Vivir Con Cristo En Medio Del Caos Por Saúl Guevara

 


Lo que en este tiempo estamos experimentando de parte del Señor desde el año 2020, es tan diferente a otro tiempo, vivimos momentos de estar alerta y abiertos a transformar nuestro entendimiento, porque ya fuimos advertido, después de este tiempo el mundo no será igual, es más, ya después de dos años, no es igual. Por eso debes de estar atento a cada directriz del Espíritu Santo, e ir por donde Él quiera llevarte.

 Dios no nos llama a ser pasivos, sino a ser activos. Llama a vivir confiadamente en medio de un mundo caótico.

 Podríamos decir que hay dos clases de cristianos. Algunos se consideran víctimas de la vida. Se dejan llevar por cualquier corriente, creen que sus decisiones no son muy importantes. Otros toman lo que la vida les da y lo aprovechan al máximo. En lugar de perder el tiempo lamentando lo que no tienen, toman lo que sí tienen y lo ponen a trabajar. Estas dos perspectivas se notan en la anécdota de los dos vendedores de zapatos que llegaron a un lugar remoto para fomentar la venta de calzado. Ambos vieron la misma situación, pero mandaron reportes muy diferentes a la sede de sus compañías. El primer vendedor mandó este mensaje: "Aquí no hay ventas. Nadie usa zapatos". El segundo vendedor envió un mensaje muy diferente. "Aquí tenemos un enorme mercado", dijo. "¡Todos andan descalzos!"

 ¿Te das cuenta? Los dos vieron la misma situación, pero la vieron desde dos perspectivas muy diferentes. Uno pasivamente pensó que no podría cambiar la situación y vender zapatos a personas que no acostumbraban usarlos, mientras que el otro vio un potencial casi ilimitado.

 Jesús dijo que debemos ser luz en la oscuridad; como sal en un plato. La luz cambia las cosas. La sal da otro sabor a la comida. No debemos ser como termómetros, que simplemente reflejan el ambiente que los rodea, sino como termostatos, que cambian la temperatura.

 Hoy en día vemos cosas en la televisión, en las escuelas, en el trabajo y en el cine que jamás habríamos visto años atrás. Hay titulares de todo tipo de parejas gay y lesbianas casándose y viviendo un supuesto cristianismo. Lo mismos se ve en las telenovelas, en la música, en el cine. Son simplemente reflejos de una sociedad que está perdiendo la brújula moral.

 ¿Cómo debemos responder nosotros como creyentes frente a estas realidades?

 Una forma, por supuesto, es la reacción pasiva de la tortuga. Podemos simplemente encogernos en nuestro caparazón mientras nos lamentamos diciendo: ¡Las cosas antes eran mucho mejores! Pero así no logramos nada. La Biblia misma nos dice, en Eclesiastés 7:10: " Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas" NVI

 Dios no nos llama a ser pasivos, sino a ser activos.

 La clave para vivir confiado en Cristo en un mundo de caos es saber quién eres en Cristo. Si no estás seguro de tu identidad, lo más fácil será simplemente acoplarte al mundo que te rodea.

 ¿Has visto el camaleón? Cambia de color, según el color de su entorno. Así se esconde de los depredadores. Hay muchos cristianos que son como camaleones. Se parecen a lo que los rodea. Cuando se encuentran en la Iglesia el domingo, parecen muy creyentes. Tienen un aire de piedad. Pero el lunes en el trabajo, ¡son irreconocibles! Ahora se parecen a sus compañeros de trabajo - malhablados, groseros, y no siempre muy honestos. ¡No seas un cristiano camaleón!

 Nosotros, como los creyentes de Corinto, hemos sido santificados en Cristo Jesús, y llamados a ser santos. ¿Te das cuenta de la repetición? Hemos sido santificados para ser santos. No está allí por accidente o equivocación.

 Hemos sido separados del mundo, apartados para pertenecer a Cristo, ejemplo: Digamos que te estás en una tienda buscando comprar un reloj, el vendedor saca varios modelos y te los muestra; de todos ellos escoges el que más te gusta. "Me llevo éste", dices y lo separas de todos los demás. Ese reloj ahora está separado para ti. De la misma manera, Cristo te escogió a ti, cuando tú lo aceptaste a Él, y te separó de este mundo. Él dijo de ti: "Me llevó éste" y te apartó. Ahora estás consagrado para Él. Has sido santificado. Y te ha escogido para que seas diferente, viviendo una vida consagrada al Señor. Por supuesto, vas a crecer en esto. No vas a llegar a la madurez de la noche a la mañana.

 Pero no te conformes con parecerte a los demás. Responde al llamado de Cristo a ser santo, a ser diferente del mundo que te rodea.

 Para vivir por Cristo en medio del caos debes saber lo que tienes en Él. Cristo nos ha llenado con palabra y conocimiento. Los corintios vivían en una ciudad donde se apreciaba la sabiduría. A los griegos les encantaba lucir su conocimiento y su capacidad para hablar con elocuencia. Quizás algunos de los creyentes en Corinto veían a sus vecinos no creyentes y se sentían muy pequeños a comparación con el nivel de educación y la labia que ellos tenían. Pablo les dice: En Cristo, ustedes son ricos en conocimiento y en capacidad para comunicar.

 Si al casarse su pareja tiene mucho dinero, las posesiones de su pareja llegan a ser de los dos. De igual manera, cuando tú y yo confiamos en Cristo y nos entregamos a Él, llegamos a compartir la riqueza que Él posee.

 No hablo de dinero, aunque es indudable que Dios bendice económicamente a sus hijos. Hablo de riquezas de conocimiento, de poder para ver las cosas como son y reaccionar con sabiduría. La Biblia dice que tenemos la mente de Cristo.

Si tenemos la mente de Cristo, entonces te pregunto: ¿Por qué sigues pensando igual? ¿no te has dado cuenta que ya puedes cambiar tu entendimiento?

 Cuando aprendemos a pensar con la sabiduría que Cristo nos da, somos capaces de actuar como cristianos diferentes. Pase lo que pase en este mundo, sabemos que tenemos una seguridad más allá del presente.

 Él está obrando en nosotros para que no perdamos toda la bendición que nos ha preparado. Cada día, Él nos da ánimo para seguir. Si tropezamos, Él está allí para levantarnos. Podemos confiar en que Dios nos está sosteniendo. Si Él ya empezó una buena obra en nosotros, Él no la dejará a medias. Completará la obra.

 Con Cristo, podemos vivir confiados en medio del caos.

S.A.G. – 04 – ABR – 2022

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario