De La Apariencia – Por Saúl Guevara

 

"Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta." Hebreos 4:13

 Apariencia:

f. Aspecto exterior de una persona o cosa. Verosimilitud, probabilidad. Cosa que parece y no es.

 Todos en nuestro interior hemos abrigado el deseo de sacar conclusiones de algo o alguien sin haberlo conocido y sin haber estado documentado e informado, eso es porque le damos pie al uso de la lógica y la razón.

 Quizás podemos imaginar los resultados de algo conociendo su proceso presente. Ejemplo: Si un día vemos a un joven fumando drogas, nosotros podemos decirle hacia dónde va. Pero no podemos olvidarnos que si cambiamos la condición de nuestro presente podemos cambiar el destino de nuestro futuro, ¿Por qué? Porque nuestra vida está sujeta a cambios. Lo único que no cambia es la verdad.

 Todos hemos hablado de una persona sin haberle conocido ya sea positiva o negativamente y la mayoría de veces se equivocan nuestros conceptos. El hombre es experto en hablar de lo interno de una persona enfocándose en la apariencia física y esa es una de las razones por las cuales cometemos tantos errores al momento de confiar y escoger a alguien.

 En los tiempos antiguos eran muy difícil que las personas pudieron tener un reflejo de sí mismas. Solo podían tener una leve percepción de su propia imagen. La invención del primer espejo cambió todo. Luego se añadieron las cámaras fotográficas que junto a la tecnología nos dan una visual detallada de momento específicos de nuestra vida, nuestra imagen y lo que somos. Tanto que nos empeñamos en vernos físicamente excelentes, a diario creamos un concepto en nuestra mente de lo que queremos ver reflejado en el espejo…. Pero olvidamos algo muy importante Lo que refleja nuestro interior.

 Todos sabemos que cuando salimos al mundo con saco y corbata, los demás nos ven diferente, aunque sea un narcotraficante, quizás de alguien con semejante apariencia nadie espera nada malo, pero lo que el mundo no sabe es que detrás de cada apariencia siempre se esconde algo, sea bueno o malo.

 Claro que es muy importante cuidar nuestra forma de vestir, de peinarnos, la higiene, es de suma importancia presentarnos así delante de los hombres, mi pregunta es… ¿Cómo nos presentaremos ante Dios? Si Dios no mira lo que está delante de sus ojos, Dios mira el corazón. Romanos 2:16, Hebreos 4:13.

 Pablo advirtió que horrendo es caer, en las manos del Dios vivo. Hebreos 10:31, Que difícil será caer delante de un juez a quien no podemos mentir, porque todo lo sabe, sin nuestro abogado Jesús es imposible salir exitosos. Por eso Jesús habló tanto de la apariencia en contras de los fariseos, les llamo hipócritas porque vivían de la apariencia y así ocultaban su realidad. Mateo 23:25…28.

 Podemos citar el ejemplo de José el hijo amado de Jacob, menospreciado y odiado por sus hermanos, pero escogido por Dios. El mismo hermano que vendieron por envidia, al mismo que fingieron su muerte, al mismo que odiaron hasta la muerte fue el mismo José que los sustentó cuando se presentó la hambruna, por eso no debemos menospreciar a quien nos sirve hoy porque mañana Dios lo puede usar como tu único sustento.

 El ejemplo de David, hubo un momento en Israel donde el temor se había apoderado del pueblo por los insultos de Goliat, pero al momento de buscar a un guerrero, nadie pensó en David por su débil apariencia, quizás no era un hombre de grande estatura, fuerte físicamente y bien preparado en batalla, por eso mientras los hombres buscaban requisitos físicos, Dios buscaba un corazón con fe.

 Quizás el pueblo veía a Goliat como nosotros vemos las imposibilidades, pero las imposibilidades estarán haciéndonos frente hasta el día que se presente la fe. Mientras los hombres buscaban en el campo de batalla, Dios buscaba en las ovejas. ¿Por qué? Dios no necesita una persona que haya hecho un doctorado en medicina para usarlo en sanidad, Dios no necesita una persona que haya estudiado ingeniería para mandarlo a construir un arca, Dios no necesita un maestro en leyes y armas para liberar a un pueblo de la esclavitud, Dios solo necesita a alguien que le crea (fe), porque un hombre con fe puede vencer cualquier obstáculo porque Dios peleará sus batallas.

 La apariencia es la manera en que nos presentamos ante los hombres, los frutos es la manera como nos presentamos ante Dios.

 La apariencia todos los hombres la ven, pero el corazón solo lo ve Dios. Dios no te juzgará por cuantas veces te vestiste bien o cuantas veces te pintaste la cara, Dios te juzgará por lo que hay en tu corazón, por lo frutos que diste mientras estabas temporalmente en la tierra Mateo 7:17…20.

 No estoy en contra de nuestro parecer frente a los demás, pero veo que actualmente lo superficial ha sustituido lo verdadero. Al momento de escoger a alguien para algún cargo siempre lo escogen por su parecer (lo que Dios desecha), ya nadie busca frutos, por eso vemos tantos desastres en nuestras naciones con los gobernantes que rigen nuestro país, incluso en la iglesia. Por la apariencia muchos están lejos de los caminos del señor, ¿Por qué? Porque muchos hablan de un evangelio que aún no conocen, hablan de un Dios que aún no conocen, solo tienen la idea que escucharon de otros, sacaron sus propias conclusiones equivocadas, se conformaron con ellas, se conformaron con lo superficial y hoy en día están perdidos en el pecado.

 Cuando Cristo vino, Su apariencia física no era atractiva. Está en la Biblia, Isaías 53:2. “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos.” Pero, aunque Jesús no era particularmente atractivo físicamente, sus cualidades espirituales (amabilidad, compasión, amabilidad, ternura y amor eterno) eran obvias para todos los que conocía y los atraía hacia él. Él es nuestro ejemplo.

 Necesitamos mejorar nuestro carácter interior, no nuestro atuendo exterior. La apariencia incluye el estilo de vida y las casas, los automóviles y los aparatos costosos que acumulamos para impresionar a los demás. Estas cosas conducen a la codicia y la avaricia. Lucas 12:15. “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.”

 Lo importante no es agradar a las personas, sino agradar a Dios. Él ve tu interior, cuídalo y enfócate en mejorar lo que piensas y lo que sientes.

 Nunca lograrás tener contentas a todas las personas. Te podrás esmerar en impresionarlas; pero siempre habrá alguien a quien no le agradarás. Toma en cuenta que el único que te aceptará y te amará a pesar de conocer tu interior es tu Padre celestial, siempre estará dispuesto a transformar tus pensamientos, tus sentimientos y tu voluntad para que te presentes ante Él como sacrificio vivo, santo y agradable (Romanos 12:1…2).

 Por medio de Jesucristo tienes reconciliación con el Padre. Ahora sólo se trata de agradar su corazón. porque eso es lo importante: que Dios se agrade de lo que encuentre en tu interior.

S.A.G. – 06 – FEB - 2023

 

 

 

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