Concepto
y Definición: Malcriado, da
Diccionario
Español (Del participio de malcriar).
1.
adj. Falto de buena educación, descortés, incivil.
Muchos
creyentes creen tener el derecho de maltratar a los demás y entre ellos a sus
autoridades, pues lo siento por ellos, porque aun cuando no les guste “toda
autoridad es puesta por Dios” Hebreos 5:4 "Y nadie toma para sí esta
honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón"
Cuán
doloroso resulta el ver a creyentes, comportarse como niños inmaduros y
caprichosos, ante situaciones para las cuales ya deberían tener la madurez
necesaria para sobrellevarlas. Demandan atención, pero, ¿Quién pone atención a
los malcriados?
Sus
maneras de comportarse y expresarse son iguales a la de los niños berrinchudos
con sus pataletas y palabras sordas.
La
Biblia, ahora en nuestros tiempos no los ignora, algo muy similar nos narra el escritor
de Hebreos 5 cuando se refiere a los creyentes a los cuales dirige su carta, estos
eran personas que ya debían haber sido adultos en la fe, mostrando su madurez
por medio de sus acciones y pensamientos, pero seguían comportándose como niños
malcriados. Se les describe como bebes a
los cuales les falta alimentarse de la leche espiritual y es por ello es que
estaban en camino de ser disciplinados por parte del Señor. Es en esta coyuntura, el autor los insta a
dejar de lado las cosas infantiles y los anima a tomar una actitud madura.
Debemos
aprender a discernir, Isaías 8:20, dice: "¡A la ley y al testimonio! Si no
dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" ¿Cómo detectamos
que una línea está torcida? Porque no es recta. ¿Cómo detectamos que una ropa
está sucia? Tan solo con compararla con otra que esté limpia. ¿Cómo detectamos a
la persona malcriada? Dependiendo de quien habla, pero sobre todo de donde
viene, porque si viene de la soberbia, de la concupiscencia, del adulterio, del
homosexualismo, lesbianismo, en fin, de cualquiera de las obras de la carne, no
esperemos nunca una expresión de madurez. Porque siempre la cabra tirara al
monte.
Muchos
de estos malcriados son personas de años de vuelo en el evangelio e incluso los
hay nacidos en el evangelio a quienes le guste o no les guste quiero decirles
que tienen problemas.
Muchas
de las cuestiones que plantea la gente cristiana se podrían contestar diciendo
que todos los creyentes tenemos problemas. Pero hay que reconocer que en muchos
contextos evangélicos el decir que tiene problemas, está muy mal visto, cuando
alguien comparte sus dificultades y fracasos, otros se le apartan y se le tiene
como alguien anormal, porque "los que tienen problemas son los que no
conocen a Cristo", "el cristiano no tiene problemas"... por ello
la existencia de tantos falsos y malcriados cristianos. De ellos muchas veces
se oyen testimonios donde se exagera lo "malo" que era uno antes de
ser creyente y se exagera la "felicidad" presente. Posiblemente ni lo
uno ni lo otro sea verdad.
La
frase de que Jesús es la solución a nuestros problemas es verdad, pero el hecho
de que, si tus problemas están solucionados, es otra cuestión que dependerá de
tu madurez. Todo malcriado… tiene problemas.
Y hay
que admitir que los ejemplos que leemos en la literatura cristiana es la de
unos cristianos felices y "sin problemas" que corresponden más a los
ideales filosóficos de nuestros días que a la realidad del Evangelio. Decir que
como creyentes no tenemos problemas, es pasar de largo esta realidad.
¿Qué
es un creyente? Es un ser nacido de nuevo. Cuando nos convertimos al Evangelio
somos unos "recién nacidos". Y todas las madres y padres saben que
los bebes necesitan grandes cuidados y atención. Hechos 20:31, donde Pablo dice
que, durante tres años, de día y de noche, estuvo exhortando a los Efesios,
llorando incluso. Un buen trabajo de estudio bíblico personal es observar el
gran espacio que dedica la Biblia al crecimiento y cuidado de los creyentes.
Una de
los grandes problemas de nuestras iglesias está en que damos mucha importancia
a evangelizar, a que haya decisiones por Cristo, a las conversiones y después
se dejan a estas personas con demasiada rapidez a sus propios recursos, diciéndoles
que no es posible que tengan problemas, porque Cristo se los ha llevado todos.
La
verdad es que todos tenemos dudas, fracasos en el amar a los demás, problemas
con otros creyentes, falta de dedicación al Señor.
Lamentablemente
hemos aprendido a decir que todo va bien.
Inicie
diciendo que “Muchos creyentes creen tener el derecho de maltratar a los demás
y entre ellos a sus autoridades, pues lo siento por ellos, porque aun cuando no
les guste “toda autoridad es puesta por Dios” Y esta es una de las partes de la
vida cristiana que no está bien.
Si te
faltan al respeto, pon límites y protégete de las agresiones (directas o
indirectas). No hemos venido a este mundo para soportar agresiones (por muy
veladas que sean estas) y menos aun cuando no hemos hecho nada para merecerlas.
Piensa que no podemos controlar el comportamiento de todas las personas, pero
sí podemos aprender a establecer límites y consecuencias cuando alguien los
traspase.
Dios
no enseña y nos ve a todos por igual, nadie es más que otro ante Dios, por lo
tanto, los cristianos en nuestras relaciones humanas nadie es superior a nadie.
Todos somos diferentes y desempeñamos actividades diferentes, pero nadie es
“humanamente superior” a nadie. Por tanto, si permitimos que alguien nos dañe o
nos hiera el ignorarle es una razón válida. Apártate de él, Dios sabrá qué
hacer.
En lo
particular me sale sobrando los malcriados, por su malcriadeza son ellos
quienes se separan; que lo anterior suena o es duro, cierto o no así es. Y
pueden seguir despotricando.
S.A.G.
– 01 – ENE – 2023
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