En las primeras comunidades posteriores a la
resurrección de nuestro Señor Jesucristo, los que han recibido el bautismo se
sienten unidos por la nueva fe y buscan primeramente la vida en comunidad. Al
reunirse en las casas, se forman en comunidades no demasiado grandes en que es
posible que se conozcan unos a otros y puedan compartir todo como hermanos.
Lucas nos dice en que
orden disponen sus actividades: primero, viene "la enseñanza de los
apóstoles" de ahí nace el espíritu de convivencia cristiana, con atención
especial a los pobres. Solamente después se puede celebrar la "el partir
el pan".
Hoy en dia, en muchos
grupos cristianos falta vida, han olvidado el primer punto, "la enseñanza
de los apóstoles", que es base de todo.
El segundo capítulo de
Hechos nos relata que "Acudían asiduamente a la enseñanza de los
apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones" Hechos
2:42.
Un grupo cristiano es
un grupo de seguidores de Jesús. Tienen a Cristo como el amigo común, como
centro de unidad, como modelo de vida. Se alimenta de la Palabra de Dios. Se
deja interpelar y juzgar por el Evangelio. De esa manera los acontecimientos,
los proyectos, la vida del grupo, etc., se juzgan a la luz de las actitudes de
Jesús.
"Todos los
creyentes vivían unidos y tenían todo en común" Hechos 2:44.
El grupo cristiano se
mantiene unido no porque se hable de la unidad; sino porque sus miembros
trabajan juntos, se relacionan, se aceptan y se aman. Se pone en común la
experiencia de fe. Se platica por qué se cree en Cristo, qué significa la fe en
sus vidas y juntos buscan cumplir la voluntad de Dios
En el grupo cristiano
se celebra la fe por medio de la oración.
"Acudían al Templo
todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu y compartían el pan en
sus casas, comiendo con alegría y sencillez" Hechos 2,46.
Para ser cristiano un
grupo tiene que tener conciencia de Iglesia, sentirse Iglesia. Necesita, por
tanto, ser un grupo abierto a los demás grupos juveniles y a grupos adultos.
Debe existir honra a
sus lideres, la honra es la muestra de agradecimiento y consideración que se
dirige hacia una persona. La honra hacia los pastores, es una importante
práctica que muchos cristianos han abandonado, muchos han introducido la
práctica de “uno entre iguales”, práctica que termina en el irrespeto mutuo.
Honrar es un gesto
integral, no solo se da mediante un detalle u obsequio; sino también a través
de la muestra de sujeción y respeto, por quien se considera digno de honra.
En el caso de algunas
iglesias, se asigna una fecha especial para honrar a los pastores que dirigen
el ministerio.
Sin embargo, muchas
personas no han considerado el valor y la importancia de honrar a quienes
tienen la responsabilidad de estar al frente de una iglesia.
¿Qué representan los
pastores dentro de una iglesia?
El pastor es la persona que
tiene una autoridad delegada por Dios, así como también la responsabilidad de
guiar, dirigir y llevar toda la carga de los creyentes (ovejas).
Debe velar en todo
tiempo, y protegerlas del enemigo, quien a su vez intentará por todos los
medios sacarlas del redil (congregación).
Es decir que el pastor
está atento en todo tiempo, ya que tiene una visión más amplia, y un oído más
agudo a la voz de Dios. Efesios 4:11.
La labor más importante
que tiene el pastor, es que debe proporcionar a todas sus ovejas el alimento
espiritual que es la Palabra de Dios.
¿De qué forma un
cristiano puede honrar a sus pastores?
Una de las principales
formas de honrar a un pastor, es a través de la obediencia, es por ello que las
ovejas deben sujetarse a sus pastores, porque ellos llevan la carga de todos
los creyentes, Hebreos 13:17.
La otra forma es
mediante la lealtad, no murmurando ni quejándose sino más bien sabiendo dar
honor a quien realmente lo merece, Romanos 13:7.
La honra es gesto
voluntario, es decir, que el que honra lo hace de todo corazón, lo más
importante es que cada persona pueda reconocer el esfuerzo y dedicación que
realiza un ministro de Dios.
La oveja debe entender
que la voluntad del pastor no se compra o se trata de comprar por la cantidad
de cosas que dan a la iglesia, incluyendo dinero.
No existe un momento
específico para honrar, sino que en todo tiempo se debe agradecer el arduo
trabajo que tiene el pastor.
“Los ancianos que
dirigen bien los asuntos de la iglesia son dignos de doble honor, especialmente
los que dedican sus esfuerzos a la predicación y a la enseñanza”, 1 Timoteo
5:17.
Se necesita, también,
estar unidos con los que presiden la comunidad eclesial e integrarse plenamente
a la vida de la iglesia.
"Alababan a Dios y
gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la
comunidad a los que se habían de salvar" Hechos 2, 47
El grupo cristiano no
vive sólo para sí, no se contenta con la realización individual de sus
miembros. Busca transformar la sociedad con compromisos concretos.
Amados hermanos eso es lo que Dios espera
que seamos.
S.A.G. – 15 – MAY – 2023
No hay comentarios:
Publicar un comentario