El Pastor Y El Abuso - Por Saúl Guevara (Estudio No. 818)

 


Romanos 6:1 "¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?"

 Hoy iniciaremos aprendiendo que:

-       El abuso se ve cuando un líder ejerce su autoridad para su beneficio de forma manipuladora, controladora, utilizando lenguaje inapropiado y asignando tareas que no dignifican a la oveja del Señor que Él le ha dado.

-       La labor de un pastor del Señor es predicar la Palabra, proteger, cuidar, preparar, promover y caminar en santidad y obediencia a Dios antes que a los hombres, por lo que Él ha revelado en su Palabra, la Biblia.

-       La realidad es que vivimos en un mundo caído por el pecado. Desde Génesis 4 los seres humanos usan, matan, hieren, son desobedientes al Señor, viven centrados en sí mismos. El abuso espiritual es parte de este mundo.

-       La bendición es que Dios no nos ha dejado a la crueldad de este mundo, sino que nos ha proveído al Salvador para perdonar el pecado de abuso, y vivir en la libertad que Cristo compró en la cruz por nosotras.

-       Si has pasado por abuso, Dios está contigo. Él te ayuda, es tu consuelo, tu refugio, justicia y descanso hoy. Puedes perdonar porque estás viendo a la cruz, donde te sabes perdonada completamente.

-       De manera que puedas ver al verdadero pastor: Cristo Jesús. Dependes del que es fiel, te ama, fue abusado por ti, te escucha, te sostiene, te comprende y te ha dado a su Espíritu para caminar en fe.

 Abuso, es una palabra fuerte que en este tiempo ha resonado aún más. Cuando hay una injusticia que implica hacer y decir algo en contra de la seguridad, valor y respeto de una persona, entonces decimos que un abuso se ha cometido. Lastimosamente, desde que el pecado entró en este mundo (Génesis 3), este acto es más común de lo que pensamos. El pecado distorsiona y esclaviza la mente, voluntad y sentimientos del ser humano.

 La única manera en la que toda persona puede ser libre y ver claramente es a través de creer en aquel que murió en una cruz como pecador, pero que resucitó para reinar sobre ellos eternamente: Jesucristo.

 Según el pastor Michael Kruger (1), el abuso se ve cuando un líder de una organización cristiana, en su posición de autoridad espiritual, lidera de una manera manipuladora, dominante, controladora, intimidadora, acosadora a aquellos bajo su cuidado para alcanzar lo que él desea, o cree que es “de parte de Dios”.

 La Biblia nos habla en contra de este mal ejercicio de autoridad (Mateo 20:25; 1 Tito 3:3; 1 Pedro 5:3), porque ellos tienen un peso de responsabilidad mayor delante de Dios por las ovejas que Cristo compró a precio de su sangre.

 En cambio, un verdadero pastor o líder

-       Predica la Palabra de Dios (Juan 21:17).

-       Protege al rebaño de los lobos (Tito 3:5; Juan 10:12).

-       Prepara al rebaño del Señor para liderar (Tito 2:2).

-       Promueve la santidad de vida entre los miembros (1 Pedro 2:1…2).

-       No se enseñorea de sus ovejas, sino que las lleva a comer del pasto verde que es la Palabra de Dios. Busca que crezcan a la semejanza de Cristo, ora por sus necesidades, apoya de manera sistemática su crecimiento, y cuando se equivoca, porque es un ser humano, sabe pedir perdón.

 Quizás te estés preguntando, ¿entonces por qué pasa? O ¿por qué me pasó? La consecuencia de vivir con otros pecadores es que nos hacemos daño, nos fallamos, nos usamos y nos tratamos como si no fuéramos hechos a la imagen y semejanza de Dios. No nos sometemos unos a otros en el temor del Señor (Efesios 5:21), sino que nos menospreciamos para nuestros propios beneficios.

Necesitamos recordar todos los días que Dios dio a su Hijo para que nuestro sufrimiento tenga un propósito, ser como Cristo, y obtengamos justicia eterna. Ciertamente, Dios hará justicia, no siempre será en el tiempo y en el momento que queramos, porque lo que nos tiene que satisfacer es confiar en la justicia perfecta de Cristo, la cual promete que juzgará a todos los injustos, fornicarios, idólatras, adúlteros, avaros, borrachos, estafadores, y demás; estos no heredarán el Reino de Dios (1 Corintios 6:9…10; Gálatas 5:19…21).

 Por tanto, todo tipo de abuso es pecado por el simple hecho de que no representa el carácter del verdadero pastor. Como satanás, los pastores falsos o que han usurpado un título que no les corresponde, solo vienen a matar, robar y destruir. Además, atenta con el segundo mandamiento: amar a tu prójimo como a ti mismo.

 Si lo has vivido, lo siento mucho. Trae tu dolor a los pies de Cristo, quien sufrió por ti en la cruz, siendo violentado física, verbal y sexualmente, cuando fue golpeado, burlado y exhibido casi desnudo en una cruz. Perdona como Dios te ha perdonado eternamente. Busca ayuda, no camines sola. Lee la Palabra, ora, busca discipulado y sé parte de una comunidad sana en la enseñanza bíblica.

 Cristo demostró lo que es estar en autoridad al lavar los pies de sus discípulos, pidiendo que ellos, como líderes, hicieran lo mismo, (Juan 13:1…20).

 El abuso es pecado, no le agrada a Dios, y Él hará justicia. Aquellos que, de manera manipuladora, controladora, con palabras abusivas, comentarios o mensajes con contenido sexual hacen o dicen a las ovejas del Señor, serán juzgados si no se arrepienten. Ellos son mayormente responsables de llevarlas a Cristo y no a ellos y a sus deseos. El verdadero pastor es Cristo Jesús; Él es quien no abandona a las ovejas y las cuida eternamente. Lee Juan 10 y subraya las veces que Jesús habla de Él como pastor. Luego, haz un contraste entre los falsos pastores y Cristo. Después, escribe tus meditaciones acerca de quién es Cristo para ti según lo leído.

 Medita si estás teniendo parte abusadora en los lugares donde te desenvuelves, ya sea en tu trabajo, en tu casa, en la iglesia, etc. Si reconoces que tu posición te ha llevado a abusar, es momento de arrepentirte y pedirle a Dios guía para ser una gran líder.  Si, por el contrario, has sido víctima de abuso dentro de alguno de estos lugares, no te quedes callada. Ora a Dios para que te lleve con las personas indicadas que puedan escucharte en humildad.

 Si sabes de una hermana o hermano que están pasando por abuso espiritual, ora por él o ella, acércate para saber cómo ayudar. Si tú eres quien está pasando por un abuso espiritual, busca a otro líder de tu iglesia, o a un buen pastor que pueda ayudarte. Pero no calles.

(1)      Michael J. Kruger es un teólogo estadounidense y presidente y profesor de Nuevo Testamento y Cristianismo Primitivo de la cátedra Samuel C. Patterson en el Seminario Teológico Reformado de Charlotte, Carolina del Norte

 S.A.G. – 5 – ene – 2025

(Estudio No. 818)

Si deseas escribirnos, puedes hacerlo a:

igelrenuevo@gmail.com

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario