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Es Urgente Que Mejores – Por Saúl Guevara

 

Es triste apreciar como creyentes que has conocido, poco a poco se sumergen en el lado mundano de las redes sociales y van día a día publicando más y más tonterías, cosas como canciones mundanas, dichos maledicentes y ofensivos, figuras demoníacas, obscenas, etc. Y así esperan su salvación.

 Las Escrituras animan al creyente a crecer. Pedro deseaba que “crecieran en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:8). La esperanza de Pablo para los seguidores de Jesucristo era que Dios continuaría su obra en ellos: “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).

 Las obras, los hábitos, las rutinas y las disciplinas pueden ayudarle a crecer en su fe. Sin embargo, tal crecimiento no es simplemente el resultado de seguir los movimientos de una nueva rutina, sino desarrollar una relación con Dios.

 Algo que nos ayudaría seria:

 1.    Mostrar amor hacia las personas que lo necesitan

 Le preguntaron a Jesús cuál era el mayor mandamiento. En respuesta, Jesús le dijo cuáles son los dos grandes mandamientos. Primero es amar a Dios con todo tu corazón, mente, alma y fuerzas. Luego dijo: “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39, NVI).

 Amar a las personas que son fáciles de amar es importante. Sin embargo, amar a las personas que son difíciles de amar a menudo fomentará un mayor crecimiento en su vida espiritual. ¿Entonces por que escribes y publicas maledicencia contra ellos?

 Pablo dice que mientras éramos enemigos de Jesús, él murió por nosotros (Romanos 5:6,10). Los cristianos debemos amar a nuestros enemigos ya sea en su familia, iglesia y lugar de trabajo que son más difíciles de amar.

 Estamos llamados a amar no porque otras personas estén vacías y necesiten amor, sino porque el amor es la forma en que imitamos a Cristo y glorificamos a Dios”.

 2.    Pasa más tiempo con personas que aman la Biblia

 Desarrolla amistad con quienes gustan y hablan de la Biblia. No solo conocen muchos hechos teológicos, históricos y literarios, sino que su amor por las Escrituras se extiende más allá de la mera información. La pasión puede ser contagiosa.

 Pasar tiempo con personas que aman la Biblia y la viven puede ser un catalizador para el crecimiento. Hebreos 4:12, “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”

 3.    Reemplaza un hábito mundano con una disciplina espiritual

 Al igual que un esposo y una esposa pueden reservar un cierto tiempo para comunicarse, la planificación de ciertos comportamientos como la lectura de la Biblia, la oración, la asistencia a la iglesia, la soledad, el diario y el ayuno pueden ayudar a su relación con Dios. 2 Timoteo 2:15, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”.

 4.    Antes publicar algo sepa lo que dice la Escritura

Cuando Dios guía, afirma y bendice las decisiones más importantes de tu vida, promueve la madurez espiritual en las cosas grandes y pequeñas. Santiago 1:5, “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, que da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.

 Aprendemos sobre la orientación principalmente al aprender sobre la Guía. Es el conocimiento de Dios y sus caminos con los hombres lo que finalmente nos da estabilidad para hacer su voluntad.

 5.    Dar hasta que duela

 Jesús es el máximo ejemplo de sacrificio. Dejó a un lado su gloria cuando se hizo hombre y entregó su vida cuando murió en la cruz. Hebreos 13:16, “No dejéis de hacer el bien y de compartir lo que tenéis, porque tales sacrificios son agradables a Dios”. - Juan 15:13, “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”

 6.    Hazte miembro de tu iglesia

 El predicador Charles Spurgeon, dijo una vez: “Nadie puede hacer tanto daño a la iglesia de Dios como el hombre que está dentro de sus muros, pero no dentro de su vida”. Ser miembro de una iglesia no es necesario para la salvación. Sin embargo, un compromiso formal y público puede ayudar a algunas personas a comprometerse más con el cuerpo de Cristo de una manera que promueva la madurez espiritual en sus vidas.

 Hechos 2:42, “Y se dedicaron a la enseñanza de los apóstoles y a la comunión, al partimiento del pan y a las oraciones”. - Hebreos 13:17, “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Que lo hagan con alegría y no con gemidos, porque eso no os beneficiaría”.

 7.    Predícate el evangelio a ti mismo todos los días

 Predicarte el evangelio a ti mismo significa que continuamente enfrentas tu propia pecaminosidad y luego te apropias, nuevamente por fe, del hecho de que Jesús cumplió plenamente la ley de Dios, que Él es tu propiciación y que la santa ira de Dios ya no está dirigida hacia ti.

 Romanos 6:23, “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

 Reflexiona sobre lo que estas publicando, publica la Biblia y no al predicador que habla bonito o a ti te gusta; ve a tu hermano y perdónalo, pero ya no publiques mas indirectas en tus espacios, bendice para ser bendecido … Tú puedes… mejora.

S.A.G. – 21 - NOV – 2022

 

 

 

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