Romanos
6:1 "¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia
abunde?"
Hoy
iniciaremos aprendiendo que:
- El
abuso se ve cuando un líder ejerce su autoridad para su beneficio de forma
manipuladora, controladora, utilizando lenguaje inapropiado y asignando tareas
que no dignifican a la oveja del Señor que Él le ha dado.
- La
labor de un pastor del Señor es predicar la Palabra, proteger, cuidar,
preparar, promover y caminar en santidad y obediencia a Dios antes que a los
hombres, por lo que Él ha revelado en su Palabra, la Biblia.
- La
realidad es que vivimos en un mundo caído por el pecado. Desde Génesis 4 los
seres humanos usan, matan, hieren, son desobedientes al Señor, viven centrados
en sí mismos. El abuso espiritual es parte de este mundo.
- La
bendición es que Dios no nos ha dejado a la crueldad de este mundo, sino que
nos ha proveído al Salvador para perdonar el pecado de abuso, y vivir en la
libertad que Cristo compró en la cruz por nosotras.
- Si has
pasado por abuso, Dios está contigo. Él te ayuda, es tu consuelo, tu refugio,
justicia y descanso hoy. Puedes perdonar porque estás viendo a la cruz, donde
te sabes perdonada completamente.
- De
manera que puedas ver al verdadero pastor: Cristo Jesús. Dependes del que es
fiel, te ama, fue abusado por ti, te escucha, te sostiene, te comprende y te ha
dado a su Espíritu para caminar en fe.
Abuso,
es una palabra fuerte que en este tiempo ha resonado aún más. Cuando hay una
injusticia que implica hacer y decir algo en contra de la seguridad, valor y
respeto de una persona, entonces decimos que un abuso se ha cometido. Lastimosamente,
desde que el pecado entró en este mundo (Génesis 3), este acto es más común de
lo que pensamos. El pecado distorsiona y esclaviza la mente, voluntad y
sentimientos del ser humano.
La
única manera en la que toda persona puede ser libre y ver claramente es a
través de creer en aquel que murió en una cruz como pecador, pero que resucitó
para reinar sobre ellos eternamente: Jesucristo.
Según
el pastor Michael Kruger (1), el abuso se ve cuando un líder de una
organización cristiana, en su posición de autoridad espiritual, lidera de una
manera manipuladora, dominante, controladora, intimidadora, acosadora a
aquellos bajo su cuidado para alcanzar lo que él desea, o cree que es “de parte
de Dios”.
La
Biblia nos habla en contra de este mal ejercicio de autoridad (Mateo 20:25; 1
Tito 3:3; 1 Pedro 5:3), porque ellos tienen un peso de responsabilidad mayor
delante de Dios por las ovejas que Cristo compró a precio de su sangre.
En
cambio, un verdadero pastor o líder
- Predica
la Palabra de Dios (Juan 21:17).
- Protege
al rebaño de los lobos (Tito 3:5; Juan 10:12).
- Prepara
al rebaño del Señor para liderar (Tito 2:2).
- Promueve
la santidad de vida entre los miembros (1 Pedro 2:1…2).
- No se
enseñorea de sus ovejas, sino que las lleva a comer del pasto verde que es la
Palabra de Dios. Busca que crezcan a la semejanza de Cristo, ora por sus
necesidades, apoya de manera sistemática su crecimiento, y cuando se equivoca,
porque es un ser humano, sabe pedir perdón.
Quizás
te estés preguntando, ¿entonces por qué pasa? O ¿por qué me pasó? La consecuencia
de vivir con otros pecadores es que nos hacemos daño, nos fallamos, nos usamos
y nos tratamos como si no fuéramos hechos a la imagen y semejanza de Dios. No
nos sometemos unos a otros en el temor del Señor (Efesios 5:21), sino que nos
menospreciamos para nuestros propios beneficios.
Necesitamos
recordar todos los días que Dios dio a su Hijo para que nuestro sufrimiento
tenga un propósito, ser como Cristo, y obtengamos justicia eterna. Ciertamente,
Dios hará justicia, no siempre será en el tiempo y en el momento que queramos,
porque lo que nos tiene que satisfacer es confiar en la justicia perfecta de
Cristo, la cual promete que juzgará a todos los injustos, fornicarios,
idólatras, adúlteros, avaros, borrachos, estafadores, y demás; estos no
heredarán el Reino de Dios (1 Corintios 6:9…10; Gálatas 5:19…21).
Por
tanto, todo tipo de abuso es pecado por el simple hecho de que no representa el
carácter del verdadero pastor. Como satanás, los pastores falsos o que han
usurpado un título que no les corresponde, solo vienen a matar, robar y
destruir. Además, atenta con el segundo mandamiento: amar a tu prójimo como a
ti mismo.
Si lo
has vivido, lo siento mucho. Trae tu dolor a los pies de Cristo, quien sufrió
por ti en la cruz, siendo violentado física, verbal y sexualmente, cuando fue
golpeado, burlado y exhibido casi desnudo en una cruz. Perdona como Dios te ha
perdonado eternamente. Busca ayuda, no camines sola. Lee la Palabra, ora, busca
discipulado y sé parte de una comunidad sana en la enseñanza bíblica.
Cristo
demostró lo que es estar en autoridad al lavar los pies de sus discípulos,
pidiendo que ellos, como líderes, hicieran lo mismo, (Juan 13:1…20).
El
abuso es pecado, no le agrada a Dios, y Él hará justicia. Aquellos que, de
manera manipuladora, controladora, con palabras abusivas, comentarios o
mensajes con contenido sexual hacen o dicen a las ovejas del Señor, serán
juzgados si no se arrepienten. Ellos son mayormente responsables de llevarlas a
Cristo y no a ellos y a sus deseos. El verdadero pastor es Cristo Jesús; Él es
quien no abandona a las ovejas y las cuida eternamente. Lee Juan 10 y subraya
las veces que Jesús habla de Él como pastor. Luego, haz un contraste entre los
falsos pastores y Cristo. Después, escribe tus meditaciones acerca de quién es
Cristo para ti según lo leído.
Medita
si estás teniendo parte abusadora en los lugares donde te desenvuelves, ya sea
en tu trabajo, en tu casa, en la iglesia, etc. Si reconoces que tu posición te
ha llevado a abusar, es momento de arrepentirte y pedirle a Dios guía para ser
una gran líder. Si, por el contrario,
has sido víctima de abuso dentro de alguno de estos lugares, no te quedes
callada. Ora a Dios para que te lleve con las personas indicadas que puedan
escucharte en humildad.
Si
sabes de una hermana o hermano que están pasando por abuso espiritual, ora por
él o ella, acércate para saber cómo ayudar. Si tú eres quien está pasando por
un abuso espiritual, busca a otro líder de tu iglesia, o a un buen pastor que
pueda ayudarte. Pero no calles.
(1)
Michael
J. Kruger es un teólogo
estadounidense y presidente y profesor de Nuevo Testamento y Cristianismo
Primitivo de la cátedra Samuel C. Patterson en el Seminario Teológico Reformado
de Charlotte, Carolina del Norte
S.A.G.
– 5 – ene – 2025
(Estudio
No. 818)
Si
deseas escribirnos, puedes hacerlo a:
igelrenuevo@gmail.com
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