Agradecer, Una Obligación Del Cristiano – Por Saúl Guevara

 

Cuantas veces le han dicho “ya le contesto”; “talvez ayudó o está ayudando a alguien y este alguien no da ni gracias” en fin podíamos escribir páginas y páginas de estos casos en donde observaríamos que muchas personas no saben agradecer, niegan o desconocen frases tan elementales como decir “gracias”

 Más allá de una actitud de simple cortesía, el agradecer genera en las personas una sensación placentera de sentirse atendido y reconocido. Muchas veces dejamos de hacerlo, lo que implica un egoísmo que afecta más al que no lo expresa, que al que hace un gesto de bondad y generosidad.

 Dentro de nuestras capacidades, a veces es difícil dar gracias en medio de una situación complicada donde los problemas y necesidades han opacado las bendiciones recibidas y es que no existe alguien en el mundo para el que absolutamente toda su vida sea una terrible pesadilla, todos, aun en medio de alguna dificultad, tenemos algún motivo por el cual sentir agradecimiento, pues el simple hecho de estar vivos ya es un motivo para dar gracias.

 La gratitud es una actitud que todos deberíamos tener como una buena costumbre, sin estar esperando encontrarnos con lecturas como la presente, para que nos estén recordando que no solo es muestra de cortesía y buena educación, sino que es un mandato bíblico: “y sed agradecidos” Colosenses 3:15. Es tanta la importancia de ser agradecidos, que está demostrado que reporta beneficios tanto físicos, como mentales y emocionales.

 Ser agradecidos nos permite vivir en armonía con nuestro entorno, y crear un clima de calidez y confianza con los demás, reportándonos un alto grado de bienestar.

 La multitud de información con la que somos bombardeados constantemente, exige a nuestra mente filtrar todo aquello que no buscamos intencionalmente. Decidir permanentemente a dónde enfocar nuestra atención.

 Es un esfuerzo dejar de lado lo que es innecesario, lo que es superficial, lo que no nos nutre interiormente, lo que no es saludable para nuestra vida y nuestra familia. Muchas veces el peligro está en nuestra mente, que es dominada por sentimientos de frustración y pensamientos negativos que afectan nuestras expectativas.

 Es cuando corremos el riesgo o caemos en la trampa del enemigo y encontramos defectos e imperfecciones en todas las cosas, en las personas que amamos, en quienes nos rodean y nos quieren bien. Nos hacen desinteresadamente un favor y lo primero que pensamos es que algo quieren de nosotros.

 Pero se puede cambiar la forma de pensar. Podemos reorientarnos hacia lo posible, hacia lo positivo, hacia la abundancia. Ser agradecidos con nuestro presente enfocándonos en las posibilidades, ilusionándonos con lo proyectable hacia el futuro.

 En estos meses de pandemia, se han dado tantos casos de todo tipo, se leen en periódicos, se ven en televisión, se oyen en radio, en fin, abundan por doquier. Hay uno en especial que me llamo mucho la atención y es el siguiente: “Un hombre de 93 años, muy enfermo, estuvo semanas internado a causa de Covid-19. Pudo sobrevivir gracias a los cuidados intensivos de médicos, médicas, enfermeras y a la ayuda de un respirador artificial que le permitió salir adelante.

Al recuperarse y conseguir milagrosamente salir del hospital, se le solicitó que pagara la factura por sus cuidados, en particular por el uso del respirador, ya que es un elemento fundamental para el tratamiento.

 Este señor, conmocionado, se puso a llorar inmediatamente, el personal del centro de salud le pedía por favor que no se pusiera mal por el pago. Inmediatamente el anciano susurró entre lágrimas: "no lloro por el pago, tengo el dinero necesario para pagar la factura del respirador. Lloro porque durante mis 93 años de vida estuve respirando el aire de Dios y nunca pagué por eso. Si son necesarios 500 dólares para utilizar un respirador en el hospital, ¿Cuánto dinero le debo a Dios entonces? Nunca le agradecí antes por toda la vida que me dio".

 Por eso la importancia de ser agradecidos con lo que tenemos, con lo que logramos, con quienes están a nuestro lado, con quienes han llegado hasta aquí haciendo el mismo trayecto compartido. Centrarnos en el agradecimiento a Dios por nuestras vidas.

 Una presencia invisible que está detrás de todas las cosas desde antes que naciéramos, una presencia infinita que lo planeó todo sin que siquiera hubiésemos estado ahí. Ser agradecidos con nuestro Dios, nuestro Creador, con nuestro Dios de amor que puede hacer posible hasta lo imposible.

 Dice la Biblia, nuestro manual de la vida, en 1 Tesalonicenses 5:16…18 “Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos. Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

S.A.G. – 06 – JUN – 2022

 

 

 

 

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