La Virtud De Ser Pobre

"Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad". Filipenses 4:12

          
Recién leí que el de ser pobre hace resaltar lo mejor en nosotros.  Me hizo pensar que la verdad es que, en si, no es una maldición ser pobre.
        
Por supuesto, depende de nuestra reacción a la pobreza. Es posible rezongarse y tener una actitud amarga de la vida. Si hacemos esto, afecta nuestra relación para con los demás. Puede ser que tengamos rencor en contra de los que tienen más.
        
Es posible también entregarse a la derrota y decir, "no puedo hacer nada. Soy pobre. Pobre de mí, pobre de mí".
        
Pero, si tenemos la actitud debida hacía a la pobreza resulta que nos esforzamos más a enfrentarnos con la vida. Algunos beneficios serán los siguientes:

1.   Va a aprender a administrar bien sus bienes. Va a cuidar mejor lo que tiene. Va a ser prudente en gastar su dinero.

2.   Debe ejercer auto disciplina. No puede entregarse a la pereza porque va A PASAR HAMBRE. El pobre sale a buscar trabajo y está dispuesto a aprender para poder ganar más.

3.   La necesidad le obliga al pobre a aprender. Si tiene una camisa rota él no puede comprar otra o pagar a alguien a remendársela. Él mismo busca una aguja y tijeras y encuentra la forma de remendarla. De igual manera el aprende a arreglar cosas en su casa.

4.   Y, en cuarto lugar, el pobre aprenda a apreciar más lo que tiene. Está agradecido por lo que tiene. El plan de Dios no es que tengamos de todo lo que este mundo ofrece. Un flan o un churrasco tiene el mismo gusto para el rico como para el pobre. Pero el pobre está más agradecido.  

Abraham Lincoln, uno de los presidentes de los EE. UU.  dijo; "Debe ser que Dios ama mucho al hombre común y corriente. Si no, no hubiera hecho tantos de ellos". A mí me parece que sería posible decir lo mismo en cuanto a los pobres. Jesús dijo; "Siempre tendréis pobres con vosotros". Mateo 26:11

Santiago 2:5 dice, "Hermanos míos amados, oíd: ¿no ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le amen?" Así que, los pobres tendrán parte en  el reino, igual a los ricos.

Dios siempre mira al corazón. Por eso Jesús dijo en Lucas 21:3-4 "En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos. Porque todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; más esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía". Lucas 4:18 dice que Jesús fue ungido "para dar buenas nuevas a los pobres".

Dios quiere enseñarnos a estar contentos con lo que tenemos ahora porque en  Heb. 13:5 hay la promesa "no te desampararé, ni te dejaré". En Mateo 6:28-29 Jesús nos manda a "considerar los lirios del campo, como crecen; no trabajan ni hilan, pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos". Más adelante, en los versículos 31-32 él dice, "no os afanéis, pues diciendo; ¿qué comeremos, o que beberemos, o  qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero nuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas esas cosas". 
        
Es de suma importancia que aprendemos a contentarnos con lo que tenemos.

Aunque tengamos poco, debemos estar agradecido por lo que tenemos. Siempre hay los que tienen menos que nosotros. Dad gracias a Dios por lo que tiene y pide a él lo suficiente para cada día.

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