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¿Debemos Ir Al Médico? – Por Saúl Guevara (Estudio No. 793)

 

Hace algún tiempo, después de una predica en la que me réferi a una visita personal a un medico para consulta de una enfermedad con la que me tocado vivir, se me acerco una persona y me dijo: Sabe que usted es enfermo porque su fe es corta… solo le falto sellar el momento con la frase “hombre de poca fe”.

 Hace unos días, nuevamente me encuentro en una situación similar estando en un consultorio y esta vez resulta nuevamente que termine siendo incriminado como de poca fe.

 En este estudio pretendo cuestionar la idea de muchos cristianos que, por falta de lectura bíblica, andan pregonando que consultar al médico significa no tener fe en Dios

 Algunos creyentes en Cristo creen que la búsqueda de ayuda médica refleja una falta de fe en Dios y lo que puede ser peor, es que existen quienes creen, erróneamente, que deben desechar sus medicamentos y dedicarse a orar por sanidad.

 Me gustaría iniciar preguntando: ¿Por qué en unas áreas obramos de una manera y en otras similares obramos de otra forma? O quizá tratando de ser más crítico preguntaría ¿Por qué nos gusta criticar bíblicamente sin estudiar la Biblia?

 Si su vehículo se descompone, ¿lo lleva al mecánico o espera a que Dios haga un milagro y la arregle?

 Si se abre una fuga de agua en la cañería de su casa, ¿espera a que Dios repare la tubería o lo repara usted?

 Dios puede reparar un vehículo o arreglar la tubería de una casa; asimismo Él puede sanar nuestro cuerpo.

 El hecho de que Dios pueda hacer milagros de sanidad no significa que debamos siempre esperar milagros. Debemos buscar la ayuda de los que tienen el conocimiento y las habilidades para ayudarnos. Acaso, ¿Jehová Raffa no es el medico por excelencia?

 ¿Qué dice la Biblia con relación a los médicos?

 La Biblia en muchos de sus pasajes, nos habla del uso de los tratamientos médicos que eran comunes en aquellos días. Entre estos, está el uso de:

·         Vendajes “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite” Isaías 1:6

·         Aceite “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor” Santiago 5:14

·         Aceite y Vino “y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él” Lucas 10:34  

·         Hojas “Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina” Ezequiel 47:12

·         Bálsamo “¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo? Jeremías 8:22  

·         Sabemos que Lucas, el autor del libro de los Hechos y del Evangelio que lleva su nombre, fue médico “Os saluda Lucas el médico amado, y Demas” Colosenses 4:14  

·         En cierta ocasión, Pablo le dio un consejo a Timoteo, relacionado con un tratamiento médico “Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades” 1 Timoteo 5:23  

 En la Biblia se menciona a médicos unas doce veces. El único versículo que puede ser usado erróneamente para enseñar que no debemos recurrir a los médicos es 2 Crónicas 16:12, que dice: “En el año treinta y nueve de su reinado, Asá se enfermó de los pies; y aunque su enfermedad era grave, no buscó al Señor, sino que recurrió a los médicos”. El problema aquí no fue que Asá recurrió a los médicos, sino que él “no buscó al Señor”.

 Siempre debemos acudir a la ayuda de Dios “además de” y no “en lugar de” recurrir al tratamiento médico adecuado.

 En Mateo 9, los fariseos le preguntaron a Jesús por qué pasaba tiempo con los pecadores. Jesús les contestó: “No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos” Mateo 9:12.

 Jesús reconoció que los enfermos necesitan a los médicos. Él no condenó el acto de acudir a los médicos. Sí, cierto es que  Jesús hizo muchos milagros de sanidad mientras estaba en este mundo, pero estos fueron en parte para demostrar a los pueblos que Él era el Mesías prometido “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;” Lucas 4:18

 Dios nos da la responsabilidad de acudir a los tratamientos médicos, así como de recurrir a la oración por sanidad.

¿De qué manera debemos responder y actuar?

 ¿Deben entonces los cristianos acudir al médico? ... ¡Claro que sí!

 Dios nos creó como seres inteligentes. Él nos dio la habilidad para crear la medicina y aprender cómo sanar nuestro cuerpo. Los médicos son una de las maneras por medio de las cuales Dios nos proporciona sanidad y recuperación.

 No obstante, lo que vemos es que en este mundo caído no todas las personas son sanadas; y no entendemos por qué. Sabemos que Pablo luchó con un problema al que llamó “una espina […] en el cuerpo” (2 Corintios 12:7). Cualquiera que haya sido su problema, Dios no lo sanó, sino que le dio la fuerza para soportarlo. Cuando llegue el final de los tiempos, Dios “enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor” (Apocalipsis 21:4). Mientras tanto, sabemos que Dios nos fortalecerá y nos ayudará ante toda dificultad que vivamos.

S.A.G. – 14 – JUL – 2024

(Estudio No. 793)

 

 

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