué pasa cuando la presencia de Dios esta manifiesta en nuestras vidas? Salmo 16 :11 “Me mostrarás la senda de la vida ; En tu presencia hay plenitud de gozo ; delicias a tu diestra para siempre.” “Tenemos que ser firmes y tomar decisiones, si es posible radicales” Y entonces la presencia de Dios estará con nosotros siempre... “...Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28 :20b). 

Saliste De Ahí... ¿Pero Lo Que Hacías Ahí Ya Salió De Ti?

Éxodo 12:37..42;  23:20..25; y 32:1..8


Todos conocemos un poco de la cultura Egipcia y aún la Biblia habla acerca de ella. Los egipcios no creían en un dios vivo como lo hacían los Israelitas y como lo hacemos nosotros hoy en día, sino que eran politeístas, o sea, creían y adoraban varios dioses. No solo creían en varios dioses, sino que también los representaban con imagines o estatuillas, convirtiéndose en idolatras. Tallaban representaciones de sus supuestos dioses; supuestos porque la palabra de Dios afirma en el salmo 115 que: Tienen ojos, mas no ven; orejas tienen, mas no oyen; tienen narices, mas no huelen; manos tienen, mas no palpan; tienen pies, mas no andan; no hablan con su garganta. También dice que quienes se inclinan ante esos ídolos, llegan a ser iguales a ellos; sus vidas se vuelven vacía, por que creen en algo que no existe y lo cual no puede suplir sus necesidades y viven siempre engañados. 

Quienes se inclinan ante ídolos tienen ojos, mas no ven (Perdida de visión); orejas tienen, mas no oyen (No pueden escuchar la voz de Dios, porque sus orejas están tapadas); tienen narices, mas no huelen (No pueden percibir la presencia de Dios y fácilmente son engañados); manos tienen, mas no palpan (No tienen con que sostener la espada, ni mucho menos el escudo); tienen pies, mas no andan ( sus caminos no son rectos, no andan firmes); no hablan con su garganta (No tienen autoridad). La cultura egipcia era antagónica a la ley de Dios. Los Egipcios cometían toda clase de inmoralidad sexual (Fornicación, Adulterio, Orgías, etc.). también tenían por líder una persona que se consideraba así mismo un dios junto con los ídolos ya mencionados. Esta persona era ego-centrista, por lo cual el orgullo estaba en él. Este hombre (Faraón), pensaba que su fuerza era tal que podía lograr todo lo que se propusiera e incluso eliminar cualquier persona que le hiciera frente, tan solamente con sus manos e intelecto. 

Cuando hablamos de ídolos, no necesariamente hablamos de una imagen o estatuilla; puede ser el dinero (dios mammon), los afanes de la vida, el trabajo e incluso una persona muy querida (Novio, Novia, Amigos, Padres...), en fin un ídolo puede ser cualquier cosa que este usurpando el lugar de Dios en la vida de una persona o grupo de personas. Podemos ver el caso de Egipto, el Faraón era adorado como un dios, lo que lo convierte en un ídolo. Sabemos también que el pueblo elegido por Dios (Israel), fue llevado por José a Egipto, y el tiempo que registra la Biblia que estuvo Israel en Egipto es de 430 años. Muchos fueron las dificultades y los malos tratos que pasaron en Egipto. Los Israelitas se mantuvieron fieles ante el Señor y no negaron su fe, pero otros sin embargo, si negaron su fe, llegando a casarse con esa gente (egipcios) y haciéndose participe de las malas practicas de los egipcios. Negando al verdadero Dios, llegaron a postrarse ante sus ídolos. 

Dios en su inmensa misericordia, tuvo compasión. Dios dirigió su palabra a un hombre llamado Moisés para que rescatara su pueblo de la esclavitud. El Señor todopoderoso no solo los libera, sino que también les prometió que les entregaría nuevas tierras para que las habitaran. El Señor demandaba que obedecieran y escucharan su voz, que no le fueran rebelde, porque no iba a perdonar al que le fuera rebelde ni desobediente. El señor también les había hecho saber, que si lo obedecían y hacían todo lo que Él había ordenado, seria enemigo de sus enemigos y se opondría a quienes se les opusieran. Les había advertido que no se arrodillaran ante los dioses de los pueblos paganos, ni lo adoraran; al contrario, Él pedía que destruyeran por completo sus ídolos y piedras sagradas (Altares). Pero poco duro la confianza y fidelidad de Israel hacia el Señor. Pronto se olvidaron de todo lo que el Señor había hecho por ellos, se olvidaron que fue el Señor quien los saca de la esclavitud a la que estaban sometidos en Egipto, se olvidaron que el Señor les había dado riquezas y un nuevo nombre, se olvidaron de las promesas que el Señor les había hecho; a pesar de que el Señor no se había olvidado de ellos. Los israelitas también olvidaron la advertencia que el Señor les había dado, y prontamente se olvidaron de Él. Fue tan terco el pueblo privilegiado de Dios que lo que el Señor les había prohibido hacer, eso mismo fue lo primero que hicieron. Los israelitas se habían postrado y habían adorados otros dioses, el cual no era Jehová, y comenzaron a cometer todas las cosas que los egipcios hacían. Podemos verlo cuando estos le piden a Aarón que les hiciera un dios. Aarón recolecta todas las prendas de ellos y fundió un becerro de oro, es ahí cuando vemos que " Saliste De Ahí... Pero Lo Que Hacías No Salió De Ti ". había una tendencia en Israel de actuar como Egipto.

El asunto era que Dios había sacado a Israel de Egipto, pero Israel seguía aferrado en su corazón a las costumbres de Egipto. Israel no entendía que era algo que tenia que hacer el mismo, porque significaba el hacer uso de la libertad que el Señor le había dado para elegir entre lo bueno y lo malo. Aplicándolo a nuestros tiempos, muchos duramos una gran parte de nuestras vidas expuestos a las cosas del mundo y participando en ellas;  Nosotros pertenecíamos al mundo y por ende actuábamos como lo hace el mundo. Cometíamos las mismas injusticias que comete el mundo en la actualidad, participábamos de las mismas inmoralidades en las que participa el mundo hoy en día. Todas estas cosas las hacíamos porque éramos parte del mundo, éramos una pieza clave para que el mundo actuara como su príncipe quiere que actúe. Muchos estábamos en la religión de las once mil vírgenes y a saber cuentos santos, Nos dejábamos arrastrar por todas las cosas del mundo, porque el mundo tenia autoridad sobre nosotros. Esclavos en el mundo éramos, porque hacíamos las cosas que el mundo quería que nosotros hiciéramos y no lo que nosotros queríamos hacer.

En el mundo pasábamos muchas necesidades, pero cuando hablo de necesidades no me refiero a necesidad económica, sino que me estoy refiriendo a necesidades emocionales y necesidades espirituales. Estábamos encerrados en una gigantesca prisión sin salida alguna. Estábamos tan ciegos, que pensábamos que no teníamos esperanza, que no teníamos una vía para salir de tal cautiverio. Pero luego un día aprendemos de que si hay una persona que se preocupa por nuestro bienestar, se preocupa si nos sentimos depresivos y sin ganas de vivir. Esta persona no soporta que se nos humille, no soporta que se nos maltrate y tampoco soporta que nuestra vida este en esclavitud y esa persona es Jehová, nuestro Dios vivo que nos ama, y fue tan misericordioso que entrego a su sacrifico hijo para salvarnos y ese hijo es el que ahora cada uno de nosotros declaramos como Señor y Salvador de nuestras vidas, ese hijo es Jesús de Nazaret.  El Señor no solo nos liberta, sino que también nos prometió un lugar nuevo para vivir, y que seriamos sus hijos y coherederos junto con Jesús. No era fácil la tarea que Jehová nos había encomendado, significaba que habitáramos en un lugar que no era nuestro lugar y que no nos hiciéramos participes de lo que hacían, sino que nosotros impactemos en ellos y le cambiáramos la forma en que viven por la forma en que Jehová quiere que vivan. Todo esto significaba que nosotros sacáramos del cautiverio del mundo a sus criaturas, pero lo más importante que Jehová nos demandaba era que nos mantuviéramos fieles hasta el fin. Difícil para muchos mantenerse fieles habitando en un lugar donde todos son infieles. 

Pero Jehová no nos ha dejado solos, sino que ha dejado a su Espíritu Santo con nosotros para que nos guie por el camino que Él quiere que sigamos. Jehová nos dejo su Espíritu para que nos consolara y diera fuerzas. Jehová demanda que obedezcamos su Espíritu y no le seamos rebeldes. El Señor Jehová a la hora de libertarnos nos advierte que si le somos fieles y obedecemos a su Espíritu, Él nos ha de prosperar en todo lo que hagamos, nos dará autoridad sobre las tinieblas, pero sobre todo; nuestra salvación será permanente. Pero también nos advierte que si le somos infieles y somos rebeldes a su Espíritu, Él se ha de alejar de nosotros, estaríamos nuevamente en esclavitud y no podremos ver su gloria.

Cuando se presentan muchas situaciones difíciles y amargas en nuestras vidas, es ahí cuando llega la desesperación, prontamente comenzamos a dudar de la existencia de Dios y de que Él nos haya libertado. Comenzamos a fabricar nuestros propios ídolos, nos aferramos a circunstancias, a personas y otras cosas llegándolos a poner en el lugar que le corresponde al Señor. De cualquier cosa nos hacemos un Dios y comienza a perderse nuestra visión, debido a que hemos rechazado y le hemos sido rebeldes al Espíritu Santo. Nos dejamos engañar de cualquier falsa enseñanza proveniente de demonios. Nuestros pasos comienzan a desviarse y ya no andamos firmes; comenzamos, entonces, a hacer las mismas cosas que hacíamos en el mundo, aun cuando la palabra de Dios nos dice que somos nuevas criaturas y que las cosas viejas ya pasaron. Es ahí cuando se puede notar que salimos del mundo; pero el mundo aún no ha salido de nosotros. Es que hay una tendencia en el pueblo de Dios de actuar como actúa el mundo. El pueblo de Dios no entiende el significado de que la salvación es gratis y no porque no tenga precio, sino porque nadie puede pagar lo que vale. La única cosa que podemos hacer para compensar esa salvación tan grande es mantenernos fieles al Señor y vivir una vida en santidad.

¿Tendremos Los Cristianos Que Ver Con La Ecología?



El tema está hoy en boca de todos. Diariamente su enfoque, análisis o crítica aparece en todos los diarios y revistas que se proponen concientizar y actualizar sobre dicho asunto. Sea por la contaminación ambiental, por la destrucción de los lugares verdes o por desperdicios nucleares, pero la ecología está de moda. Hoy día, todas las instituciones importantes de la sociedad tienen áreas dedicadas específicamente al medio ambiente. Los Gobiernos tienen ministerios del ramo, las Comunidades Autónomas consejerías, las alcaldías concejalías, las empresas, inclusive partidos políticos destinan departamentos dedicados al medio ambiente.


Poco a poco, hemos tomado conciencia del peligroso impacto de los procesos industriales sobre el ambiente por la proliferación de los grandes centros industriales, por la intensa utilización del motor Diesel, por las guerras, por el creciente uso de la energía nuclear. Por todo eso, se hace difícil mantener un equilibrio en la Creación y sobrevivir en medio de tanto deterioro. Podemos apuntar que Moisés abordó este tema en los cinco primeros libros de la Biblia y probablemente surja la pregunta: ¿por qué lo hizo?. La respuesta inmediata es que el problema ecológico es ciertamente un problema religioso. Si Dios colocó en la tierra al hombre hecho a Su imagen y semejanza, y si lo hizo responsable de Su creación, ¿cuál debe ser la relación del hombre con la naturaleza? ¿tiene derecho a poner en peligro la vida humana con la contaminación y sus "basureros" nucleares?. Deberíamos preguntarnos cada día: "¿Qué mundo, qué país estoy dando a mis hijos? ¿Qué estamos haciendo en la tierra de Dios?". ¿Qué dice nuestra fe? ¿Cuál es su posición ante la destrucción de la naturaleza por el hombre?



"Y los bendijo Dios y les dijo: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra" [Génesis.1:28]. Para muchos este versículo permite el uso y abuso del mundo natural, sin restricciones. Existe, sin embargo, una limitación sobre este dominio. Siglos atrás, el judaísmo enfrentó el problema de la relación del hombre con el mundo y su responsabilidad para con la naturaleza. Dos principios éticos se enuncian en forma objetiva y profunda. El primero orienta la relación entre hombre y animal, el segundo, la actitud del hombre con la naturaleza. Tomados en conjunto, estos dos principios dirigen y confirman la acción del hombre, su pensamiento y su perspectiva con relación a los seres vivientes y su ambiente, disponiendo así su papel en la tierra.



La relación entre hombre y animal; es el primer principio y para ejemplificarlo puedo mencionar que ya el cuarto mandamiento ordena que en el Shabat (día de reposo) descansen el buey, el burro y cualquier otro animal. La Toráh (ley) misma prohíbe al agricultor colocar juntos a un buey y a un caballo, porque esto implicaría un trabajo más difícil para el más débil. Otro ejemplo son los versículos: "Cuando encuentres por el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con pollos o huevos, y la madre echada sobre los pollos o sobre los huevos, no tomarás la madre con los hijos. Dejarás ir a la madre, y tomarás los pollos para ti, para que te vaya bien, y prolongues tus días" Deuteronomio 22:6..7



Es importante mencionar que las leyes de matanza de acuerdo a la Ley se proponen para mantener el sentido de respeto y santidad por la vida: prohíben la ingestión de sangre, minimizan el sufrimiento del animal cuando muere. Pero tal vez el ejemplo clásico de la preocupación judía por el bienestar de los seres vivos esté en el libro de Jonás 4:9..11, cuando éste muestra su inconformidad por la muerte de la calabacera, y el Señor le responde: " Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.  ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales? ". Notemos en este pasaje cómo el amor y compasión por criaturas inocentes es comparado con la misericordia hacia los animales.



El segundo, la actitud del hombre con la naturaleza nos dice: No destruyas y es menos conocido, pero enuncia ideas directamente ligadas al problema ecológico. Así nuevamente citando la Ley: "Cuando sities a alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo hacha en ellos, porque de ellos podrás comer; y no los talarás, porque el árbol del campo no es hombre para venir contra ti en el sitio.  Mas el árbol que sepas que no lleva fruto, podrás destruirlo y talarlo, para construir baluarte contra la ciudad que te hace la guerra, hasta sojuzgarla". Deuteronomio 20:19..20



Posteriormente, los rabinos ampliaron estas leyes contra cualquier forma de destrucción, incluida la prohibición de "cambiar el curso de un río, para evitar que los árboles se sequen"  y la de dar a los animales posiblemente aguas dañinas para beber. Y así surge el principio general: está prohibido destruir o perjudicar cualquier cosa que sea útil al hombre. La prohibición se refiere no sólo a destruir la propiedad ajena, sino la propia. Muchos países ha diferentes niveles han lanzado una campaña por muchos conocida: "Adopta un árbol" y ahora te pregunto... ¿Por qué no adoptar una actitud bíblica como verdaderos creyentes, verdaderas familias de fe, que están conscientes de que la tierra, la creación de Dios, es nuestra herencia, y conservarla evitando contaminar, tirar basura o ser indiferentes?. Ya que la misma creación gime con verdaderos gemidos, por que muy pronto sea juntamente redimida a la segunda llegada del Mesías, muy pronto, a en nuestros días.



Creo que en muchos aspectos la mayoría de los cristianos buscamos desligarnos de nuestras responsabilidades como administradores de la creación y siendo más específico, en asumir nuestra responsabilidad al tratar el tema ecológico. Para un rápido cuestionamiento, planteamos:  ¿Existe en alguna de sus iglesias una comisión encargada de por lo menos informarse de lo que esta pasando en el mundo con respecto a los diversos temas relacionados con la realidad medio-ambiental?, ¿Hay algún plan de reciclaje, de ahorro energético, de recuperación de especies nativas o aunque sea de jardinería?. 



Por ningún motivo quiero dar a entender que la iglesia debe desviar sus fuerzas y objetivos de llevar las buenas nuevas de salvación a toda criatura, pero ¿no es acaso el cuidado del medio ambiente parte importante del testimonio cristiano a la sociedad y a los no creyentes? Y sobre todo, el traer la realidad del Reino de Dios a la tierra, ¿no tiene que ver acaso con ser buenos administradores, amantes de lo que Dios ama, admiradores de la belleza de la creación?.



En muchos sermones se da un fuerte énfasis a que debemos cuidar el Templo del Espíritu Santo que es nuestro cuerpo, sin embargo, como cristianos ¿estamos cuidando la creación de Dios? Me impresiona ver como el Salmista relaciona a Dios con la naturaleza: Salmo 29:3..10: “3 Voz de Jehová sobre las aguas; Truena el Dios de gloria, Jehová sobre las muchas aguas. 4 Voz de Jehová con potencia; Voz de Jehová con gloria. 5 Voz de Jehová que quebranta los cedros; Quebrantó Jehová los cedros del Líbano. 6 Los hizo saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de búfalos. 7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego; 8 Voz de Jehová que hace temblar el desierto; Hace temblar Jehová el desierto de Cades. 9 Voz de Jehová que desgaja las encinas, Y desnuda los bosques; En su templo todo proclama su gloria. 10 Jehová preside en el diluvio, Y se sienta Jehová como rey para siempre”



Estoy convencido de que la Biblia nos habla acerca de la segunda venida de Cristo y de cómo el vendrá en poder y majestad, sé también que esta es una de las doctrinas básicas de la Fe cristiana Evangélica, sin embargo, también creo que muchas veces postergamos los desafíos actuales esperando aquel suceso y en nuestros corazones o tal vez en nuestras bocas están las palabras “para que hacer cambios si el mundo irá de mal en peor” creo que a eso se le podría llamar conformismo escatológico algo que le ha hecho muy mal a nuestro medio. Creo que nuestro desafío como creyentes es manifestar el Reino de Dios en cada lugar, en cada espacio y en cada área. ¿No será la ecología o el cuidado del medio ambiente una de las tantas áreas que estamos dejando de lado?  ¿Qué podemos hacer para crear alternativas claras y eficaces de buena administración del medio ambiente como seres creados por Dios? ¿Qué le diremos al Señor de las minas cuando pregunte por su creación?


El problema también es nuestro.