Político... Y Cristiano


Actualmente la iglesia evangélica latinoamericana juega un papel en la política. Los políticos tradicionales, han encontrado un numero atractivo de votantes en el crecimiento numérico de la iglesia. Estos políticos han llevado a evangélicos a cargos públicos, pero lamentablemente su participación no ha significado un énfasis de fe y de vida de la iglesia. Existe falta de preparación responsable de aquellos que representan a la iglesia. Por lo cual urge establecer criterios para reivindicar la participación del pueblo evangélico en la política latinoamericana.

Para ilustrar esta parte, permítanme presentar la siguiente anécdota:
“Cuentan que un día cuando caminaba por la calle, un político es atropellado por un auto y muere... su alma llega al paraíso (se cree que por un error) y se encuentra a la entrada a San Pedro en persona...
-Bienvenido al paraíso –le dice San Pedro- y antes que te acomodes, déjame decirte que parece que hay un problema, pues raramente un político como tu llega hasta aquí y no estamos seguros que hacer contigo... Lo que haremos será que pasaras un día en el infierno y otro día en el paraíso y luego tu escoges donde quedarte... Lo lleva al ascensor y este baja, baja, baja y baja, hasta el infierno. Las puerta se abren y se encuentra justo al centro de un verde campo de golf... a lo lejos se ve un club y en este están todos sus amigos políticos que murieron antes que él, todos vestidos de traje de noche y muy contentos. Corren a saludarlo, se abrazan y se recuerdan de los buenos tiempos en que se enriquecían a base del dinero del pueblo... juegan un partido de golf y por la noche cenan en el club con langosta y caviar... comparten la noche con hermosas jovencitas. Se encuentra con ellos el diablo, que de hecho es un tipo muy simpático que se divierte cantando y contando chistes... Se esta divirtiendo tanto, que antes que se de cuenta es ya hora de irse. Todos lo llevan al ascensor, le dan un abrazo y sube.

El ascensor sube, sube , sube y se abre la puerta en el cielo... se encuentra con San Pedro quien le dice: Ahora es el momento de pasar al cielo... y pasadas veinticuatro horas de nube en nube, cantando, tocando arpa y viendo lo que ojos jamás vieron... Antes que se de cuenta el día a pasado y San Pedro va a buscarlo... –Ya has pasado un día en el infierno y otro en el cielo, ahora debes elegir tu eternidad- dice San Pedro. El hombre piensa y luego dice: después de estar un día en el infierno y otro en el cielo, creo que mas me he divertido en el infierno... lo llevan al ascensor y este baja, baja, baja y baja...

Cuando las puertas se abren, se encuentra en  medio de una tierra desierta, pestilente, cubierta de excremento y suciedades de todo tipo...ve a todos sus amigos cubiertos en harapos, con una bolsa negra y recogiendo aquellas inmundicias... llega el diablo con una bolsa negra y le pone un brazo en los hombros... el político confuso dice: no entiendo... ayer estuvimos aquí... en fiesta... con música... baile... lindas jovencitas... langosta... caviar... vino... y nos divertimos mucho... y.... y.... ahora... todo lo que hay es un terreno desértico... lleno de porquerías y mis amigos parecen miserables... El diablo lo mira, sonríe y le dice... ayer estábamos en campaña... hoy..., ya votastes por nosotros

Antes en las iglesias el énfasis era lo espiritual. En época de elecciones los pastores, que en ese entonces eran muy influyentes, enseñaban que la política no era para los creyentes.

Ha pasado mucho tiempo y la iglesia latinoamericana ha crecido en número. Hemos pasado de ser un puñado de hombres y mujeres menospreciados y perseguidos a ser un porcentaje importante de la población. A pesar de ese crecimiento, algunos de los viejos énfasis siguen siendo la base de lo que creen y de lo que viven muchos de los actuales miembros de la iglesia. Veamos algunos aspectos:

-La predicación ha sido principalmente evangelística. Se promueve la salvación individual y se descuida la dimensión social de la misma.

-El discipulado, cuando lo hay, se centra en aprender de las Escrituras pero no en vivirlas. Se ha perdido el énfasis en el testimonio personal.

-El crecimiento numérico ha dado origen a iglesias autóctonas, muchas de ellas, sin un sustento doctrinal sólido. Tenemos ahora un cristianismo popular mezclado con creencias no bíblicas. Nuestro repudio por lo mundano nos ha llevado a olvidar que aun estamos aquí y solo nos preparamos para llegar al más allá. En muchos casos no sabemos como vivir siendo sal y luz, porque nos hemos retirado del mundo. El tamaño de las iglesias nos ha hecho creer que nuestro poder está en los números y no en el Señor. En algunos países el crecimiento numérico nos ha hecho pensar que tenemos en nuestras manos el poder de decidir una elección presidencial.

-En casi todos los países de Latinoamérica han surgido personas cristianas que quieren ingresar a la política. Algunos se convirtieron siendo políticos, otros han descubierto su "llamamiento" luego de pasar algún tiempo en la iglesia. En la mayoría de las casos la experiencia ha sido catastrófica. Pocos han logrado ascender y una vez ahí no han sabido como ser cristianos en círculos de poder y han terminado dando mal testimonio.

-En casi todos los países se ha intentado instrumentalizar la iglesia en busca de respaldo para llegar al poder. Se han levantado partidos políticos y en no pocos casos, personas con supuestas buenas intenciones, pero ingenuas, han hablado en nombre de los cristianos evangélicos y nos han dejado en ridículo.

Abusivamente pretendo dar algunas directrices, pero antes apuntemos algunas características del político latinoamericano actual:

a) Los políticos profesionales y empíricos seguirán tratando de manipular al pueblo cristiano para lograr sus fines.

b) Los partidos políticos ponen poca o ninguna atención a la base política-doctrinal y la lucha por el poder se enfoca más en la capacidad administrativa.

c) El ciclo de esperanza generado por cada elección se está reduciendo. El pueblo, ante la corrupción y el incumplimiento de las promesas de campaña, se está volviendo pesimista, lo cual atenta contra la democracia.

d) La Asamblea Legislativa o Congreso, así como el Poder Judicial han estado siendo cuestionados por su corrupción e inoperancia. Las medidas correctivas son de carácter represivo y no existen esfuerzos serios para la recuperación de valores.

¿Cómo evitar que las experiencias negativas de los cristianos en la política se sigan repitiendo? Permítanme compartir algunas ideas:

1. El liderazgo debe tomar conciencia de que hay muchos campos en el mundo en donde es legítimo ser sal y luz. La iglesia debe reconocer que toda actividad humana legítima es un campo de misión. La política no es mala en si, Dios está interesado en gobernantes justos y capaces. Dios desea el bienestar de los pueblos y en esto juegan un papel importante los políticos.

2. La iglesia debe preparar a sus miembros a ser cristianos en el medio social y laboral en el cual les corresponde vivir. Mucho del discipulado que se da hoy día es enseñanza teórica que tiene muy poco que ver con el vivir diario. Gran cantidad de gente ha llegado a la iglesia, pero aun conserva muchas de sus viejas costumbres. Tenemos que enseñar a los miembros de la iglesia a vivir su fe, predicar con ejemplo y con palabra.

3. Debemos organizar las actividades eclesiásticas dejando un espacio para que los cristianos sigan insertos en su mundo social y laboral, de lo contrario no lo podrán cambiar. Cuando la gente se convierte, la queremos tan involucrada en las actividades de la iglesia que ya no tiene tiempo para servir de sal en el mundo. La efectividad de la misión de la iglesia está precisamente en que permanezcamos en el mundo y nos convirtamos en embajadores del Reino de Dios.

4. El liderazgo de la iglesia debe organizar actividades de reflexión sobre como manifestar las señales del reino en medio de la situación cultural y social imperante. No basta con tener buenas intenciones, se necesita preparación y experiencia. Los cristianos interesados en política o que ejerzan algún puesto de servicio deberían de participar de actividades de reflexión sobre problemas nacionales y las posibles alternativas de solución desde una perspectiva cristiana. El pastor interesado en la madurez de sus fieles necesita estar informado y recomendar buenos libros que promuevan la reflexión y profundización de temas sociales.

5. La iglesia debería organizar actividades propias para personas con profesiones específicas. Los profesionales tienen que enfrentar, al igual que otros trabajadores, situaciones que retan su fe, o bien, que necesitan definir como su posición cristiana. Los profesionales y trabajadores en campos específicos son las personas indicadas para asesorar a los servidores en el campo político.

6. Las iglesias deben rechazar todo intento de manipulación política. La iglesia debe mantener su libertad de opinión para poder aconsejar o apoyar a cualquier grupo que haga lo bueno para el país o para la comunidad, así como también para estar en desacuerdo y denunciar a todo aquel que esté haciendo lo perjudicial para la comunidad. Los políticos cristianos deben aprender a respetar la iglesia y no involucrarla en su propio proyecto político. El púlpito y el ministerio son para promover y proclamar a Cristo y su obra, no proyectos políticos partidistas de hermanos en la fe.

7. A los miembros de la iglesia se les debe dar instrucción para ejercer sus deberes y derechos ciudadanos en forma responsable. El cristiano está llamado a pensar en beneficio de los demás y de la comunidad. La iglesia debe tener una actitud semejante de buscar el beneficio común y nacional, antes que el beneficio propio. Se debe recordar a los miembros que no por ser cristiano un candidato será un buen funcionario. En la historia bíblica el Señor usa como sus instrumentos aun a inconversos, mientras que algunos miembros del pueblo de Dios tuvieron que ser desechados.

8. Los líderes cristianos en partidos políticos, si deciden esa vía, lo más aconsejable es que no estén al frente de iglesias o ministerios cristianos específicos. 

9. La iglesia debe asumir un papel profético al denunciar todo aquello que se opone a lo enseñado en la Palabra de Dios (pecado) y de apoyo a proyectos en beneficio de la comunidad (el bien común). Esto requiere un esfuerzo en el estudio e interpretación de la Biblia, esto es precisamente lo que Dios espera de nosotros.


Si deseamos bendecir a nuestras naciones y prepararnos responsablemente. Una participación irresponsable afecta el testimonio y avance de la obra de Dios. La no participación tampoco es una opción, ya que estamos llamados a ser bendición en medio de nuestros pueblos.

Sueña, Planifica Y Cree

Sueña, planifica y cree en el Señor para cumplir tus metas y lograr tus objetivos, aunque parezcan imposibles. Cuando revisamos nuestra vida, encontramos muchos logros y también fracasos. Por ambas cosas, debes dar gracias a Dios que te dio la oportunidad de vivirlos y aprender de ellos. José, llamado "El soñador", es uno de los grandes hombres de fe que la Biblia nos presenta. Él nunca dejó de creer en la Palabra y nos enseña que peder en algo, no significa ser derrotados. 

Los momentos difíciles también son pasos hacia nuestros sueños. Así lo vivió José a quien Dios le había otorgado dos sueños desde su infancia. En el primero, veía unos manojos de trigo inclinándose ante él y en el segundo, veía al sol, la luna y once estrellas, honrándole. Cuando le contó los sueños a su familia, se ganó la envidia de los hermanos.

Génesis 37:19-24 relata: “Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.  Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.  Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos. Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre.  Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí;  y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.”

Rubén, el hermano mayor, salvó a José de la muerte y se fue a pastorear, pero al volver, no lo encontró porque los hermanos lo habían vendido como esclavo. La Palabra cuenta que lo tiraron en una cisterna, es decir, un pozo vacío. José estaba allí dentro, en lo más profundo y su impulso no era continuar excavando sino ver hacia arriba. Intentaba encontrar una salida, elevando sus ojos al cielo, buscando ayuda. Al final, su sueño se hizo realidad y llegó a ser un hombre poderoso que salvó del hambre a su pueblo y al imperio más grande sobre la tierra.

Muchas veces nos encontramos en una situación similar. Necesitamos nos metan dentro de un pozo para que meditemos y reactivemos nuestros sueños. A veces, hay que tocar fondo para comprender que la única solución es levantar los ojos al cielo y pedirle ayuda al Señor. Aunque nos parezca increíble, allí, en el fondo, es el mejor lugar para iniciar porque ya no se puede bajar más y lo que queda es subir.

Para iniciar una obra, debemos considerar tres aspectos importantes.

Lo primero es soñar. Dios no puede obrar en una persona que no tiene sueños porque Dios habla el lenguaje de la fe. Dios necesita hombres que crean y tengan sueños que parezcan locura realizarlos.

Los sueños son la chispa para el inicio de la creatividad que nos impulsa a la acción. Quien no sueña en grande, no puede ser hombre de fe porque no le brinda a Dios la oportunidad de creerle y que intervenga con Su poder. Si sus sueños son pequeños no hay necesidad que el Señor se manifieste. Para realizarlos, debes trabajar para que se logren.

Cuando salí del bachillerato, me hicieron pruebas de aptitud para ayudarme a descubrir qué carrera seguir en la universidad. Cuando tuve la cita para conocer mis resultados, el psicólogo me dijo: "Tienes una característica que puede ser considerada como ventaja y defecto, dependiendo de cómo la utilices. Eres un soñador, haces castillos en el aire y tienes una gran imaginación. Eso es bueno, pero debes aprender a aterrizarlos, de lo contrario, tus sueños no realizados, se convertirán en frustración". Y es cierto, los sueños sin alcanzar se mueren y son como pesados ataúdes que debes cargar por el resto de tu vida.

Estar en el fondo de un pozo es la oportunidad para que tu sueño se haga realidad porque es el inicio de un proceso de fe. Un día soñé con servir a Dios y fui específico al pedírselo porque le dije: "Quiero organizar eventos y llevar Tu Palabra por el mundo". En ese momento, no estaba tiempo completo en la Iglesia, pero invité a mi pastor a tomar un café y le presenté mi sueño en dos hojas que me recibió y guardó. Pasaron los días y semanas y parecía que el sueño no era importante. Un día, el Pastor me llamó y dijo, sacando las hojas: Recuerdo tu sueño, ¿quieres organizar San Marcos?... Le respondí que sí de inmediato, aunque después reaccioné al pensar que nunca había organizado algo así. Pero era mi sueño y no daría un paso atrás. Ahora puedo testificar sobre los milagros que he visto, no sólo en las sanidades sino en la organización de los eventos. El Señor es fiel y lo demuestra día a día.

El segundo consejo es aterrizar tus sueños, ponerles pies para lograr que avancen.

Planifica alcanzarlos a través de pequeñas metas. Conviértelos en una visión que se concrete en un proceso cuantificable y medible. Escríbelos para comprenderlos mejor y visualizar la forma de hacerlos realidad. Por ejemplo, si sueñas con triunfar en E.U., empieza por aprender inglés.

La visión de Dios es grande, no se queda en sueños, no tiene límites, así como la fe que puede hacer maravillas. Cuando tenemos una visión, es tiempo de orar y entregársela al Señor quien ha plantado los sueños en nuestro corazón. Tener visión es ver lo que Él ve, planificar y transformarlo en realidad.

El tercer elemento es tener fe. Sólo quienes creen la Palabra y la ponen en práctica pueden transformar lo imposible en posible.

Si quieres prosperar, empieza por leer las promesas que Dios tiene para tu vida. Refresca tu sueño y comienza a verlo como si fuera realidad.

Josué 1:8..9 aconseja: Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas. Mantén este versículo donde lo veas siempre para que recuerdes que la Palabra es tu fundamento de fe para que tus sueños se cumplan. 

La Biblia es como tu motor y debes conocerla para saber qué desea el Señor para tu vida. Si manejas un carro que no conoces, no sabes cómo te responderá el motor, no sabrás si puede rebasar o frenar a tiempo. Pero si el carro es tuyo y lo conoces, sabes cuál será su desempeño. Así es la Palabra del Señor, hay que conocerla para ponerla en práctica y avanzar. De nada sirve andarla bajo el brazo si no la lees y echas mano de su potencial.

q       Si quieres salud, lee 3 Juan 2 que dice: "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma".
q       Si deseas casarte, busca Proverbios 18:22 que explica: "El que halla esposa halla el bien, ? Y alcanza la benevolencia de Jehová".
q       Y si ya estás casado y deseas lo mejor para tu hogar, guíate por Proverbios 5:18: "Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre".
q       Y en todo momento recuerda lo que dice Romanos 8:28: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".

Dios tiene una promesa y palabra para que creas en cada cosa que sueñas. Solo quienes sueñan, planifican la visión y creen en Su Palabra, logran cumplir sus sueños. Cada uno tiene sus sueños personales y para lograrlos debemos poner en practica los consejos anteriores, Tienes Su Palabra que desea hacerte libre para que sueñes y creas.  Tan solo debemos sembrar y cosechar, pero creyendo en una buena cosecha. 

Los Amigos De Job

Un amado hermano argentino me escribía en días pasados y entre sus cosas me decía: “Hermano que bendición de Dios debe haber en Usted, que siempre semana a semana tiene el animo de escribir cual si no pasase alguna pena”... cual si no pasase alguna pena... hermanos preciosos las paso y que penas, pero debo proseguir hacia la meta. He notado que cuando bendiciones grandes, de esfuerzos de años están a las puertas y ya el enemigo no puede robarlas, este sinvergüenza viene y trata de quitarme el gozo de esas victorias, así ha sido siempre... el año pasado mi hija mayor ya para salir de la especialización de Ortodoncista en la republica de Guatemala, el enemigo se ensaño por medio del robo, del arruinarnos el vehículo y por ultimo a punto estuvimos de ser secuestrados y quizás hasta muerto en una visita de almuerzo a San Lucas... en estos momentos que escribo estas líneas estoy a tres días en que mis otras dos hijas siguientes defiendan su tesis para el grado de psicólogas, pero hace menos de veinticuatro horas la vivienda se me encareció en un 55.56%, mas otros gastos de reparaciones urgentes que hay que hacerle a dicha vivienda... pero... ¿sabe una cosa?, cuando usted el lunes, lea este estudio en el Nombre de Jesús declaro mis hijas ya son legalmente Psicólogas para honra y gloria de Jehová. 

Cuando esos momentos se agudizan clamo a Dios para que me de discernimiento y revelación de sus pensamientos, que no son mis pensamientos y siempre termino ahondando en Job, hoy quiero compartir con usted, una de las tantas enseñanzas que podemos sacar del libro de Job, es la de los tres amigos, esta es un buen punto de reflexión, porque cuanto andamos pasando pruebas, siempre aparecen esos “amiguitos doctos”, sabios en su propia opinión. Cuidado no los oigas, pudiera suceder que por salir de una, caigas en otras peores. No pretendo realizar un examen minucioso de las discusiones que se sucedieron entre Job y sus amigos, (abarcan más de 29 capítulos). Sólo citare fragmentos de los discursos de los tres amigos, lo cual posibilitará al lector formarse una idea del verdadero estado de estos errados hombres.

Elifaz: Es el primero en tomar la palabra. “1 Entonces respondió Elifaz temanita, y dijo:  2 Si probáremos a hablarte, te será molesto;  Pero ¿quién podrá detener las palabras?  3 He aquí, tú enseñabas a muchos,  4 Al que tropezaba enderezaban tus palabras,  Y esforzabas las rodillas que decaían. 5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas;  Y cuando ha llegado hasta ti, te turbas.  6 ¿No es tu temor a Dios tu confianza?  ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos? 7 Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido?  Y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?  :8 Como yo he visto, los que aran iniquidad  Y siembran injuria, la siegan.” (4:1..8). Asimismo: "Yo he visto al necio que echaba raíces, y en la misma hora maldije su habitación" (5:3; véase también 15:17).

A partir de estas palabras es evidente que Elifaz es de esa clase de gente que le gusta argüir basándose en su propia experiencia. Su máxima era: "Yo he visto." Ahora bien, es posible que lo que "hayamos visto", sea absolutamente verdadero. Pero es un error garrafal hacer de nuestra experiencia individual una regla general; no obstante, muchos tienen esta inclinación. ¿Qué tenía que ver la experiencia de Elifaz con la situación de Job? Tal vez él jamás se encontró con otro caso exactamente igual al de Job; y conque hubiera habido un solo rasgo de disparidad entre los dos casos, todo el argumento basado en la experiencia de uno de ellos, no habría sido de ninguna utilidad para el otro. Y esto se hace realidad  en lo sucedido con Job: tan pronto como Elifaz terminó de hablar, Job (que no le había prestado la mínima atención) prosiguió hablando de sus propias aflicciones, intercalando palabras de justificación propia y amargas recriminaciones contra los designios de Dios (capítulos 6 y 7).

Bildad: Es el segundo en hablar. Presenta un argumento diferente. No menciona ni una sola vez sus experiencias ni el resultado de su propia observación. Apela a la antigüedad. “8 Porque pregunta ahora a las generaciones pasadas,  Y disponte para inquirir a los padres de ellas;  9 Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos,  Siendo nuestros días sobre la tierra como sombra.  10 ¿No te enseñarán ellos, te hablarán,  Y de su corazón sacarán palabras?” (8:8..10).

Bildad nos conduce a un campo mucho más vasto que el de Elifaz. La autoridad de una multitud de "padres" tiene más peso y respeto que la experiencia de un simple individuo. Por otro parte, dejarse guiar por la voz de una multitud de hombres sabios y eruditos sabe mucho más a modestia que hacerlo por la experiencia de tan sólo uno de ellos. Pero la cuestión es que ni la experiencia ni la tradición servirán de algo. La primera puede ser verdadera; pero a penas hallaremos a dos personas cuyas experiencias coincidan de forma exacta. En cuanto a la última, es un raudal de confusión; pues un padre difiere de otro y nada puede ser más voluble e incierto que la voz de la tradición.

Luego entonces, las palabras de Bildad no hicieron efecto en Job igual que las de Elifaz. El uno estaba tan lejos de la verdad como el otro. Si ellos hubieran apelado a la revelación divina, ¡cuán diferentes habrían sido los resultados! La verdad de Dios es la única regla, la única gran autoridad. Es según su medida que todo debe ser medido; y todos, tarde o temprano, habrán de inclinarse bajo su autoridad. Ninguno tiene derecho a establecer su experiencia como regla para los demás. Y si ningún hombre tiene este derecho, tampoco lo tiene una multitud de hombres. En otras palabras, es la voz de Dios (no la voz del hombre) la que nos debe gobernar. Ni la experiencia ni la tradición, sino la Palabra de Dios sola es la que pronunciará el juicio en el día postrero. ¡No lo perdamos nunca de vista!.

Zofar: Revisemos brevemente la primera parte de su discurso: “5 Mas ¡oh, quién diera que Dios hablara,  Y abriera sus labios contigo,  6 Y te declarara los secretos de la sabiduría,  Que son de doble valor que las riquezas!  Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos de lo que tu iniquidad merece” Leemos también: "13 Si tú dispusieres tu corazón,  Y extendieres a él tus manos;  14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti,  Y no consintieres que more en tu casa la injusticia,  15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha,  Y serás fuerte, y nada temerás" (11:5-6; 13-15).

Estas palabras suenan a legalismo. Muestran claramente que Zofar no tenía un sentido justo del carácter de Dios. No conocía a Dios. Ninguno que posea un verdadero conocimiento de Dios podría hablar de Él como de alguien que abre su boca contra un pobre pecador afligido o que exige algo de una criatura desvalida y necesitada. Dios no es contra nosotros, sino por nosotros (Romanos 8:31). Él no es un demandante legal, sino un generoso dador. Fijémonos en los últimos versículos que leímos; Zofar dice: "Si tú dispusieres tu corazón" (v. 13). Ahora bien, ¿qué pasaría si Job no hubiera dispuesto su corazón? Es cierto que un hombre debería tener siempre dispuesto su corazón; pero ello será posible en tanto y en cuanto su estado moral sea bueno. Job, lamentablemente, no se hallaba en un buen estado, por lo que, cuando intenta disponer su corazón, no encuentra en él otra cosa que iniquidad. Y ¿qué debería hacer entonces? Zofar no se lo podía decir -como tampoco se lo podía decir ninguno de su escuela-. Ellos solamente conocían a Dios como un severo opresor, como alguien que sólo abre su boca para hablar contra el pecador. ¿conoces a alguien así?

Los tres ellos estaban equivocados. La tradición, la experiencia y el legalismo son todos igualmente defectuosos, limitados y falsos. Ninguna de estas tres cosas, ni las tres juntas, podían ser de ayuda para Job. Ellas sólo "oscurecían el consejo con palabras sin sabiduría" (38:2). Ninguno de los tres comprendió a Job; es más, ellos no conocían ni el carácter de Dios ni su propósito respecto de la prueba de su querido siervo. Estaban en un error. No sabían cómo presentar a Dios ante Job. No introdujeron a Dios en sus pláticas. Dijeron algunas cosas verdaderas, pero no poseían la verdad. Sacaron a relucir sus experiencias, su tradición y su legalismo, pero no expusieron la verdad.

Por ello, los tres amigos no pudieron persuadir a Job. Su raciocinio era de una naturaleza parcial y en vez de callar a Job, sólo lograron una discusión que parecía interminable. Job, entonces, no deja de contestarles palabra por palabra, y de agregar muchas más: "Ciertamente -afirma- vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. También tengo yo entendimiento como vosotros; no soy yo menos que vosotros; ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?". "Porque ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; sois todos vosotros médicos nulos. Ojalá callarais por completo, porque esto os fuera sabiduría." "Muchas veces he oído cosas como éstas; consoladores molestos sois todos vosotros. ¿Tendrán fin las palabras vacías? ¿O qué te anima a responder? También yo podría hablar como vosotros, si vuestra alma estuviera en lugar de la mía; yo podría hilvanar contra vosotros palabras, y sobre vosotros mover mi cabeza." "¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, y me moleréis con palabras? Ya me habéis vituperado diez veces; ¿no os avergonzáis de injuriarme?". "¡Oh, vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí! Porque la mano de Dios me ha tocado" (12:2-3; 13:4-5; 16:2-4; 19:2-3, 21).

Cuanto más detenidamente estudiamos las extensas discusiones que se sucedieron entre Job y sus amigos, claramente advertimos la imposibilidad de que ellos alguna vez llegaran a entenderse. Job estaba empeñado en justificarse a sí mismo; mientras que sus amigos trataban por todos los medios de inculparlo.

Ellos insistían en que como Dios es justo, los sufrimientos de Job debían de representar el castigo por pecados ocultos y que único recurso era el arrepentimiento. Job repudio sus respuestas preparadas, afirmó su inocencia y confeso su incapacidad para comprender (Caps. 3 - 31). Fue Eliú quien presento otra perspectiva, es decir, que los sufrimientos de Job, comprendían el propósito redentor de Dios de purificar mas a Job.

Al final Job deja de contender con Dios, oye su voz, entra en arrepentimiento, los amigos son mandados a pedir perdón a Job y rendir holocausto y... “42:10 Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. 42:11 Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro.  42:12 Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero”

Guarda tu fe y ejercítala en cada prueba, que al final Dios traerá su recompensa, no importa lo que digan tus amigos, lo que diga el mundo, tan solo importa lo que dice Dios. El hermano argentino escribía “cual si no pasase alguna pena...”, pero si hermano, usted, yo, todos pasamos pruebas, el asunto esta en como las enfrentamos y en quien confiamos. Amen.

Sindrome de Elí: Hijos Rebeldes Y Padres Cristianos

I Samuel 2:12-36: “12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.  13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes,  14 y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo.  15 Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.  16 Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza.  17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.  18 Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino.  19 Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado.  20 Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa.  21 Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.  22 Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.  23 Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes.  24 No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.  25 Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.  :26 Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres.  27 Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿No me manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón?  28 Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 29 ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?  30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.  31 He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa.  32 Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa.  33 El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán en la edad viril.  34 Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos morirán en un día.  35 Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos los días.  36 Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de él por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: Te ruego que me agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan.”

   

Cada año viene a nuestro país la música de los grupos de jóvenes emigrantes latinos viviendo en E.U. y las novelas juveniles mexicanas o venezolanas. En las televisoras pasan escenas de estos muchachos y son realmente tristes. Escenas que bien podrían ser para una película pornográfica. Se ven jóvenes drogándose, haciendo desmanes y esta juventud, la juventud enferma que exponen los medios, es la juventud que impone la moda. Es el tipo de ejemplo que los adolescentes de nuestros países desean y anhelan seguir (La música, la ropa y la filosofía decadente). ¡Pero lo más triste de todo esto es que muchos de esos jóvenes vienen de hogares cristianos!, son hijos de padres que van a las iglesias evangélicas y que no hacen nada porque sus hijos sigan los principios de moral que nos ha dado nuestro Señor Jesucristo. Muchos de esos padres piensan que el dejar a los hijos hacer lo que ellos quieran es la moda, y que es algo muy anticuado el educarlos bajo las enseñanzas bíblicas. 



I.- ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE ELÍ?



A) Es no tener autoridad sobre los hijos (v.22-25): A Elí, sus hijos no lo respetaban, no lo obedecían y eso es señal de que no tenía ninguna autoridad sobre ellos. Déjeme decirle, amado hermano, que si a usted sus hijos no le obedecen ni lo respetan, entonces el Mal de Elí está presente en su familia. (¿No se ha fijado cuantos jóvenes se averguenzan ahora sus padres y se jactan de desobedecerlos?, eso no es honrarlos de ninguna manera, lo cual es un serio atentado contra los mandamientos de nuestro Señor). 

B) Es consentirlos y ponerlos en primer lugar antes que a Dios (v. 29): Elí honró demasiado a sus hijos, los prefirió antes que a nada y, según él, los amo. Pero consentir no es amar. (Es típico de nosotros los padres decir: "mi hijo es bueno" y a veces los hijos son todo lo contrario). Debemos aceptar cuando están mal y ayudarlos a cambiar.



II.- POR QUE SE DA EL SÍNDROME DE ELÍ:



  Por no educarlos desde muy chicos en el respeto al Señor y a sus mandamientos (Dt. 6:6-9) ¿Cuantos padres se preocupan por la educación secular de sus hijos y los mandan a las mejores escuelas?. Pero no se preocupan por que sus hijos crezcan en el camino del cristiano. 



III.- COMO CORREGIR EL SÍNDROME DE ELÍ:
 

Hoy se habla mucho de cómo educar a los hijos. Pero la mejor educación que podemos dar siempre será aquella basada en en Cristo: 



A) Darles testimonio y ejemplo. (Tit. 2:6-7) El ejemplo y testimonio de nosotros es muy importante. Como somos nosotros así será como sean nuestros hijos. Deseche la idea de ser "amigo de su hijos". Su hijo tendrá suficientes amigos en la vida, amigos de su edad y a su gusto; pero solo tendrá UN PADRE (y una madre), un guía, un protector, un sacerdote que le enseñará de Cristo y de la senda correcta de la vida.

B) Vigilar su educación cristiana e invertir tanto dinero como esfuerzo en ello. 

C) Disciplinarlos. (Pr. 29:15) Debemos corregir a nuestros hijos (con firmeza, pero sin perder la prudencia; controle su ira). Aun a los hijos adolescentes hay que castigarlos; e incluso dejarlos, en casos muy duros, que toquen fondo. (como hizo el padre del hijo prodigo).  Una charla seria y la supresión de privilegios como dinero, acceso a internet o ropa de moda suele ser productiva. Y ante todo, cumpla lo que prometa. Nunca imponga un castigo y luego lo olvide; de esta forma muestra a sus hijos que usted no cumple su palabra y que tolerará sus faltas siempre.

D) Debemos dedicarles tiempo. (I Tim. 5:8) Proveer no es sólo lo económico, sino el tiempo y tiempo de calidad. La inmensa mayoría de errores que cometen nuestros hijos suceden mientras no están bajo nuestra vigilancia. Sepa siempre donde está, con quien y que hace su hijo. El joven inconverso puede volver a su casa a las cuatro de la madrugada (luego de haber tenido sexo y consumido drogas y alcohol); en el hogar cristiano, el joven regresa antes de que sus padres hayan ido a la cama. Este principio, aparentemente obsoleto, es fundamental en nuestras familias. En un inicio puede que el joven reniegue, pero lo agradecerá cuando sea un graduado universitario y tenga el camino de su vida ya asegurado. Sea firme, es por el futuro de su hijo.

E) Orar por ellos. ¿Cuanto tiempo ha doblado rodilla por ellos, para que Jesucristo los cambie, para que los haga siervos útiles, para que le sirva, para que no se alejen de Él?. ¿Cuantas veces ha orado por que Dios le de a usted sabiduría, buen testimonio y autoridad para educarlos?. Usted es una herramienta, tenga siempre presente que será el Señor quien haga la obra

F) Prepararnos para ser padres. Leyendo libros al respecto, desde antes de que se dé el embarazo. Yendo a talleres cristianos para padres  y sobre todo aplicando lo aprendido. 



CONCLUSIÓN:
 

En los versículos 32-33 y 36 habla de las consecuencias que tienen que sufrir tanto los padres como los hijos creado con el estigma del síndrome de Elí: V. 32 Dios los humillara y los corregirá por nosotros. V. 33 Nosotros sufriremos viéndolos sufrir a ellos. V. 36 Lo más probable es que ellos nunca destaquen, ni tengan una vida feliz

Dios quiera que hoy hayamos recibido su mensaje y lo pongamos en practica.

Tres Consejos

Proverbios 1:5: “Oirá el sabio, y aumentará el saber,


 Y el entendido adquirirá consejo”


Siempre he estado atento a ver que me enseña Dios en los diferentes actos de mi vida y un día de estos leyendo unas ilustraciones me encontré estos tres consejos, reflexionando me dije: estos consejos servirán a todos y sentí en mi corazón compartirlos con Ustedes; espero sirvan también en su vida, los tome pero sobre todo, los ponga en practica. 

 Cuentan que una pareja de recién casados era muy humilde y vivían de limosnas del pueblo. Cierto día el esposo le hizo la siguiente propuesta a su esposa:



 -Querida yo voy a salir de la casa, viajaré bien lejos a buscar empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida mas cómoda y digna. No se cuanto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y que mientras yo este lejos, me seas fiel , pues yo también te seré fiel a ti. Así, siendo joven aún, partió de su hogar. Camino días y días a pie, hasta encontrar una hacienda. El joven llegó y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidió hacer un trato con su jefe, el cual también fue aceptado. El pacto fue el siguiente: “Déjeme trabajar por el tiempo que yo necesite, y cuando yo sienta que debo irme, usted me libera de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario. Le pido a usted que lo guarde como un ahorro hasta el día en que me vaya y llegado ese día, usted me dará el dinero que yo haya ganado.



Estando ambos de acuerdo, el joven comenzó a trabajar arduamente y sin descanso. Lo hizo durante veinte años, sin vacaciones y sin pausas. Transcurridos veinte años se acerco a su patrón y le dijo: “Patrón, ha llegado el día, y deseo regresar a mi hogar. Usted podría darme el dinero que me he ganado”



El patrón le respondió: - Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte la siguiente propuesta, espero estés de acuerdo:

-Yo te doy tu dinero y tu te vas, o te doy tres valiosos consejos y no te doy el dinero y te vas. Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa.    

 - Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta. El pensó durante dos días, busco al patrón y le dijo:   
-Estoy decidido: Quiero Los Tres Consejos

 -El patrón le recordó: “Si te doy los consejos, no te doy el dinero”



 Y el empleado respondió:  -Sí, estoy seguro, “Quiero los consejos”



 Entonces el hombre le dijo:

1. Nunca tomes atajos en tu vida. Caminos mas cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

2. Nunca seas curioso de aquello que represente el mal, pues la curiosidad  por el mal puede ser fatal.

 3. Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.



Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven:  - Aquí tienes tres panes, estos dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa. Recuerda, este último es sólo para comer con tu familia. Se despidieron y el hombre siguió su camino de regreso a casa, después de veinte años lejos de su casa y de su esposa que el tanto amaba. Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludó y le preguntó:



 -¿Para dónde vas?



El le respondió:-Voy para un camino muy distante que queda a mas de veinte días de caminata por esta carretera.



La persona le dijo entonces: Mire amigo, este camino es muy largo, yo conozco un atajo por el cual llegaras en pocos días. El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando de pronto recordó el primer consejo: Nunca tomes atajos en tu vida. Caminos mas cortos y desconocidos te pueden costar la vida. Entonces se alejó de aquel atajo y volvió a seguir por el camino normal. Dos días después se enteró que otro viajero que había tomado el atajo, había sido asaltado , golpeado y le robaron todo hasta la ropa. Ese atajo llevaba a una emboscada.



Después de algunos días de viaje y cansado al extremo, encontró una pensión a la vereda de la carretera. Era muy tarde en la noche y parecía que todos dormían, pero una mujer malhumorada le abrió la puerta y lo atendió. Como estaba muy cansado, tan solo le pagó la tarifa del día sin preguntar nada y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado al escuchar un grito aterrador. Se puso de pie de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir hacia donde escuchó el grito. Cuando estaba por abrir la puerta, se acordó del segundo consejo: Nunca seas curioso de aquello que represente el mal pues la curiosidad por el mal puede ser fatal. Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y él le contesto que si lo había escuchado. El dueño de la posada le preguntó: ¿no sintió curiosidad ??



El le contestó que no. A lo que el dueño le respondió: - Usted ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer maleante con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de qué está pasando, lo mata, lo deja en el patio y luego se esfuma.



El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.



Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, caminó y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco mas y vio que ella tenía en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos.



Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiró profundo, apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo: Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor, pues puedes arrepentirte demasiado tarde...  Entonces se paró y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, el pensó para sí mismo:-no voy a matar a mi esposa -Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta a trabajar.-Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel. Se dirigió a la puerta de la casa y tocó. Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente y lo besa frenéticamente.



El trata de quitársela de encima, pero no lo consigue. Entonces con lágrimas en los ojos le dice:  - Yo te fui fiel durante los veinte años y tu me traicionaste...



Ella espantada le responde: - ¿Cómo? yo nunca te traicioné, te esperé durante veinte años. Y te amé cada día más. El entonces él le preguntó:- Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde ...



Y ella sonriendo, inmediatamente le contesto: -aquel hombre que viste en mi regazo es nuestro hijo. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy el tiene veinte años de edad. Entonces el marido se avergonzó, se disculpó e ingresó a la casa. Luego abrazó a su hijo y  les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena.



Se sentaron a comer y el recordó que su patrón le había dado un pan, especialmente para compartir con su familia. Era el último pan.



Después de la oración de agradecimiento con lágrimas de emoción.  Partió el pan y al abrirlo, se encontró con todo el dinero del pago de sus veinte años de dedicación y una nota que decía: -gracias por haber confiado, que seas feliz y regresa cuando quieras.



1-     Nunca tomes atajos en tu vida. Realiza las cosas como Dios dice que deben hacerse.

2-     Nunca seas curioso de aquello que represente el mal. Apártate del mal y Dios premiara tu vida-
3-      Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor. Toma decisiones en la sabiduría del consejo de Dios, en reposo y alegría. 
 Amen