No Te Olvides Del Diablo – Por Saúl Guevara (Estudio No. 787)

 


Marcos 3:23...25 NVI "¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no puede mantenerse en pie. Y si una familia está dividida contra sí misma, esa familia no puede mantenerse en pie"

 Para muchas personas cuando se empieza a escribir sobre Satanás, les parece irreverente, anticuado o tenebroso y olvidan que él es real, así que no hay que subestimarlo porque busca alejarnos de Dios y provocarnos problemas a través de diferentes personas y circunstancias.

 Hay quienes se burlan de la existencia real de un diablo, pero las Escrituras afirman que Satanás existe. Sus objetivos son separarnos de Dios, malograr los planes de Dios y generar división.

 Satanás desde la creación se entromete en la relación entre Dios y la primera pareja. Adán y Eva eran felices, hasta que apareció la serpiente, quien convenció a Eva de comer del único fruto prohibido en todo el jardín del Edén. Al comer ambos, sus ojos fueron abiertos y sufrieron las consecuencias. Así logró el diablo entrar a su vida para destruirla.

 Pero la cosa no se quedó ahí, así como lo hizo desde un inicio, ahora lo hace con tu familia y busca a la persona más vulnerable. Sabe que, si crees, serás salvo tú y tu casa; luego, tergiversa este principio de bendición y propicia el hacerte caer a ti, para que caiga tu casa.

 Satanás quiere destruir tu hogar y se valdrá de la persona más vulnerable para que le abra la puerta y cambiar de bien para mal.

 Habiendo logrado que Adán y a Eva fuesen expulsados del paraíso, su siguiente objetivo fueron sus hijos Caín y Abel. Al lograr introducir la contienda y los celos en uno de ellos, propició el primer asesinato en la historia de la humanidad y lo más doloroso es que sucedió entre hermanos.

 El diablo conoce la Biblia, sabe qué hacer para traer desgracia a tu vida y con ello a los que te rodean, de ahí la razón de provocar división y caos entre cónyuges, entre padres e hijos y hermanos, porque donde hay separación habrá destrucción. Busca que en el corazón de los hijos haya contienda contra los padres porque sabe que Dios ha prometido bendición en la familia cuando el corazón de los hijos vuelva a sus padres y viceversa.

 Satanás quiere que el Señor cumpla Su Palabra de maldecir a los hijos rebeldes, se vale de armas poderosas como el orgullo, los celos, el individualismo, el egoísmo, la envidia, la ira, la mentira, el rencor y la falta de perdón. De ahí, que muchos problemas dentro de la familia no se arreglen porque la obra del diablo es estorbo y nos dejamos manejar por sus intereses en lugar de obedecer los mandatos de nuestro Dios.

 El diablo sabe que si no dominas y vences tu enojo y te dejas dominar por la ira, le abres la puerta, él puede hacer en tu casa lo que le venga en gana.

 Entiende de una vez por todas que sus planes son contrarios a los de Dios, son para mal y no para bien. Nada bueno saldrá si te dejas dominar por el enojo y el dolor. Domina tus frustraciones, participa en bien con tus seres queridos y Dios obrará en los corazones.

 Alerta, porque quizás no te das cuenta, pero el diablo entra a tu casa por medio de las palabras que usas y tu conducta, que además marcan la pauta para la conducta y vocabulario de toda tu familia.

 Esfuérzate para ser ejemplo y que tus hijos aprendan de ti a no abrirle la puerta al enemigo. Así como les enseñamos a no hablar con extraños, enseñémosles a resistir a quien desea dañarlos. Ayúdalos, como líder y sacerdote de tu casa, a identificar a los más débiles y protegerlos. Si tú eres el más débil, aprende a pedir ayuda. Recuerda, no busques la contienda y la separación, tómate de la mano de Dios, obedécelo, para que tu verdadero enemigo no entre en tu familia para matar, robar y destruir.

 El diablo no juega, el divorcio y la separación, son triunfos para él.

El machismo de un corazón duro y orgulloso en un hombre que no ama y honra a su mujer es un triunfo para el diablo porque sabe que las oraciones de ese hombre no son escuchadas, ni tomadas en cuenta por Dios. El diablo quiere seducir a tu esposa utilizando el anti-machismo feminista para que se aleje de ti, quiere ganar el corazón de tus hijos y el futuro de tus generaciones.

 Que en tu vida no perdure su influencia, sino el amor y bendición de Dios.

 Triunfa sobre el rencor, solo el perdón y el arrepentimiento logran y hacen que él se aleje y el Señor entre en tu casa. No permitas que el pleito los divida, esos patrones se repiten, rompe, con el poder de Dios y el Espíritu Santo, con esos lazos que el diablo utiliza para atar a tu familia.

 Los hijos deben amar y respetar a sus padres, deben evitar ser los mas débiles para que la maldición llegue a sus vidas y alcance a sus casas. Cambia, conviértete en el más fuerte, defiende a tus seres queridos.

 La debilidad de Eva contaminó a su esposo y la debilidad de Caín destruyó a toda la familia. Una familia es tan fuerte como el más débil de sus integrantes, así que todos necesitamos fortalecernos.

 Ora al Señor que revitalice y robustezca los lazos que los unen, que les dé valentía para pedir perdón y para perdonar, para reforzar la comunión y restaurar lo que se ha debilitado.

 Escrito está que, si resistimos, el diablo huirá, así que dale pelea. Él es como león rugiente que espera el momento para atacar, pero también recuerda que Dios es tu pastor y te guía.

 No pierdas la fe, no te desamines, el Señor es tu fortaleza.

 Dile: “Señor, te necesito, perdóname, he pecado, te he fallado, me arrepiento, en este momento decido volver a tus caminos, en el Nombre de Jesús cierro la puerta que le abrí al diablo, decido ser una persona diferente, guardaré mi casa, mi vida y a mi familia, ayúdame, fortaléceme, gracias porque sé que tengo Tu perdón, Tu amor y tu reconciliación. Señor, bendito seas”.

S.A.G. – 02 – JUN – 2024

(Estudio No. 787)

 

 

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