El Diablo Paga Mal A… Por Saúl Guevara

 

Mateo 27:4 “Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!”

 Leia una nota de Argentina sobre una persona llamada Marito Machado, quien está sufriendo la ingratitud, de quienes no supieron ver que con esfuerzo y ayuda de la comunidad, levantó comedores para alimentar a niños y un Hogar Transitorio "Las Amigas", para quienes no tenía un hogar, el que alquilaba y ese dinero los destinaba a su obra… Olvidó que lamentablemente, algunos seres humanos, sea por el motivo que fuere, sienten que la vida los ha castigado, marginado, cerrando su corazón de tal manera, que solo habitan en él, la ingratitud, la indiferencia, no teniendo noción del daño que causan.

 Mal paga el diablo a quien bien le sirve, que dicho más cierto, pero lo más tremendo es que se cumple y es muy real.

 En Mateo 27:4 vemos a Judas uno de los discípulos de Jesús, él fue quien lo entrego, se dejó usar por el diablo y entrego la “sangre inocente” por treinta piezas de plata, plata que de nada le iba a servir porque terminaría ahorcado y la plata usada para comprar un lote para un cementerio; pienso en como el diablo le paga mal a los que bien le sirven, en este caso “Judas”… “Allá tú”  en otras palabras “ese es tu problema”.

 Esto sigue siendo una realidad, ahí están los que les han servido toda la vida a los narcos, represores sociales, sicarios, políticos corruptos, curas pedófilos, pastores ladrones, etc. y ahí estarán a los que a lo largo de la vida le han dado la espalda a Jesús porque hacemos cosas y decimos cosas que no son dignas de Él, le servimos a su enemigo cuando somos mentirosos, groseros, chismosos, malagradecidos, pendencieros, desamorados, etc.

 Pero que tremendo paga el diablo, cuanta de esta gente ya no está, ha sido muerta por bala o enfermedad y esto no es lo peor de todo, es gente que hoy en día ya está condenada.

 Hay que saber agradecer a quien nos ayudó. Apoyarlo y defenderlo cuando sea necesario. Actuar de otra manera significa una falta grave, una conducta que por lo menos podemos llamar deshonesta y repudiable.

 Si alguien nos da su confianza y nos ayuda en momentos difíciles, lo menos que podemos hacer es agradecerle. No debemos morder la mano que nos dio de comer.

 Hay mucha gente que no sabe agradecer y que a menudo hacen como los gatos que dicen que no reconocen a quien los alimenta. Quien practica esa forma de ser a menudo dice cuando le hacen un favor que "esa era su obligación", o "él me hizo el favor porque le dio la gana, yo no lo obligué", porque con esas frases dejan salir su espíritu de malagradecidos y de ingratitud.

Desde muy pequeños aprendimos que "al que a uno le da de comer, nunca su mano debes morder". Quienes no saben agradecer es por que practican la ingratitud como principio negativo. El ser humano debe tener por norma agradecer hasta a sus enemigos (si es que los tiene), porque les enseñan que de ellos ya no tiene que cuidarse, sino de los amigos. El ingrato, el malagradecido, olvida con facilidad los favores y ayudas que ha recibido en el pasado.

 Después de que se quejan en sus desgracias, si en vida no quisieron ser de Jesús, entonces sirven al diablo; ahora Jesús no quiere saber nada de ellos.

 ¿Y tú a quien sirves? ¿Asegúrate de servir al Dios vivo y verdadero?

 1Tesalonicenses 1:9 nos dice: “porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero”

 Es mucho mejor servir a Dios, Él paga bien, pero para poderle servir primeramente debe convertirte de los ídolos a Dios. Y recuerda un ídolo es cualquier cosa que le quita el puesto a Dios. Puede ser un amigo, tu cónyuge, tus suegros, el dinero, el trabajo, la televisión, el cine, etc. Nada absolutamente nada puede tomar el puesto que es de Dios “tu creador”

 Yo soy feliz sirviendo a Dios, no soy perfecto, pero en mi corazón esta desgastar mi vida a su servicio y yo sé que mi trabajo para el Señor no es en vano. 1Corintios 15:58 “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”

 Nada de lo que hagas para el Señor es en vano. Pero si decides servir al diablo, recibirás un mal pago y algún día escucharas las mismas palabras que escucho “Judas” Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!

  “Allá tú” … “Allá tú” … “Allá tú” … “Allá tú” … “Allá tú” …

  Pero entonces será demasiado tarde, ya no podrás hacer nada, aunque lo anheles, ya será muy tarde…

 El desafío es para hoy… Si aun no estas sirviendo a Dios, decide hoy hacerlo, porque de lo contario estas sirviendo al diablo y recuerda él paga muy mal excesivamente mal.

 A estas malas experiencias hay que tomarlas como tales. Cerrar ese capítulo y empezar de nuevo, porque siempre…. Siempre… lo que está por venir será mucho mejor. Solo hay que continuar con los objetivos propuestos y no dejar que las malas acciones de los demás detengan nuestros proyectos, paralicen nuestros sueños y buenas acciones en pos de los demás.

 ¡Hay que seguir adelante!

 No olvidemos ese famoso refrán que reza: "La gente que muerde la mano de quien lo ayudó, generalmente lame las botas de quien le patea ". Cuando al malagradecido se le olvida quién lo ayudo, la miseria que le da el diablo, le refresca la memoria.

 La Biblia tiene muchos versículos que muestran la importancia de ser agradecidos por Dios. Dice en 1 Tesalonicenses 5:18 “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

 Dios quiere que demos gracias en todo. ... Dios quiere que seamos agradecidos

S.A.G. – 13 – DIC – 2021

 

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