A Músicos Cristianos – Por Saúl Guevara

 


Ezequiel 28:15...16 "Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios"

 El músico cristiano de la iglesia es un servidor dentro del templo, sujeto a la autoridad de su Pastor y sirve dentro del culto a Dios. Le es importante mantener el corazón humilde, permanecer en comunión y comunicación con los hermanos, e involucrarse en otras tareas menos públicas, visibles y llamativas.  Y como dice la escritura no tener más alto concepto de sí que el que corresponde a un pensamiento con cordura.

Usualmente el periodo devocional (espacio previo a la predicación), toma más o menos la mitad del tiempo que dura el servicio, por lo cual es importante observar algunas cosas que la Biblia enseña respecto a esta parte de nuestro culto a Dios y a quienes tomamos participación.

 Al hablar de la música, la alabanza y la adoración se hace casi imperativo el considerar al que quizás sea el músico más famoso y relevante de la escritura, David, y es precisamente de él que tomaremos ejemplo para mencionar algunos de los defectos que todo músico de iglesia debe corregir.

 1 Samuel 16:18 NVI "Conozco a un muchacho que sabe tocar el arpa. Es valiente, hábil guerrero, sabe expresarse y es de buena presencia. Además, el Señor está con él. Su padre es Isaí, el de Belén"

 Vamos a dividir en partes este texto y resaltar las virtudes encontradas en la vida de David para así señalar y corregir las deficiencias que pudieran presentarse en los participantes de la música, la alabanza y la adoración.

 

Deficiencia 1: Menospreciar la excelencia musical.

 El texto dice: “Que sabe tocar”

 Que realicemos un trabajo o una tarea para Dios y para su iglesia no significa que podamos realizarla de cualquier manera y mucho menos hacerlo a como salga, hemos cuidarnos de no ser como “El burro flautista”. Es necesario que busquemos que la música dentro de la iglesia sea la más excelente, no una plataforma o escenario para nuestro talento; hay que buscar un balance entre la música y las voces y ese balance debe ser armonioso, incluyendo el sonido en cuanto a su volumen; debe verse como la más agradable ofrenda para Dios. En David se observó que sabía tocar y que lo hacía bien, no se recomendaría cualquier músico para interpretar delante del rey de Israel. El Señor es el Rey de Reyes y merece que todo lo hagamos de la mejor manera.

 

Deficiencia 2: Ignorar que la música hace parte de la guerra espiritual

 El texto dice: “es valiente y vigoroso y hombre de guerra”

En cada servicio se debe desarrollar una batalla entre todas las cargas que el mundo nos pone encima, el ruido de este mundo, el estrés, el cansancio, la distracción y la comunión con Dios. El tiempo de alabanza y adoración permite que la congregación pueda desarrollar esa batalla que le permitirá preparar su corazón para recibir por completo la bendición. El tiempo de alabanza y la adoración no es entretenimiento ni tampoco un pequeño concierto, es un espacio donde se desarrolla una batalla.

 

Deficiencia 3: Ignorar el impacto del testimonio sobre mi efecto como músico del altar

 El texto dice: “Prudente en sus palabras”

 Se reconoció en David un detalle de su conducta, su prudencia al hablar. Si somos muy buenos cantantes o músicos, nuestra conducta y testimonio debe ser de intachable y de integridad delante de la iglesia en la cual pretendemos hacer sentir la presencia del Dios que desciende y se manifiesta en medio de la alabanza y la adoración. Cuando la conducta del músico está en entredicho, a veces por sus preferencias personales, muchos de los hermanos participantes dentro de la congregación pueden estar indispuestos para participar del culto a Dios. Todo cristiano es responsable de llevar una vida y conducta adecuada, pero deben tener mucho más cuidado aquellos que se ven envueltos en la ministración a otros. Su testimonio debe ser más excelente y más brillante que su talento.

 

Deficiencia 4: Descuidar La presentación personal.

 El texto dice: “y hermoso”

 La participación del altar es un privilegio muy grande y una responsabilidad, por tal razón al tomar parte de la misma debemos procurar que nuestra imagen personal sea la más adecuada. Nos estamos presentando para cantar y adorar al Dios de toda la tierra, el Santo, la persona más importante de la historia, y delante de su pueblo santo, su pueblo elegido, su iglesia, por eso no debemos descuidar nuestros atuendos a la hora de estar delante de Dios. Se hace muy relevante no dejarse guiar por lo que dicte la moda del momento y tener siempre presente que no se canta o toca un instrumento para las revistas de farándula o para los shows de espectáculo de la televisión.

 

Deficiencia 5: (la que más se debe corregir) Ignorar la necesidad de la unción y la presencia de Dios sobre nuestra vida

 El texto dice: “Jehová está con él”

 Lo que más marca la diferencia entre la música comercial y la música dentro de la iglesia es que la que interpretamos dentro de la iglesia tiene un impacto espiritual, trasciende los sentidos, va más allá de lo artístico, del virtuosismo y el talento, necesita más que ritmo, letras y notas bien ejecutadas, ¡Se necesita la unción del Espíritu Santo!, cada interpretación de la música dentro de la iglesia necesita dejar en evidencia que el Señor está con nosotros en esa ministración, nuestra participación en el los altares o plataformas de la iglesia debe demostrar que no estamos allí solo por la destreza de nuestras manos, la agudeza de nuestro oído o la afinación de nuestra voz, sino porque tenemos el sello de la presencia de Dios. Necesitamos que Dios esté con nosotros.

 Recuerda: "Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia" Salmos 127:1 RV

S.A.G. – 17 – ABR – 2023 




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