Fomentemos El Acariciar Por Saúl Guevara (Estudio No. 867)

 

Una caricia es el acto de tocar o rozar algo o a alguien con suavidad, generalmente como una demostración de cariño, afecto o amor. También puede usarse en sentido figurado para describir el roce suave de algo, como la brisa. 

 Significado y Uso

·         Demostración de afecto: en su sentido más común, una caricia es un gesto físico normalmente con la mano o los dedos, que se utiliza para expresar ternura, consuelo o amor hacia otra persona o un animal.

·         Comunicación no verbal: Las caricias son una forma fundamental de comunicación humana desde el nacimiento, esenciales para fortalecer vínculos, proporcionar seguridad y transmitir pertenencia.

·         Sentido figurado: El término también se emplea metafóricamente para describir un contacto suave y agradable de elementos no humanos, como "la caricia de la brisa en su rostro".

·         Etimología: La palabra proviene del italiano carezza, que a su vez deriva del latín carus (querido, amado), vinculado a una raíz indoeuropea que significa "desear". 

 Hay detalles que parecen insignificantes, que no producen resultados tangibles, que no curan ni reconstruyen lo dañado. Una caricia no cura a un enfermo. Una sonrisa no elimina las deudas. Un abrazo no devuelve el trabajo a quien lo ha perdido.

 Sin embargo, esos pequeños detalles tienen un valor especial en situaciones de sufrimiento.

 El enfermo necesita una buena medicina, pero también una caricia que le recuerde el cariño de los suyos.

 Lo que ayuda a quien ha perdido el trabajo no es solo la invitación a una entrevista de trabajo, sino también el apoyo de sus seres queridos.

 Por experiencia propia, opino que una caricia puede compensar años de ausencia de un ser querido o apreciado.

 Muchos pequeños detalles son como las dos monedas de escaso valor que una pobre viuda donó al tesoro del Templo de Jerusalén. (Marcos 12,41…44).

 Para la contabilidad del templo, esas monedas no valían prácticamente nada: quizá ni siquiera servían para comprar una vela. Sin embargo, a los ojos de Dios, eran un gesto de amor que valía más que muchos otros gestos realizados para recibir aplausos o simplemente como una pesada obligación.

 Hay pequeños detalles que valen mucho y que están al alcance de todos. Cuesta muy poco sonreír al policía de la esquina, al cajero del supermercado o a la persona que sale o entra con nosotros al templo.

 Sobre todo, cuentan esos pequeños detalles que hacemos en familia, cuando con una caricia, una sonrisa o una escucha atenta, ofrecemos al otro el cariño que necesita para alegrarse profundamente el corazón.

 La Biblia valora la caricia como una expresión de amor, afecto y compasión, y enseña que el contacto físico, como el de Jesús, debe ser puro, amoroso y digno, como muestra de la semejanza divina. También destaca que el tacto cariñoso es un reflejo del amor de Dios, que es bienaventurado y que dar amor es más valioso que recibirlo, todo ello en el contexto del amor ágape.

 ¿Prohíbe Dios las caricias?

 Desde una perspectiva bíblica y doctrinal cristiana, la respuesta depende del contexto de la relación y de la intención que hay detrás del contacto físico.

 

1.            En el matrimonio: están bendecidas.

Dios no prohíbe las caricias entre esposos, sino que las celebra como parte del amor conyugal.

 Afecto mutuo: la Biblia exhorta a los esposos a satisfacer las necesidades afectivas y físicas del otro.

 Celebración del deseo: libros como el Cantar de los Cantares describen con un lenguaje poético y apasionado las caricias y el deleite físico de la pareja casada.

 

2.            En el Noviazgo: Llamado a la Prudencia

La Biblia no contiene una lista específica que diga "prohibido acariciar la mano o el rostro", pero establece principios de pureza y autocontrol:

 Evitar la fornicación: Se prohíben las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Por ello, muchas enseñanzas sugieren que las caricias que despiertan intencionalmente el deseo sexual deben evitarse para no caer en pecado.

 Trato con pureza: Pablo recomienda tratar a los jóvenes del sexo opuesto "con toda pureza", como a hermanos.

 

3.            El Principio de la Castidad

La castidad no es la prohibición del afecto, sino el ordenamiento del amor. En 2026, la enseñanza cristiana sigue haciendo hincapié en que las caricias que son muestras legítimas de cariño (como darse la mano o darse un beso breve) pueden ser aceptables, dependiendo de la madurez y la conciencia de la pareja.

 Cualquier contacto físico que nuble el juicio o falte al respeto a la dignidad del otro se considera contrario a la voluntad de Dios.

 En resumen, Dios no prohíbe el afecto físico, sino su uso desordenado o fuera de la norma social, con el fin de proteger la integridad de las personas y la santidad de vida futura.

 En resumen, una caricia es una necesidad humana fundamental, tan vital como el alimento o el agua, que abarca el contacto físico y emocional, ofreciendo seguridad, reduciendo el estrés, fortaleciendo el sistema inmunológico y mejorando la salud mental y física en todas las edades.

S.A.G. - 11 – ENE – 2026 (Estudio No. 867)

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