"Yo decreto, yo digo, yo ordeno" son expresiones
popularizadas en contextos de espiritualidad moderna, metafísica y, a veces, en
la teología de la prosperidad. Se utiliza para afirmar que las palabras tienen
poder creativo directo, donde el individuo da órdenes a Dios para manifestar
bendiciones, sanidad o cambios materiales.
Decretar es entendido como dar una orden, a menudo
relacionada con "llamar a la existencia" lo que no es, basándose en
interpretaciones de textos como Proverbios 18:21: "La muerte y la vida
están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos"; se usa
para afirmar que lo hablado se convertirá en realidad, buscando sanidad,
prosperidad o cambios en las circunstancias personales.
Muchos líderes religiosos y analistas señalan que esta
práctica confunde la oración (que es pedir en sumisión a la voluntad de Dios)
con exigir. Argumentan que poner la confianza en las propias palabras (yo decreto)
en lugar de en la soberanía de Dios puede considerarse un acto de orgullo.
En resumen, la frase representa una postura de autoridad
personal para moldear la realidad a través del lenguaje, siendo objeto de
debate sobre si es una práctica de fe o una fórmula manipulativa de los
eventos.
·
En estos
versículos se basa esta teología:
2 Corintios 4:13: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe,
conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también
creemos, por lo cual también hablamos”. Una mirada al verso en su contexto nos
muestra que Pablo no habla de declarar cosas para que pasen, sino de predicar
la palabra de Dios, aunque tengamos dificultades.
Proverbios 18:20…21: "Del fruto de la boca del
hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios. La muerte
y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus
frutos" Allí se habla de tener cuidado con lo que uno habla a fin de
ahorrarnos problemas innecesarios e incluso la muerte. ¡Acá no se habla de
declarar nada!
Mateo 17:20: "Jesús les dijo: Por vuestra poca fe;
porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis
a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible"
En el contexto los discípulos de Jesús trataron de expulsar a un demonio de una
persona y fracasaron por su poca fe y confianza en que Dios estaba con ellos.
Aquí Jesús habla de una fe que confía en Dios en medio de una tarea que Él nos
ha encomendado y que está de acuerdo a Su voluntad. Jesús nos enseña que Dios
responde a nuestras oraciones cuando permanecemos en sus Palabras, esto es,
cuando oramos conforme a Su voluntad revelada (Juan 15:7).
Romanos 4:16…17: "Por tanto, es por fe, para que sea
por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no
solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de
Abraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: Te he puesto
por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a
los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen". Aquí Pablo
habla sobre la promesa que Dios le dio a Abraham. Lo que Dios dice, se hace.
Cuando Él llama a las cosas que no son como si fuesen, Él hace que sean. Muchas
personas toman este verso y lo tuercen para decir que debemos declarar cosas,
llamando las cosas que no son como si fuesen, pero como podemos ver en el mismo
versículo, está más claro que el agua que esa interpretación está muy errada.
Solo Dios es Dios.
·
Entonces
¿es malo declarar?
Es malo declarar deseo personales de forma antibíblica,
pero no está mal hacer declaraciones que Dios mismo estableció en Su Palabra
(el diccionario de la lengua Española declarar es “exponer, dar a conocer o
explicar” y según el Diccionario Bíblico es decir que podemos exponer la
Palabra de Dios tal como está escrita sin quitar y añadirle, podemos dar a
conocer las instrucciones tal como explica la Palabra, y podemos dar a conocer
al Dios que la Biblia habla, pero no podemos hacer declaraciones personales
fuera de ella como una doctrina personal y bíblica.
Por ejemplo, se puede declarar lo siguiente: “La Biblia
dice” Es una declaración, o “Dios dice en Su Palabra” Es otra declaración.
Pero, no se puede declarar lo siguiente: YO DECLARO QUE:
Dios me libra de mis problemas financieros y me hace próspero. YO DECLARO QUE:
Mi dia será uno tranquilo. YO DECLARO: Que estas Sano, Libre y próspero. Esto
es un tremendo disparate antibíblico, es pura verborrea, porque a esto no ha
llamado Dios al creyente, ni a proclamar algo de lo que Dios no le ha dado
testimonio alguno en Su Palabra.
La mayoría de las cosas que se piden hoy en día en la
oración de las Iglesias corresponden a deseos mezquinos de bienestar personal.
Así que si va a declarar algo, declare las verdades del evangelio y testifique
de las cosas que Dios ha hecho esa es la declaración que Dios desea que se
exprese, Su Palabra tal como está, no agregándole nada.
·
¿Y
decretar?
Respecto de esta palabrita hay mucho que decir. Se ha
colado en las Iglesias como una doctrina fundamental errada, el hacer
afirmaciones como “Yo decreto” no se encuentra por ningún lado en la Biblia,
solamente con excepción de Ester y Esdras en la RVR se expone como una
traducción Hebrea de lo cual se refiere a (decretos reales) como Edicto; en Daniel
2:9 y 6:8 como Sentencia, y en Esdras 5:13 como Orden y en el Nuevo Testamento se
establece como dogma en su vocablo original hablando de decretos, edictos u
ordenes especiales del emperador romano, y era utilizada para hablar sobre las
decisiones del concilio de Jerusalén.
Según la Biblia “Decreto” tiene como referencia a
Mandamiento de Dios, y más bien, su uso es muy frecuente en las áreas del
ocultismo, satanismo, brujería y espiritismo y tristemente se le llaman:
decretos.
·
Es
incorrecto hacer decretos por:
1) Dios como el legislador, ya decretó las órdenes a seguir,
esto incluye
a) lo
espiritual.
b) la
materia (física).
2) Toda ley humana, establecida por legisladores, no puede
ir por encimade Ley ya establecida por Dios en todas sus ramas.
La pregunta sería: ¿cómo estas cosas se han mezclado con
el cristianismo sin que haya alguien que lo perciba? Es impresionante ver como
estas prácticas antibíblicas se han introducido a la iglesia.
¿Por qué nadie las ve?, por no estudiar la Palabra de
Dios adecuadamente y en Su propio orden y cuidado, no olvidemos que; "Mi
pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento" Oseas 4:6
S.A.G.
- 12 – ABR – 2026 (Estudio No. 880)
Si
deseas escribirnos o pedir que nuestros estudios te sean enviados por email,
puedes solicitarlos a: igelrenuevo@gmail.com
.
.