La
sabiduría popular nos recuerda con el dicho "Más vale prevenir que
lamentar" la importancia de tomar precauciones para evitar futuros
problemas en lugar de enfrentarnos a sus consecuencias. Mientras que este
consejo refleja la lógica humana, la sabiduría de Dios señala caminos para su
prevención y solución. Veamos:
¿Son pacientes y de carácter tranquilo? Tengan paciencia.
Proverbios 16:32 NVI dice: “Más vale ser paciente que valiente; más
vale el dominio propio que conquistar ciudades”. Se necesita fortaleza de carácter para no entrar en
ese conflicto. Simplemente sean hombres y mujeres fuertes, sean guerreros y
tengan presente Efesios 6. Nuestra lucha no es contra carne y sangre, queridos
amigos. Al entrar en esas discusiones, estamos
con Satanás haciendo su trabajo para que él pueda dar por terminados las discusiones
a su gusto. Están haciendo su trabajo por él. Deberíamos ayudarnos mutuamente
en nuestra batalla contra las fuerzas demoníacas y obstaculizar e impedir que
Satanás haga su trabajo. Así que, simplemente sean pacientes y de carácter
tranquilo. Así que, sean pacientes y manténganse serenos.
Todo cristiano necesita tener un ojo ciego y un oído
sordo, y nadie que los haga encolerizar. Simplemente actuar como: “Nunca lo he
oído”. Ignóralo. No tienes que tomar la espada y entrar a luchar por tu honor o
por la validez de tu punto de vista. Déjalo pasar. Ignóralo. Ignorar un insulto
es para tu gloria. ¿Sabes cómo hacerlo? Sé muy, muy humilde contigo mismo. Es
decir, sé muy, muy sincero y realista contigo mismo. Ve a los pies de Jesús y
déjalo ahí. Sé humilde, y podrás ignorar ese insulto.
Sean pacificadores activos. Jesús, en el Sermón del
Monte, dijo: “Bienaventurados los pacificadores, porque de ellos es el reino de
los cielos”. Y Proverbios 15:18 dice: “El hombre iracundo provoca contiendas,
pero el paciente calma las disputas”. Quieres apagar el fuego. ¿Sabes cómo
hacerlo? No trates de apagar el fuego con gasolina. ¿Eres de los que piensan
así?, terapia de choque le dicen algunos, pues no se hace así. No le digas eso
a tu hermano o hermana. Solo empeorarás las cosas y el fuego a su tiempo, aflorara
nuevamente. Aprende a apagar el fuego.
Usa palabras suaves y sanadoras. Ahora, si solo vas a
elegir un proverbio, este es el indicado; hay muchos buenos, pero este es el
que más se apega que cualquier otro. Proverbios 15:1, “La
blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”. Inténtalo. Pruébalo. Me dirás: “Usted porque no
conoces a mi cónyuge”. Solo inténtalo. “Tienes razón, cariño. Tienes razón. Lo
siento, debería haber escuchado mejor. Tienes razón”. ¿Y qué pasa con el
conflicto? En muchos casos, desaparece.
Perdonen con prontitud y de todo corazón, como el Señor
los perdonó. En una iglesia leí un letrero que decía: “El odio provoca
discordia, pero el amor cubre todas las ofensas”. De esta manera, nos parecemos
más a Jesús. Nos parecemos más a Dios. Dios cubre nuestros pecados; cubramos
los nuestros. Perdonémonos profundamente, de corazón.
Deja el asunto rápidamente antes de que se salga de
control. Proverbios 17:14 NVI dice: “Iniciar una pelea es romper
una represa; vale más retirarse que comenzarla” Así que, deja el asunto antes de que la disputa se
intensifique; simplemente déjalo. Solo se hará más grande. Déjala rápidamente.
7. Evita a quienes les gusta discutir.
Evita al que le guste discutir. Proverbios 22:24 NVI y
siguientes dice: “No te hagas amigo de gente violenta ni te
juntes con los iracundos”
Evite ser impertinente Proverbios 25:17 NVI: “No
frecuentes la casa de tu amigo; no sea que lo fastidies y llegue a
aborrecerte”. ¿De acuerdo? Solo
necesitas saber cuándo no aparecer. Siempre debes dejar que quieran más de ti,
no menos. Así que, respeta los límites sociales adecuados.
No seas metido. Los cristianos necesitan escuchar esto.
Proverbios 26:17 NVI dice: “Meterse en pleitos ajenos es como
agarrar por las orejas a un perro callejero” No puedo imaginarlo, pero ¿cómo sería agarrar a un
perro por las orejas? Supongo que el consejo es: no lo hagas. Como cristianos,
no debemos ser entrometidos. Si estás en un lugar público y hay algún
conflicto, no conoces a las personas, no estás llamado a hacer nada más que
orar por ellas.
Podemos resolver conflictos escuchándonos unos a otros.
Proverbios 18:2 NVI dice: “Al necio no le complace la
inteligencia; tan solo hace alarde de su propia opinión” El necio no se complace en entender, sino que se
deleita en expresar sus propias razones. Escuchémonos unos a otros.
Proverbios 18:18 dice: “El primero en presentar su caso
parece tener razón hasta que llega otro y lo cuestiona”. Es muy bueno escuchar
a la primera persona, y luego llega la segunda y todo cambia. De acuerdo, pero
ese es solo un principio general. Obtengamos toda la información antes de sacar
conclusiones precipitadas, y así podremos resolver el conflicto.
La cuestión es unirse y tener la humildad de decir:
"Tienes algo que necesito escuchar". Pero también tengan la humildad
de decir: "Yo también tengo algo que decir". Tengan el valor de
decirlo. Así que, deben estar dispuestos a persuadir con dulzura y amor, pero
persuadir. Proverbios 25:15 dice: “Con larga paciencia se aplaca
el príncipe, Y la lengua blanda quebranta los huesos”. Supongo que quebrar un hueso es algo bueno. En
cualquier caso, la idea es que se puede persuadir, se puede ser poderoso y
eficaz mediante la persuasión amable.
Repara el pecado, es decir, pide perdón. 14:9 dice: “Los
necios se mofan del pecado; Mas entre los rectos hay buena voluntad”. Cuando hayas hecho algo mal, ¿irás a pedir perdón?
¿repararás el daño? ¿Harás lo necesario para reconciliarte con tu hermano? Es
costoso, y los necios se burlan del proceso. No seas necio. Ve y haz lo que
tengas que hacer para arreglarlo.
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