Sobre La Consejeria



Una faceta del pastoreo, es la de preocuparse por el bienestar emocional y mental de los hijos de Dios.  El pastor evangélico debe usar su criterio, basado en el estudio bíblico bajo la dirección del Espíritu Santo y su experiencia en el ministerio pastoral, para aplicar estos conocimientos a su labor de consejería, con el fin de sanar y restaurar la creación de Dios a su imagen.
  
La psicología puede ser de mucho beneficio para el creyente.  Al igual cuando uno se enferma y tiene que consultar al médico, el creyente puede sufrir un trastorno emocional o una enfermedad mental y haría bien en recurrir a un psicólogo.  Sabemos que hay personas religiosas que sospechan y dudan de la eficacia de la psicología.  Afortunadamente, el crecimiento del ministerio de la consejería como parte vital de la labor pastoral ha disminuido esta crítica y la experiencia ha demostrado que la consejería cristiana es eficaz. Hoy en día, hay una comprensión mayor de los efectos biológicos y la dinámica del medio ambiente sobre la mente humana.  Cuando antes se veía a una persona depresiva, era común oír decir que la persona guardaba un pecado o sufría un ataque demoníaco.  Ahora se investiga las experiencias de vida de la persona.  Por ejemplo, en el caso de la depresión, la raíz del problema pudiera ser que la persona haya sufrido abuso, incesto, o una violación en la adolescencia y lucha por sobrellevar la experiencia dolorosa.

La consejería cristiana es un ministerio que busca como objetivo, el librar a las personas de las ataduras emocionales que les impide la felicidad y una vida victoriosa en Cristo. Jesucristo perdona nuestros pecados y los echa al fondo del mar. Sin embargo, en muchas personas, se mantienen heridas emocionales que necesitan ser sanadas y es ahí donde la consejeria se torna el instrumento de Dios para la liberación emocional y para encaminar al creyente hacia una vida plena en donde puede ser de bendición para otros.

Dios nos creo como seres tripartitos (espíritu, alma y cuerpo) y es imprescindible que sepamos que el espíritu es la parte que necesita a Jesucristo como salvador, el cuerpo es la parte física que se puede enfermar y el alma es la parte emocional. El espíritu es de Dios y el alma cuando se junta con el cuerpo, conforman lo que llamamos carne. Con el espíritu sentimos la culpa y buscamos el perdón de Dios. Con el cuerpo sentimos el dolor físico y vamos con el médico para ser tratados. Pero, el alma también se lástima en lo emocional y no siempre nos percatamos, por lo que pocas veces se busca solución, pero el daño existe.  Para cuando algo nos lastima emocionalmente, hay un dicho que dice que nos duele hasta el alma y es de suma importancia en esos momentos, buscar ayuda para esta parte de nuestra vida que no solamente nos daña a nosotros, sino también a los que nos rodean. Alguien con daños emocionales no puede ser efectivo en su vida cotidiana, porque no lleva una vida feliz. 

Puede haber recibido a Cristo y amar a Dios, pero si sus problemas emocionales no están resueltos, no puede dar un buen testimonio. En la consejeria se ministra a muchos tipos de personas con diferentes problemas. Muchos creyentes que nunca irían con un psicólogo, piden ayuda del consejero cristiano. Por experiencia puedo decir que muchos inconversos que nunca se acercarían cara a cara con el Cura hablan de sus problemas con el consejero cristiano, comparten experiencias de sus vidas que les daría pena confesar a su Cura. 

Las personas vienen comúnmente con problemas matrimoniales, con problemas en la relación padres-hijos, porque están sufriendo ansiedades o la depresión y más veces de lo que quisiéramos reconocer porque hayan sido víctimas del abuso sexual o incesto y no pueden superar las consecuencias emocionales en la adultez. Algunos consejeros se especializan en ayudar a la gente recuperarse del alcoholismo y drogadicción. Pero el pastor por lo general, le toca conocer y servir en casi todas estas áreas. Un buen pastor consejero necesita entender la vida y no sorprenderse de nada. No digo que uno tiene que haber vivido los problemas para conocer la solución, pero si es a su favor el tener edad y haber vivido algunas experiencias en la vida. La experiencia si vale mucho. Después de todo, el trabajo de un consejero en Cristo es enseñarle a la gente como vivir, para que puedan tomar decisiones de acuerdo a la voluntad de Dios. 

La consejería cristiana no se debe confundir con el trabajo de discipulado o de dar estudios bíblicos. La consejería cristiana es terapia apoyada con la Palabra de Dios. Para ser un consejero cristiano hay que educarse en la psicología y en los problemas reales de la gente. Pídale a Dios que le de sabiduría al escuchar atentamente, sin juzgar y sin condenar, las historias que las personas le presentan, pero al mismo tiempo, ayúdelos a que examinen estas historias con el lente de Dios y con ojos espirituales. En estos días el trabajo del pastor consejero parece ser más complicado que nunca, y por supuesto, más necesario.  Debemos de no limitarnos a autores religiosos, Dios se manifiesta en todo, incluyendo aun a la psicología. 

Siempre antes de iniciar a tratar a una persona, es bueno definir los parámetros o fijar los límites para su labor de cuidado y consejería. Es apropiado definir estos límites antes de empezar la labor de consejería. Excepto en caso de una emergencia, la consejería debería realizarse siempre en la oficina pastoral. Éste es un lugar seguro en el que las personas se sienten libres para compartir abiertamente. Cuando está aconsejando a una persona del sexo opuesto, debería asegurarse de que alguien más esté en las instalaciones de la iglesia. No vaya a la casa del aconsejado, a no ser que su cónyuge o alguien más de la iglesia puedan acompañarle y si es necesario, puede esperarle en otro ambiente cercano. Los restaurantes pueden convertirse en lugares que propician la intimidad personal, en vez de ser ambientes propicios para enfocar los asuntos materia de la consejería. 

Un abrazo, un beso en la mejilla o un apretón de manos, pueden ser interpretados en varias maneras. En un momento en que se están compartiendo profundas emociones, un gesto de contacto que busca animar o alentar puede tornarse rápidamente en una invitación apasionada. Es importante tener cuidado respecto a quiénes tocamos y cómo o dónde tocamos. Una palmadita en la mano puede ser preferible a un abrazo hasta que conozcamos mejor a la persona. El suplemento de la revista Reader’s Digest («Selecciones»), de enero del 2003, contenía un articulo por Geoffrey Douglas titulado “¿Debería este bebé ser salvado?”. Un bebé prematuro, que pesaba unas 12 onzas, nació en el día de Navidad con una multitud de complicaciones médicas. El personal médico le practicó una cirugía inicial para que la criatura sobreviviera. Al pasar los días, el infante necesitaría seis cirugías más, con pocas probabilidades de éxito. Los padres hablaron con la Oficina de Ética para ayudarles a tomar la decisión de “distinguir entre mantener la vida y prolongar la muerte”. 

Contra el consejo del cirujano, los padres permitieron que su hijo pequeño muriera porque no había esperanza de que sobreviva. Christine Mitchell, directora de la Oficina de Ética del Hospital de Niños en Boston, dice: “La ética médica no es una ciencia difícil. . . Puede leer todos los libros del mundo, puede ver un caso desde todos los ángulos posibles –algunas veces va a juzgar incorrectamente. Ésta no fue una de esas veces”. El avance de la tecnología médica ha creado algunos dilemas morales difíciles. Es posible que, una familia que enfrenta decisiones médicas difíciles, acuda al pastor para que los ayude en asuntos éticos. Los pastores deberían evitar dar consejos médicos, pero pueden ayudar con los temas éticos. 
Como pastor y consejero, siempre he creído y considerado que las personas se avocan a uno en sus momentos más difíciles y complicados, por ello siempre he aconsejado a quienes vienen o andan en busca de consejo, que se acerquen a personas éticamente reconocidas, pues lo que van tratar y poner en juego son sus sentimientos y seguridad emocional.

Permítame repetirle: quienes vienen o andan en busca de consejo, que se acerquen a personas éticamente reconocidas, pues lo que van tratar y poner en juego son sus sentimientos y seguridad emocional. Y a los pastores les recuerdo: La conducta personal del pastor no debería ser puesta en duda en la congregación o en la comunidad. 

Es grandiosa herencia escuchar su nombre asociado con la honestidad y la integridad.


Hoy Contaré Tres Cuentos... Reflexiónalos


1.      Los Hijos Son Como Los Barcos

Al mirar un barco en el puerto, imaginamos que está en el lugar más seguro, protegido por una fuerte ancla y sin embargo sabemos que está allí preparándose, abasteciéndose y alistándose para ser lanzado al mar, cumpliendo con el destino para el cual fue creado, yendo al encuentro de sus propias aventuras y riesgos. Dependiendo de lo que la fuerza de la naturaleza le reserve, tendrá que desviar la ruta, trazar otros caminos y buscar otros puertos. Pero retornará fortalecido por el conocimiento adquirido, enriquecido por las diferentes culturas recorridas. Y habrá mucha gente esperándolo.

Así son los hijos. Tienen a sus padres o sea el puerto seguro, hasta que se tornan independientes. Por más seguridad, protección y manutención que puedan sentir junto a sus padres, ellos nacieron para surcar los mares de la vida, correr a sus propios riesgos y vivir sus propias aventuras. Cierto es que llevan consigo los ejemplos adquiridos, los conocimientos obtenidos en el colegio, pero lo más importante estará en el interior de cada uno, en eso que cada padre ponemos desde su gestación.

Muchos padres pensamos que somos el puerto seguro de los hijos, pero no podemos olvidarnos que deben de prepararse para navegar mar adentro y encontrar su propio lugar, donde se sientan seguros, con la certeza que deberá ser, en otro tiempo, un puerto para otros seres (los nietos). Nadie puede trazar el destino de los hijos, lo que sí podemos hacer es tomar conciencia y procurar que lleven valores como: Amor, Humildad, Solidaridad, Honestidad, Disciplina, Gratitud y Generosidad. Los padres pueden querer que haya siempre una sonrisa en los hijos pero no pueden sonreír por ellos. Pero cuando depositas a Jesucristo desde muy pequeños en sus corazones, entonces Jesús ríe con ellos y con nosotros. ¿Has reflexionado últimamente si estas guiando a tu hijo por la senda de Jesús? Solo Jesús calmara las tempestades por donde un día nuestros hijos pasaran.

  1. Una Historia Árabe.
Un mercader de camellos árabe que atravesaba el desierto del Sahara, acampó para pasar la noche. Los esclavos levantaron tiendas y clavaron estacas en el suelo para atar a ellas los camellos.... -Hay sólo diecinueve estacas y tenemos veinte camellos; ¿cómo atamos el vigésimo camello? -le preguntó un empleado al patrón. -Estos camellos son animales tontos. Hagan los movimientos como para atar al camello y permanecerá quieto toda la noche.

Eso hicieron, y el animal se quedó quieto allí, convencido de que estaba atado. A la mañana siguiente, al levantar campamento y prepararse para continuar el viaje, el mismo empleado se quejó de que todos los camellos lo seguían, excepto aquél, que se rehusaba a moverse. -Se olvidaron de desatarlo- dijo el patrón. Y el esclavo realizó entonces los movimientos como si lo desatara.... y el camello camino.

Ésa es una imagen de la condición humana. Muchos cristianos están atados a cosas que no existen; tienen miedo de cosas que no son... a ilusiones, a falsedades, a creencias; todas ellas no realidades. Pero si tienes a Jesús en tu corazón y el Espíritu de Dios mora en ti, entonces eres libre, porque solo Jesús rompe las cadenas que atan tu corazón y tu mente... atrévete acepta a Jesús.

3.      Por Nueve Vacas

Dos amigos marineros viajaban juntos en un carguero por todo el mundo, siempre juntos. Esperaban la llegada a cada puerto para bajar a tierra y divertirse. Un día llegaron a una isla perdida en el pacífico, desembarcan y se van al pueblo para aprovechar las horas que permanecerían en tierra. En el camino se cruzan con una mujer que está arrodillada lavando ropa en un pequeño río. Uno de los marinos se detiene y le dice al otro que lo espere, que quiere conocer y conversar con esa mujer. El amigo, al verla y notar que esa mujer no es nada del otro mundo, le dice que para qué, si en el pueblo van a estar con más lindas y divertidas.

Sin embargo, sin escucharlo, el primero se acerca a la mujer y comienza a hablarle y preguntarle sobre su vida y sus costumbres... Cómo se llama, qué es lo que hace, cuantos años tiene, si puede acompañarlo a caminar por la isla. La mujer escucha cada pregunta sin responder ni dejar de lavar la ropa, hasta que finalmente le dice al marinero que las costumbres del lugar le impiden hablar con un hombre, salvo que manifieste la intención de casarse con ella y en ese caso debe hablar primero con su padre, que es el jefe o patriarca del pueblo. El hombre la mira y le dice:"Esta bien. Llévame ante tu padre. Quiero casarme contigo". El amigo, cuando escucha esto, no lo puede creer. Piensa que es una broma de su amigo para entablar relación con esa mujer, Y le dice: ¿Para qué tanto lío? Hay montón de mujeres más lindas en el pueblo. ¿Para que tomarse tanto trabajo?. El hombre le responde:"No es broma, me quiero casar con ella. Quiero pedir su mano". Su amigo, más sorprendido le dice:¿Tú estás loco?, ¿Qué le viste?, ¿Qué te pasó? ¿Seguro que no tomaste nada? y cosas por el estilo. Pero el hombre, sin escuchar a su amigo siguió a la mujer a la aldea y ante el patriarca el hombre le explica que ha llegado recién a la isla y quiere casarse con su hija. El jefe de la tribu lo escucha y le dice que la costumbre es pagar una dote por la mujer que se elige para casarse.

Le explica que tiene varias hijas y que el valor de la dote es según las bondades de cada una de ellas: por las más hermosas y jóvenes se debía pagar nueve vacas, las no tan hermosas ni tan jóvenes, eran excelentes cuidando niños y costaban ocho vacas y así disminuía el valor de la dote al tener menos virtudes. El marino explica que había elegido una que vio lavando ropa en el arroyo y el jefe le dice que por no ser tan agraciada, le costaría tres vacas. "Está bien".respondió el hombre "me quedo con la mujer que elegí e insisto pagar por ella nueve vacas". Ante la insistencia del hombre, el padre pensó que siempre aparece un loco, aceptó y de inmediato comenzaron los preparativos de la boda. El marinero amigo sin poder creer pensó que perdería a su amigo por una locura. Se llevo a cabo la boda y el amigo partió dejando a su amigo en aquella isla perdida. Por años navegó pensando en qué haría su amigo allí, como le iría, en fin......

Un día después de años el itinerario del barco marcó nuevamente la isla, así que el hombre bajó "¿Dónde estaría su amigo? ¿Se habría acostumbrado a esa vida?. De camino al pueblo se cruzó con un grupo de gente que llevaba en andas a una bella mujer sentada en una silla. Todos cantaban canciones y le regalaban flores y esta los retribuía con pétalos y guirnaldas. El marinero se quedó quieto, parado en el camino hasta que el cortejo se perdió de vista. Cuando retomó el camino encontró a su amigo, se saludaron y abrazaron como lo hacen dos buenos amigos que no se ven hace mucho tiempo.

El marinero no paraba de preguntar ¿Y como te fue? ¿Te gusta esta vida? ¿No quieres volver? y la pregunta final... ¿Como está tu esposa?. A lo que el otro responde. "Muy bien espléndida. Es mas creo que la has visto la llevaban en andas festejaban su cumpleaños". Al escuchar esto y recordar aquella mujer le pregunta ¿Te separaste? No es la misma mujer. "Si es la misma mujer que encontramos lavando en el arroyo". "Pero esta es muy bella, muchísimo más hermosa. ¿Cómo hicistes?... Muy sencillo respondió el amigo. "Me pidieron por ella tres vacas pero yo pague Nueve vacas por ella". La amé como una mujer de nueve vacas, la traté y consideré como una mujer de nueve vacas y ella se trasformó en una mujer de nueve vacas"

Cuando alguien nos valora y nos estimula, con sinceridad y amor, obramos cambios impensados... Si usted ya recibió a Cristo Jesús, ¿cuánto ha cambiado? Jesús no pago con nueve vacas por Usted, pago con su vida. 

Florezcamos Donde Hemos Sido Plantados


Sea cual fuere el momento que nos toque vivir, lo que podamos entender por felicidad será siempre algo muy personal y subjetivo, porque cada persona se fábrica la felicidad según la aplicación de su libre albedrío y determinación, independientemente de las circunstancias y desafíos que le toquen vivir.

Lo mismo sucede con los problemas y las crisis. Son realidades que, objetivamente consideradas, es normal que nos preocupen y angustien. Sin embargo, es importantísimo saber que con nuestra forma de pensar y de comportarnos y la estrategia conductual que elijamos adoptar, podemos superar las crisis y lograr que ellas mismas nos fortalezcan, nos sirvan de experiencia, nos hagan más fuertes y resistentes, finalmente ayudándonos a crecer como seres humanos. Para lograr florecer donde has sido plantado, el reto es aprender a fabricar tu propia felicidad en el contexto donde estas, ayudado y basado en tus principios bíblicos.

Florece donde estés plantado. Ese principio, está basado en la Palabra de Dios. Como buenos cristianos, debemos ser fieles en el lugar donde Dios nos ha plantado. No trates de brillar por cuenta propia, deja que Dios te exalte y te dé promoción donde estás. Si eres diligente, fiel, humilde y motivado por un corazón de servidor, encontrarás los principios de la Palabra de Dios trabajando en ti. La Biblia nos dice: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” 1Pedro 5:6

Tú eres responsable de tu vida y felicidad, de esa vida darás un día cuentas al Señor, lo que ahí logres de bueno, eso será el fruto de tus elecciones, de tu voluntad y determinaciones indomables que no se deben dar por vencidas,  por grave que sea la situación por la que estés pasando en estos momentos.

Independientemente de las situaciones que te toquen vivir, tu alegría y razón de vivir no provienen de afuera, no depende de los demás ni de las circunstancias. Tú puedes proporcionártela cada día, viviendo en el hoy, en el aquí y ahora, sean cuales fueren las circunstancias, floreciendo ahí en el lugar y con las personas que Dios te puso en la vida.

Recuerda que las crisis forman parte de la vida. Lo inteligente y práctico es aceptarlas y transformarlas en una oportunidad extraordinaria para fortalecernos y enriquecernos.

Muchos creen que entrar a los caminos de Dios es vivir en una "religión", otros creen que eso es ser fanático y así cada persona tiene su propia creencia en cuanto a ello, sin embargo, hasta que no entremos de lleno a caminar de la mano de Dios no lograremos experimentar los beneficios que Dios le da a aquellos que nos atrevemos a caminar de su mano, obedeciendo su palabra y poniendo sus principios como prioridad en nuestras vidas.

En los momentos que lees estas líneas, muchas familias, (quizá la tuya pueda ser una) se las están viendo de mal en peor, el matrimonio destruyéndose, los hijos revelándose contra sus padres en drogas, adulterios, peleas, iras, enojos, engaños y todo ello poco a poco van debilitando los hogares de modo que va entronizándose una soledad impresionante en esas familias la cual únicamente puede desaparecer cuando se le permite a Jesús entrar en ese hogar.

"La casa de los impíos será asolada; pero florecerá la tienda de los rectos." Proberbios14:11.

En esta palabra podemos entender que toda siembra tiene su cosecha; aquellas personas que desmeritan la palabra de Dios y que ni se interesan por agradar a Dios, poco a poco van perdiendo todo. Van quedando solas, en hogar o en estado de apariencia, de tal manera que la soledad las hace presa fácil de cualquier idea o pasión y el enemigo mas y más se apodera de lo que en ellos hay, los hijos quedan en los vicios divagando en la vida porque no tienen una guía y un camino el cual seguir, el matrimonio se destruye y todo se va a la ruina; los empleos se pierden como consecuencia de esa inestabilidad, pero no así le sucede a aquel hogar en el cual se guardan los principios de la palabra de Dios; esto no quiere decir que no habrá dificultades y problemas el detalle más importante, es que no nos enfrentamos a ello solos sino de la mano de aquel que tiene solución a todo problema.

Posiblemente cuando no damos frutos donde estamos plantados (hogar, escuela, trabajo, etc.), habrán momentos en donde todo parece que todo se va al suelo, como le sucedía al pueblo de Israel, pero Dios de repente hizo nacer un Renuevo, una pequeña raíz la cual floreció cuando todo parecía haberse marchitado e ido al suelo; quizás esto sea lo que esté sucediendo en tu vida, hogar, trabajo, estudios, matrimonio y en la situación que estés viviendo, es posible que muy lentamente han habido cosas que se han ido opacando; pero en este momento quiero recordarte, que con la fe en Dios, tu casa va a florecer, tu matrimonio va a florecer, tu vida va a florecer, tu economía va a florecer, tu ministerio va a florecer, aunque ha pasado a lo mejor mucho tiempo y parecía que nunca mas volverías a ser feliz y experimentar el gozo y regocijo que es reflorecer y resplandecer.

No importa tu condición o lo que estés pasando, Dios da en nosotros retoños, solo tienes que creer e inspirarte, por favor lee esto: Zacarías 3:1..7 “:1 Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. 2 Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? 3 Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. 4 Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. 5 Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie. 6 Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: 7 Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar. 8 Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo.”


“...mi siervo el Renuevo”: profecía de la venida de Jesús y por si no estabas enterado, Jesús ya vino hace aproximadamente dos mil diez años y por ello en cumplimiento de aquella promesa es que la tienda de los rectos florecerá; aunque a los demás les visite ruina, escasez, falta de trabajo, falta de amor, destrucción; a ti te visitara la mano poderosa de Dios porque te atreviste a caminar rectamente de acuerdo a su palabra; ahora, pero ya, es el tiempo de alzar la mirada y de ya no estar con la cabeza abajo y mucho menos estar llorando por lo que paso, es tiempo de que te goces en Dios porque él va hacer florecer aquello que parecía haberse marchitado; aunque muchos te hayan dicho de allí no te levantas, de allí no sales, no podrás salir adelante; en este momento te digo en el nombre de Jesús, levanta tu mirada y reconoce que El Dios Todopoderoso hará florecer nuevamente lo que un día se marchito.

Una joven pareja se mudó a otra ciudad, lejos de la familia y los amigos. Llegó la mudanza, la pareja desempacó sus pertenencias y el marido empezó a trabajar a la semana siguiente. Todos los días al llegar a su casa, su esposa lo recibía en la puerta con una nueva queja:
- "Aquí hace mucho calor".
- "Los vecinos no son amigables".
- "La casa es muy chica".
- "Los niños me están volviendo loca".

Y cada tarde, su esposo la abrazaba mientras escuchaba sus comentarios negativos. Lo siento, le decía, "¿qué puedo hacer para ayudarte?". Su esposa se calmaba y se secaba las lágrimas, pero empezaba con lo mismo al día siguiente. Una tarde, su marido llegó a su casa con una hermosa planta con flores.  Encontró un sitio apropiado en el jardín y la plantó. "Querida, le dijo, cada vez que te sientas triste, sal al jardín. Imagina que eres esa plantita y mira como crece en tu jardín". Cada semana traía a casa un árbol nuevo o rosales, o plantas y las plantaba en el jardín.  Su esposa cortó algunas flores y se las llevó a una vecina. Cada mañana regaba el jardín y observaba el crecimiento de las plantas. También creció la amistad con otras mujeres de la cuadra y le pidieron consejo con sus jardines. Muy pronto, también le estaban pidiendo consejo espiritual. Al finalizar el año siguiente, el jardín de esta pareja se parecía a los jardines que aparecen en las revistas.
  
Nuestro Padre Celestial sabe que todos tenemos que aprender a florecer en el lugar en el cual hemos sido trasplantados. Con su sabio toque de amor, no sólo vamos a florecer sino que vamos a producir continuamente el fruto del amor, la ternura y el contentamiento.




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El cristiano y la cirugía plástica.


El hecho de que cada día surjan en el mundo cristiano hospitalario mas y más áreas de cirugía plástica y/o estética, (incluimos en ella el área odontológica), es una prueba elocuente del serio e importante desarrollo alcanzado por esta parte de la cirugía. En verdad, la cirugía plástica o -como también se la llama, teniendo en cuenta las leves diferencias de significado- estética o reparadora, ya era practicada desde la remota antigüedad en proporciones y con medios rudimentarios, ha dado pasos de gigante en el presente. A tal clase de autonomía han concurrido, de una parte, el progreso universal de las ciencias médicas; de otra, el crecido número de casos que requieren la intervención del cirujano restaurador.

Podríamos apuntar a la cirugía plástica como una ciencia y un arte, ordenado en sí mismos al beneficio del ser humano y en lo que concierne a la profesión, como una profesión en que se encuentran empeñados importantes valores éticos y psicológicos.

El desarrollo reciente de la cirugía plástica y más propiamente estética, ha tenido vivo durante mucho tiempo en la conciencia cristiana el interés en torno a la licitud de sus intervenciones, particularmente de las encaminadas no tanto a la recomposición funcional, cuanto a obtener un positivo embellecimiento de la persona, por ejemplo, con la modificación de los rasgos  fisonómicos o simplemente con la supresión de las arrugas sobrevenidas por el transcurso natural del tiempo.

La belleza física del ser humano, manifestada principalmente en el rostro, es en sí misma un bien y por lo tanto, apreciable y deseable. Ella es, en efecto, un sello de la belleza del Creador, perfección del compuesto humano, síntoma normal de la salud física. Casi mudo lenguaje del alma, por todos inteligible, la belleza está ordenada a expresar al exterior los valores internos del espíritu.

Cuando estudiamos anatomía artística (el autor aparte de Pastor y Sociólogo, tiene un grado de Licenciatura en Artes con especialidad en Artes Plásticas) aprendemos que la belleza física del cuerpo y del rostro humano exige la perfección de cada uno de los miembros o partes, la armonía entre ellos y sobre todo, la sinceridad en expresar los valores internos del espíritu, papel que es propio del rostro. Respecto a los dos primeros elementos, desde la remota antigüedad existen pautas bien conocidas por los artistas y por los hacedores de la cirugía plástica, como aquel, por ejemplo, que reparte el perfil del rostro desde el arco superciliar a la barbilla en seis medidas iguales; o bien el otro, que establece la perfección de la línea nasal en su derechura. Sin embargo, éstos no pretenden fijar un tipo único de belleza, mucho menos para todas las razas humanas, sino los límites fuera de los cuales están la imperfección y la deformidad. Mientras que la perfección y la armonía de las partes son fácilmente reconocibles y están casi sujetas a medidas, la sinceridad de expresión nace sólo de la intuición de quien observa; y, sin embargo, es elemento más determinante al imprimir en un rostro el sello de la belleza, dando lugar a una variedad casi infinita de tipos.

La moral cristiana, que mira, abraza y regula la totalidad de los valores humanos, no puede menos de asignar a la belleza física el puesto que le compete y que ciertamente, no está en la cima de la escala de valores, puesto que no es un bien ni espiritual ni esencial.

La moralidad de las operaciones de cirugía estética depende de las circunstancias concretas de cada caso. En la valoración moral de éstas, las principales condiciones que se presentan a la cirugía estética, son las siguientes:
·        que la intención sea recta,
·        que la salud general del sujeto esté defendida contra notables riesgos,
·        que los motivos sean razonables y proporcionados al medio extraordinario a que se recurre.

No se legitima una intervención requerida con el propósito de acrecentar la lascivia de seducción o de inducir así fácilmente a otros al pecado; o para esconder un reo a la justicia; o que cause daño a las funciones regulares de los órganos físicos; o que se quiera por mera vanidad o capricho de la moda.

Por el contrario, numerosos motivos legitiman a veces la intervención.

Algunas deformidades o también imperfecciones son causa de frustraciones psíquicas en el sujeto o se convierten también en obstáculo para las relaciones sociales        y familiares o en impedimento, especialmente en personas dedicadas a la vida pública o al arte, para el desarrollo de su actividad.

Cuando la reparación estética no es posible, las escrituras cristianas, en su inagotable riqueza, están en condición de sugerir los motivos e inspirar la fuerza que hacen tolerar con serenidad los defectos físicos permitidos por los designios divinos.

Considerada así la belleza física a la luz cristiana y respetadas las condiciones morales indicadas, la cirugía estética, lejos de oponerse a la voluntad de Dios cuando restituye la perfección a la obra máxima de la creación visible, el hombre, antes parece que la secunda y que le rinde más claro testimonio a su sabiduría y bondad.

De acuerdo con la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, los procedimientos quirúrgicos más comunes, son con fines cosméticos, aumento y/o elevación del busto, liposucción, (la extracción de grasa del cuerpo), estiramiento facial, levantamiento de los párpados, glúteos y otras partes del cuerpo; tratamiento de várices en las piernas, inyecciones de botox o grasa, remodelación de nariz y rostro. Aproximadamente dos millones y medio de estadounidenses se sujetan a esta clase de procedimientos quirúrgicos cada año, invirtiendo mucho dinero y sacrificando tiempo y comodidad.  América Latina muestra también cada día un auge mayor para este tipo de intervenciones quirúrgica. Pero debemos tener presente que cuando la motivación de una persona para someterse a cirugía es el de la vanidad, esa persona se ha convertido en su propio ídolo.

La Biblia nos advierte que no seamos vanos o engreídos: Filipenses 2:3..4 “3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;  4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” y que no atraigamos la atención sobre nosotros mismos por nuestra apariencia física 1 Timoteo 2:9 “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,”. Por otra parte, este tipo de intervenciones presentan el problema del costo. La mayoría de las compañías de seguros no cubren los costos asociados con cirugías cosméticas, así que los gastos salen del bolsillo del paciente.

Para los países pobres como los latinoamericanos y aun para la extensa mayoría de migrantes en los Estados Unidos, esta es una consideración importante, porque casi toda la gente tiene una familia cuyas necesidades debe atender y los gastos por la cirugía plástica jamás deberán anteceder a las necesidades de la familia. La Biblia también nos dice que necesitamos usar sabiamente el dinero que Dios nos ha confiado (Proverbios 11:24-25; Lucas 16:10-12). Dentro de todas las consideraciones, no hay que dejar por fuera el riesgo de caer en manos de charlatanes o de profesionales no preparados o autorizados para el ejercicio de estos tratamientos quirúrgicos, altamente numerosos son los casos de en donde el supuesto remedio, en este caso la cirugía, sale peor y más caro que la cura. Las deformaciones a consecuencia de una mala praxis generalmente son irreversibles.

Lo más importante que debe hacerse antes de tomar la decisión de someterse a una cirugía plástica, es consultar a Dios acerca de este asunto. La Biblia nos dice que a Dios le interesa cada problema y preocupación que tenemos, así que debemos llevarle a Él nuestros problemas (1 Pedro 5:7). A través de la sabiduría y guía del Espíritu Santo y la Palabra de Dios, tendremos la habilidad para tomar decisiones que le agradarán y lo honrarán. "Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada." (Proverbios 31:30).

Aún el cirujano plástico más hábil, no puede detener el paso del tiempo y todas las cirugías cosméticas eventualmente llegarán al mismo resultado: el envejecimiento. Aquellas partes del cuerpo que fueron levantadas, se colgarán de nuevo y aquellos rasgos faciales que fueron alterados cosméticamente, eventualmente se arrugarán. Es mucho mejor trabajar en embellecer al ser interior "el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." (1 Pedro 3:4). Amen.