Retornemos A Las Sendas Antiguas Por Saúl Guevara

 

Al inicio de esta pandemia, se nos dijo y se esta haciendo una realidad, el que después de ella, muchas cosas no volverían a ser igual. Ante esto, el título de este estudio parece estar desenfocado. La ciencia es irreversible, la tecnología y el conocimiento caminan a pasos agigantados.

 ¿Por qué esa frase, cuando el mundo se dirige irremediablemente hacia la nuevas cosas? ¿A quién se le ocurriría voltear los ojos hacia el pasado, hacia senderos viejos?

 Dios nunca le ha pedido a su iglesia modernizarse, ni acoplarse a los rudimentos de este siglo. Tampoco le ha pedido a ningún cristiano modernizarse, ni actualizarse a la luz de los pecados de este mundo.

 Jeremías 6:16 “Así ha dicho Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos”

 Ciertamente el mundo camina hacia lo nuevo, lo masivo, lo moderno, lo atractivo, lo de moda. Pero ¿por qué necesariamente es eso lo mejor para el hombre?

 Hoy hablar de la necesidad de volver a las sendas antiguas, suena algo risible, algo fuera de moda y muchos piensan que cuando se habla de las sendas antiguas se habla de volver a ritos y formas vacías que no cambian vidas.

 Dios cuando le dijo a Jeremías que le dijera a Judá que consideraran sus caminos y volvieran a las sendas antiguas, en su misericordia le estaba dando a Judá una última oportunidad para arrepentirse y esa salvación era que ellos debían volver a las sendas antiguas.

 Volver a las sendas antiguas, no es volver a la falda larga y caras insípidas, no es volver a usar la biblia como espada para reprender, no es volver al legalismo, no es volver a las practicas farisaicas, no es volver a la inquisición, no es volver a la vida mediocre disfrazada de espiritualidad, etc.

 Volver a las sendas antiguas es:

  • La senda antigua es el modelo de la Iglesia Primitiva donde todos colaboraban entre sí para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, como dice Efesios 4:11.
  • La senda antigua es la necesidad de la iglesia de volver a Dios. Nuevo nivel de unción, de poder y autoridad, milagros, sanidades y prodigios.
  • La senda antigua es la necesidad de una visión fresca, con la absoluta y total dependencia del Espíritu Santo.
  • La senda antigua es la necesidad de la iglesia de un liderazgo verdaderamente espiritual. Gente carnal, gente sin visión, gente sin unción, son estorbos en medio de los tiempos de restauración.
  • La senda antigua es extirpar la religiosidad de la iglesia. No más ceremonias muertas, ritos sin vida, sin presencia, sin poder, sin unción, ¡ya no más huesos secos! ¡Ya no más de vivir de apariencia y sin profundidad espiritual! Dios va a comenzar a desenmascarar y a revelar.
  • La senda antigua es recibir una fresca unción. La unción no es por títulos, la unción y el llamado es por obediencia, sumisión y entrega, en donde la persona estudia la Biblia sin exaltarse por ello y sin ser un ignorante de la Palabra.
  • La senda antigua es volver a recibir palabra del Espíritu que dé vida a la iglesia. Palabra que te confronte, que te cambie, que te sane, que te discipline, que te prospere, que te libere, que te dé victoria, que te saque de donde estás y te lleve a aguas profundas
  • La senda antigua es extirpar la mundanalidad la tibieza y legalismo de su iglesia. Los creyentes incrédulos, tibios y mundanos no podrán disfrutar de la gloria postrera que viene para su iglesia porque no soportarán la corrección y la amonestación.
  • La senda antigua es restaurar la seriedad y el celo por las ofrendas y los diezmos en la casa de Dios.
  • La Senda Antigua es obedecer a las autoridades espirituales en la iglesia cómo están descritos en la palabra: respeto, sumisión, obediencia.

 La palabra es espíritu y vida, es Jesucristo la palabra encarnada, necesitamos más oración más consagración, pero también necesitamos escudriñar, estudiar y aplicar la palabra a nuestra vida cotidiana. Volver a las sendas antiguas es tener el poder del espíritu para derrotar al adversario y ser más que vencedores.

 Dios nunca le ha pedido a su iglesia modernizarse, ni acoplarse a los rudimentos de este siglo. Tampoco le ha pedido a ningún cristiano modernizarse, ni actualizarse a la luz de los pecados de este mundo.

Dios siempre nos ha dispuesto sus sendas antiguas, para que podamos andar por ella, porque es en esas sendas antiguas que hallaremos verdadero reposo para nuestras almas.

 Es tiempo de pararnos por los caminos y ver si realmente nos conviene seguir la corriente de este mundo. Judá tuvo esa oportunidad de decidir y ellos dijeron: No.

 El Espíritu le habló al pastor de la iglesia en Éfeso y le dijo.  Apocalipsis 2.2…5 "Conozco tus obras, tu duro trabajo y tu perseverancia. Sé que no puedes soportar a los malvados, y que has puesto a prueba a los que dicen ser apóstoles, pero no lo son; y has descubierto que son falsos. Has perseverado y sufrido por mi nombre, sin desanimarte. Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro"

 Iglesia llegó la hora de volver al modelo bíblico, escritural y teocrático, Dios gobernando a través de estas autoridades espirituales en Su iglesia. El Espíritu Santo dirigiendo hablando exhortando y un pueblo alabando y adorando a Dios en espíritu y en verdad.

S.A.G. – 17 – ABR – 2022 

 

 

 

 

 

 

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