Salmo
27:1...4 “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la
fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra
mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos
tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi
corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. Una cosa he
demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los
días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su
templo. De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;
Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová”
Dios es
admirable, hermoso, bueno. Él no es el que se acuerda de nuestros pecados, sino
Satanás. Dios solo ve el presente y futuro nuestro. El Diablo sólo ve el pasado
y el pasado ya fue perdonado por Dios, cuando llegamos a Jesucristo.
Pedimos
y algunas veces, pedimos a Dios cosas imposibles, que van más allá de la
lógica, del sentido común, de la razón y de lo posible. Pero nada hay
imposible para Dios.
Algunas
veces en nuestra debilidad, tratamos de negociar con Dios recordándole todo lo
que hemos hecho por Él, en nuestro servicio al Señor. Tratamos de cobrarle los
“favores” que le hemos hecho, los servicios que le hemos dado, los sacrificios
que sentimos hemos hecho por causa del Nombre y del Evangelio.
Yo me
imagino que el Dios del Universo se carcajea cuando le salimos con esas
mezquindades. Quizá Él ha de decir: Este hombre o mujer no entiende con quien
está tratando, en Quién ha creído. Pero nos deja “negociar” con Él y luego
calla. Nos hace pensar con su silencio. Y cuando pensamos, nos damos cuenta que
somos insensatos, abusivos, malcriados... pues... ¿Quiénes somos para pretender
negociar con Dios?
Ciertamente,
somos polvo. Dios en su misericordia y en su soberanía escoge cómo, cuándo y
dónde visitarnos. Algunas veces cuando lo que pedimos es un Si, no nos damos
cuenta que pedimos cosas ilógicas, que estamos pidiendo irracionalmente. Y ahí
nos tiene: Sí, pero todavía no.
Si nos
olvidamos de sus promesas fácilmente podemos dejar pasar por alto las señales
que de hecho van marcando el camino para que se cumpla su Si, luego entonces
cuando vivimos recordando que Él dijo Si, independientemente de lo que nuestros
ojos naturales vean, Su sí es Si y Su no es No. No hay vuelta de hoja. Dios
hace todas las cosas.
Y sabe
algo, Dios siempre está respondiendo y Usted como no lo ve... Duda y cuando los
creyentes dudan, lo primero que cuestionan es si Dios los escucha realmente,
algunos afirman que Dios no los escucha, cuando en realidad Dios habla y una de
dos: no lo escuchamos, o lo que nos dice no es lo que queremos oír.
Si Dios
dice No, entonces debemos creer que Él sabe tácitamente lo que es mejor para
nosotros. Pero si Dios dice Si, entonces debemos creer que Él hará un camino nuevecito
donde no lo hay. Él proveerá todo lo necesario, abrirá la puerta y cerrará las
que estorban, le dará gracia delante de personas en autoridad, le ayudará a
cerrar todos tus asuntos en orden y también le ayudará a salir adelante, a la
tierra prometida, a la tierra que fluye leche y miel.
Reflexionemos
esta palabra: Lucas 18:3…5 “Había también en aquella ciudad una viuda, la cual
venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún
tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo
respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré
justicia, no sea que, viniendo de continuo, me agote la paciencia”
¿Será
que podemos rogarle a Dios algo tanto pero tanto que al final por misericordia
nos lo concede? Alguien me dijo que las oraciones no pueden cambiar la voluntad
de Dios sin embargo yo creo que si es algo que traerá bendición y testimonio
para que otros crean, Dios nunca jamás desperdicia el tiempo.
Uno
puede pensar que, siendo Dios eterno, tiene todo el tiempo del mundo para
pensar antes de decir si o no a algo que le hemos pedido en oración.
Algunas
veces contesta de inmediato, en otras se toma su tiempo, te dice Si pero no es
el tiempo aún y con esto puede referirse a años de espera, está bien, aprende a
esperar, en todas estas opciones, Dios es soberano. Pero como no podemos mirar
las bendiciones decimos imposible.
Mateo
19:26 “Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más
para Dios todo es posible”
Lo
único que Dios nos pide es que confiemos en que puede hacer todas las cosas
nuevas, que Él puede mover las montañas que para nosotros son imposibles, que
puede abrir los mares rojos para que nosotros pasemos y luego cerrarlos detrás
nuestro para que nuestro enemigo quede atrás en el olvido. También creemos que si Él dice No, es lo
mejor que puede sucederte en la vida, pero si dice SI entonces debes continuar
creyendo que el acomodara todas las cosas.
Si Él
dijo si, no dejes ni un instante. No creas lo que nadie más te diga, o lo que
las circunstancias te digan, sino lo que Dios te dijo. Créele y entonces veras
cosas maravillosas suceder y tu darás testimonio del poder y la soberanía de
Dios.
Acuérdate
que la llave para abrir todas las puertas es servir al Señor con alegría y con
gozo y no como si fuera un sacrificio o algo muy pesado de llevar. Mientras tu
sirvas a Dios con todo tu ser, Él se hará cargo de ti, el Dios de lo imposible
te concederá las peticiones de tu corazón de acuerdo a Su voluntad, a su Plan,
a su tiempo y a su SI.
S.A.G. – 14 – AGO – 2023
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