Que No Te Pase Por Saúl Guevara

 


Iniciemos hoy con un consejo: “No se contenten sólo con escuchar la palabra”

 Este día quiero iniciar con ustedes, compartiendo una historia que me encontré en internet, por favor leamos con atención:

 “Tres hermanas de 96, 94 y 92 años de edad vivían en su casa juntas.

 Una noche la de 96 años empieza a llenar la tina para darse un baño, pone un pie dentro de la tina, hace una pausa y grita:

- ¿Alguien sabe si me estaba metiendo a tomar un baño o estaba saliendo de bañarme?

 La hermana de 94 años le responde:

- No sé, espera que subo para ver.

 Empieza a subir las escaleras hace una pausa y grita:

- ¿Estaba yo subiendo las escaleras o las estaba bajando?

 La hermana menor de 92 años estaba sentada tomándose una taza de té y escuchando a sus hermanas. Mueve su cabeza y piensa: "en verdad espero nunca llegar a ser así de olvidadiza, toco madera", toca tres veces la mesa, toc, toc, toc, para que se le conceda ese deseo y luego les responde:

- Ahí voy a ayudarlas, sólo déjenme ver quién está tocando la puerta”

 Moraleja: "Al Comunicarse Siempre Recuerde Sus Objetivos"

  Hoy escribiremos del principal objetivo de la Palabra de Dios, permítanme transcribir de la Biblia NVI a Santiago 1:22...25: “No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es. Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla”

 Ahora, reaprendemos que el objetivo principal de la Palabra de Dios, es practicarla, hacerla vida.

 No olvidemos que el mundo se compone de dos grupos: los que somos de Dios y los que son del diablo. Y entre los que somos de Dios están los oyentes y los practicantes.

 El Señor Jesús en el Sermón del Monte, mencionó a los que oían y ponían por obra sus Palabras. Mateo 7:24: "Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca."

 Creo que todos podemos recordar cuando éramos niños o adolescentes y nuestros padres nos daban un consejo, fuera después de un regaño o por otra razón. ¿Pero cuantas veces después de oír el consejo, simplemente lo echábamos a un lado? A eso le llamamos el no poner atención a lo que se estaba diciendo. Y es muy claro que eso es lo que nuestro Texto quiere decir sobre aquellos que escuchan la Palabra de Dios, pero no le ponen atención.

El oidor que nunca toman una decisión, es aquel que ha oído el Evangelio, pero nunca se ha comprometido. Es muy evidente que este tipo de oidor es muy común, porque en las iglesias como afuera de ellas, hay tanta gente que escucha el Evangelio, pero lo deja a un lado, para otro tiempo.

 Amados hermanos, decía la porción en Mateos que leímos que "... el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca."

 Y usted, ¿Dónde construyo su casa?... Sobre la roca

 Al inicio leímos que Santiago respecto a la Palabra decía que “no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla”

 Amados hermanos hoy no escribiré tanto, pero si quieres las bendiciones que Dios ya está dando, la fórmula es muy, pero muy simple... practica la Palabra en todas sus dimensiones.

 Padre Bendito yo no quiero ser responsable de las desgracias de mis hermanos ante tus ojos, por ello escribo e insisto y seguiré insistiendo, que la única manera de recibir tus bendiciones es practicando tu palabra, te pido por la transformación del entendimiento en mis hermanos, para que la bendición del que tiene sea el tener más, que el que empieza a recibir, reciba plenamente y para quien aún no recibe mayor cosa te pruebe haciendo vida la Palabra y compruebe que esta nunca regresa vacía.

S.A.G. - 08 – NOV – 2021

 

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