¿El Ladrón De La Cruz Fue Al Cielo Inmediatamente Cuando Murió? Por Saúl Guevara

 


Lucas 23:43 "Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso"

 Siempre he creído y así lo he enseñado, la necesidad de cumplir con el mandato de escudriñar las escrituras, porque si bien es cierto que la Biblia fue inspirada para su escritura por Dios, también es cierto que de su idioma original hasta el momento de su traducción, han intervenido muchos hombres, hombres que con la mejor de sus intenciones nos han querido ofrecer la traducción del texto original a nuestro idioma… y ahí está el problema, porque si Dios no se equivoca, el hombre si, por ello creo que Dios en su inmensa sabiduría y previendo el problema de las traducciones, inspiro a Juan a escribir: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" Juan 5:39.

 Desde antes de que Jesús me recogiera y hasta fecha he escuchado o leído, la historia de la crucifixión y con ella la del ladrón bueno y como este llego al cielo. Mi primer problema surgió cuando ya siendo evangélico aprendí que pecado es pecado, no hay pecado grande ni chico. Entonces, ¿Cómo esta eso del ladrón bueno y el ladrón malo?... ladrón es ladrón. También he observado que muchos hermanos en Cristo, predicadores e incluso pastores suponen erróneamente que el ladrón que fue crucificado al lado de Jesucristo se fue inmediatamente al cielo cuando murió porque Cristo le dijo en Lucas 23:43: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.

 Es en ese punto donde surgen las interrogantes:

·         ¿Fue salvo el ladrón de la cruz y se fue al cielo inmediatamente cuando murió?

·         ¿Qué le dijo Cristo y qué quiso decir en realidad?

·         ¿Existirá algún problema de traducción?

·         ¿Qué sucedió con el ladrón en la cruz?

 Si Juan nos manda a Escudriñad las Escrituras, debemos de partir por saber y entender que significa escudriñar y para ello vamos al órgano rector del idioma nuestro que es la Real Academia Española y ella nos dice:

Escudriñar: Examinar, inquirir y averiguar cuidadosamente algo y sus circunstancias.

 Una de las formas más importantes para estudiar y escudriñar la Biblia es leer el versículo en su contexto y luego ponerlo en contexto con el resto de la Biblia.

 Si aplicamos el principio anterior, el significado de Juan 5:39 debe estar en correspondencia con Juan 3:13, donde expresa que nadie, a excepción de Cristo, ha subido al cielo. Y si fuese poco, también leemos que “la Escritura no puede ser quebrantada” Juan 10:35.


Y ahora ¿qué hacemos?

 Cuando encontremos una supuesta contradicción en la Escritura, debemos de estudiarla con más profundidad y detenimiento, para asegurarnos de entender correctamente los pasajes complejos.

 Según sea el caso, lo primero que debemos hacer es analizar el contexto de las palabras de Cristo. En este caso, el ladrón le había rogado: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” Lucas 23:42. Por lo tanto, al decir “el paraíso”, en Juan   23:43, Jesús en realidad se refería al Reino de Dios.

 Si tenemos en cuenta el resto de Biblia, vemos que el Reino se refiere al gobierno de Dios en la tierra, con Cristo como su Rey.

 ¿Quiénes entrarán en ese Reino?

 Las “ovejas” de su rebaño heredarán el Reino al regreso de Cristo (Mateo 5:31…35; Daniel 7:27). Los seres humanos mortales no pueden heredar el Reino antes deben ser transformados a seres espirituales, algo que ocurrirá en la resurrección de los santos según 1 Corintios 15:50…53.

 La resurrección de los justos es la culminación de la conversión. Pero para llegar ahí, primero debemos arrepentirnos de nuestros pecados, ser bautizados y recibir el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38…39; 8:14…17). La conversión, tal como la describe la Biblia, no es algo que ocurre instantáneamente y es mucho más que una simple confesión en el lecho de muerte.

 Y, aunque el ladrón de la cruz sí admitió merecer el castigo que recibía por sus errores, Lucas 23:40…41, nunca tuvo la oportunidad de vivir en obediencia a Dios, lo cual también es parte del proceso de conversión. Simplemente hizo un comentario positivo acerca de Jesucristo, quien le respondió con palabras consoladoras refiriéndose al futuro que le esperaba en el Reino de Dios, el paraíso.

 Inmediatistamente podría alguien refutarme que Jesús no miente y que Él le prometió y dijo que “hoy”

 ¿Qué quiso decir Cristo con “hoy”?

 Es necesario responder la pregunta, veamos:

 Después de su muerte ¿Fue Jesús al “paraíso” ese día? Según sus propias palabras, dijo que permanecería en la tumba los tres días y las tres noches siguientes a su muerte. Mateo 12:40. Su alma permaneció en el seol, o la tumba, por ese corto período de tiempo y luego fue resucitado: “Porque no dejarás mi alma en el Seol ni permitirás que tu santo vea corrupción” Salmos 16:10.

 Por lo tanto, es obvio que el ladrón no se reunió con Cristo en ningún lugar ese día. Después de ser resucitado, Cristo le dijo a María Magdalena: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; más ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” Juan 20:17.

 ¿Cuál es entonces, la forma correcta de entender lo que Cristo le dijo al ladrón de la cruz?

 Como leemos en la Versión Reina Valera 1960, este versículo dice: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Sin embargo, la palabra “que” no aparece en el texto griego original.

 La traducción correcta sería: “De cierto te digo hoy estarás conmigo en el paraíso”. Aun así, creyendo erróneamente que el ladrón sí se fue al paraíso ese mismo día, algunos traductores agregan dos puntos entre “digo” y “hoy”: “De cierto te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”. Ellos colocaron erróneamente los dos puntos por su falta de entendimiento.

 Si los dos puntos se borraran después de “digo” y se colocaran después de “hoy”, el significado del versículo cambiaría drásticamente y estaría en consonancia con el resto de la Biblia. Diría así:

 “De cierto te digo hoy: estarás conmigo en el paraíso”.

 Ahora, ya con esta luz, entendemos que ese día, Cristo le prometió al ladrón que el estaría (eventualmente, no de inmediato), con Cristo en el Reino de su Padre.

 Porque Jesús no miente

S.A.G. 25 – SEP – 2023

 


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