No mires el problema, ve la oportunidad – Por Saúl Guevara (Estudio No. 792)

 


Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"

 Un rey de una población muy grande decidió hacer un experimento para encontrar a un hombre valiente capaz de enfrentar los obstáculos y recibir a cambio de ello una recompensa. Para llevar a cabo el plan, el rey colocó una enorme roca en medio del camino y se escondió a cierta distancia para poder observar quien sería capaz de quitar la roca que impedía el tránsito de las personas.

 Luego de unos minutos pudo notar como los comerciantes y personas más pudientes de toda la población pasaron por ese lugar y lo único que hicieron fue rodear la enorme roca. Otros por su parte se quedaron observándola y quejándose del rey por no mantener los caminos despejados, ninguno se esforzó en retirarla.

 Fue entonces cuando llegó un campesino que llevaba una carreta llena de verduras; este dejó la carreta en el suelo y estudió por unos momentos la gran roca que le impedía pasar. Así que decidió moverla, empujándola y poniendo todo su esfuerzo por quitar la roca del camino.

 Pasados unos minutos y después de estar fatigado y cansado, logró moverla del lugar. Mientras recogía la carreta para continuar su camino, encontró una bolsa llena de dinero, acompañada de una nota del rey que decía: «por tu esfuerzo y por no rendirte en apartar la roca del camino, esta es tu recompensa».

 Esta historia nos enseña que a lo largo de la vida se presentan obstáculos muy grandes que impiden llegar a la meta propuesta. Muchos por su parte sólo se quedan mirando el obstáculo y por considerarlo muy grande dejan de esforzarse creyendo que será imposible vencerlo.

 Otros solo prefieren quejarse y buscar culpables; estas son las personas que se hacen parte del problema y no de la solución.

 El campesino no se enfocó en el tamaño del obstáculo, sólo lo observó por un momento y creyó en su capacidad para quitarlo del camino; él no se quedó de brazos cruzados, sino que decidió hacer algo ante la problemática.

 Vencer los obstáculos implica poner todas las fuerzas para obtener los resultados esperados; en ocasiones esta lucha produce fatiga, cansancio y agotamiento; pero al final del día la satisfacción de haber luchado hasta final y la recompensa que viene luego de quitar el obstáculo del camino.

 Dios es quien le dará las fuerzas para vencer cualquier obstáculo, ya que para Él no existe nada imposible; confía lo que dice su palabra en Filipenses 4:13.

 No veas los obstáculos, ve la oportunidad

 ¿Por qué permite Dios las tribulaciones? Son muchos los motivos, pero pueden resumirse en una sola palabra: beneficios. Él ve los beneficios.

Las pruebas y tribulaciones fortalecen y moldean nuestro carácter. Nos hacen mejores personas y mejores cristianos. Si alguna vez te parece que las pruebas, tribulaciones y dificultades que enfrentas son tan intensas que no las puedes soportar, no olvides que el Señor es mayor que estas. Encomiéndaselas a Él.

 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Filipenses 4:13

 Si Dios está obrando en tu vida con el fin de cultivar en ti una determinada cualidad, puede que el proceso se demore un poco. Un trozo de carbón no se convierte en diamante de la noche a la mañana; lo mismo sucede con nosotros.

 Cuando te parezca que has llegado al límite de tus fuerzas, aguanta un poco más. Muchas veces la paciencia es la llave que abre la puerta de la recámara de las bendiciones de Dios.

 “La tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.” Romanos 5:3…4

 Las dificultades nos enriquecen. Nos trasladan del plano de la cotidianidad superficial y el ajetreo de la vida moderna a la dimensión espiritual, que es más profunda. Así mismo, al percibir el poder divino y ver como Dios nos saca adelante en situaciones difíciles, aumentan nuestra fe y nuestra esperanza en que Él velará por nosotros cualesquiera que sean las tempestades que se nos presenten.

 “Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!” 2 Corintios 4:17

 En el mundo vemos grandes ejemplos de persistencia y constancia:

 

·         Durante su primer año en el mercado, la empresa Coca-Cola vendió solo cuatrocientas botellas.

·         Cuando estaba en la secundaria, Michael Jordan, el superastro del basketball, fue separado del equipo de basket de su escuela.

·         Sheila Holzworth perdió la vista cuando tenía solo diez años. El soporte de ortodoncia que le rodeaba la cabeza se soltó y se le clavó en los ojos. Pese a la ceguera, llegó a ser una atleta de celebridad internacional; entre sus logros se cuenta el haber escalado la helada cumbre del monte Rainier, en 1982.

·         Martín Lutero tradujo la Biblia estando prisionero en el Castillo de Wartburg.

·         Thomas Carlyle prestó el manuscrito de La Revolución Francesa a un amigo, cuyo criado lo usó desaprensivamente para encender el fuego. El escritor, al saberlo, volvió con toda calma al trabajo y lo reescribió.

·         En 1905, la Universidad de Berna rechazó una tesis doctoral por considerarla irrelevante y fantasiosa. El joven estudiante de física que la redactó era Albert Eisntein, quien, a pesar de la decepción, no se dejó amilanar.

 Estos y muchos otros ejemplos nos demuestran lo importante de creer en las capacidades que Dios no ha dado. el Padre nos ha dotado de inteligencia, conocimiento y sabiduría, de nuestra parte queda creer en como Dios nos ve, y saber que solo de su mano podemos llegar a la meta.

  Salmos 37:24

«Aunque él cayere, no será totalmente abatido, porque yo lo sostengo con mi mano»

S.A.G. – 07 – JUL – 2024

(Estudio No. 792)

 

 

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